domingo, 28 de diciembre de 2025
DE LA CONFESIÓN AL CONTENIDO: SEXUALIDAD, PODER Y ECONOMÍA DIGITAL EN LA ERA DE ONLYFANS
sábado, 27 de diciembre de 2025
*MANIFIESTO RADICAL*
MANIFIESTO: *PAN, CIRCO Y ALGORITMO CRÍTICA DE LA HEGEMONÍA NEOLIBERAL DIGITAL*
No vivimos una crisis de la democracia: vivimos su
simulación permanente. No habitamos la sociedad del espectáculo: somos su
materia prima. No asistimos a una desviación tecnológica: habitamos la forma
histórica del capital tardío.
El viejo pan y circo no ha desaparecido. Ha sido
perfeccionado. El pan es ahora subsistencia precarizada.
El circo es una economía total de la atención. El algoritmo
es el administrador invisible de ambas cosas.
El neoliberalismo digital no gobierna por la fuerza.
Gobierna produciendo realidad. No reprime: optimiza.
No censura: satura. No ordena: seduce. No manda: gestiona.
La racionalidad instrumental ha colonizado la totalidad de
la vida social. Todo debe ser eficiente. Todo debe ser medible. Todo debe ser
intercambiable. Aquello que no produce valor es descartado. Aquello que no
circula es silenciado.
El algoritmo es la nueva forma de la ley. No se presenta
como mandato, sino como recomendación. No discute: calcula. No argumenta:
predice. No obedece a la verdad ni a la justicia, sino a la funcionalidad
sistémica.
La inteligencia artificial no es neutral. Es ideología
automatizada. Es razón instrumental sin sujeto. Es dominación sin rostro y sin
responsabilidad. Aprende del mundo deformado que el capital ha producido y lo
devuelve amplificado, naturalizado, legitimado.
El sujeto ha sido reducido a dato. La experiencia, a
estadística. La memoria, a archivo. El deseo, a perfil de consumo. La vida, a
flujo de información procesable.
La verdad ha sido sustituida por la métrica. La política,
por la tendencia. El pensamiento, por la reacción inmediata. La crítica, por la
indignación efímera.
El espectáculo digital no oculta la dominación: la
estetiza. La vuelve deseable. La vuelve viral. La vuelve consumible.
La precariedad se vende como libertad. La autoexplotación
como realización personal. La vigilancia como personalización. La obediencia
como elección. La sumisión como participación.
La esfera pública ha sido colonizada. El diálogo ha sido
reemplazado por el ruido. El argumento, por el impacto. La razón, por el
algoritmo.
El sistema no necesita convencer. Le basta con administrar.
No necesita consenso. Le basta con ocupación permanente de la atención.
Rechazamos la reconciliación. Rechazamos la crítica
integrada. Rechazamos la esperanza administrada por el sistema. Rechazamos la
ilusión de una tecnología redentora.
La crítica que no incomoda es publicidad. La crítica que
propone soluciones funcionales es cómplice. La crítica verdadera es negativa.
No ofrece consuelo. No promete futuro. Interrumpe.
Pensar contra el algoritmo es hoy un acto político. Negarse
a la optimización total es un gesto de resistencia. Recuperar la lentitud es
una forma de sabotaje. Decir no es el primer acto de libertad.
Este manifiesto no busca likes. No busca viralidad. No
busca consenso. Busca fisuras. Busca incomodar.
Busca recordar que otra vida es pensable sólo si este orden
es negado.
Mientras el capital administre el sentido, la crítica no
debe administrar esperanza, sino sostener la negatividad.
No hay reforma posible del espectáculo. No hay humanización
posible del algoritmo. La tarea no es mejorar el sistema, sino desenmascararlo.
La emancipación no será digital. Será conflictiva. Será
incómoda. O no será.
**PAN, CIRCO Y ALGORITMO:CRÍTICA RADICAL DE LA HEGEMONÍA NEOLIBERAL DIGITAL**
Pan, circo y algoritmo: la verdad líquida del espectáculo neoliberal
viernes, 26 de diciembre de 2025
La cárcel de lo absoluto: cautiverio ontológico, divinidad y simulacro de libertad en Cautivos de Gabriel Núñez Palencia
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jueves, 25 de diciembre de 2025
Cartas que ya no llegan: digitalización, despido laboral y autonegación humana en la era de la inteligencia artificial
miércoles, 24 de diciembre de 2025
Poética / Gabriel Núñez Palencia
Poética
Gabriel Núñez Palencia
Palabra
es poesía, voz, voces y significación. Lo humano, la humanidad es lo simbólico[1], lo universal. La vida es
un gran drama que requiere su expresión: arte poética. Si hemos de atender a
los clásicos, poética es epopeya, poesía trágica o comedia. Somos pasado y
presente y vemos hacia el porvenir; lo moderno es una dualidad, una realidad cómica-trágica.
El lenguaje, su discurso es verso o prosa; ritmo lírico o narrativo, oposición
entre realidad y ficción: unidad.
Los
primeros sonidos humanos fueron un descubrimiento, ¡una canción nuestras vocales!;
dotamos de cultura a la naturaleza con las primeras palabras articuladas. De
fábulas la llenamos con nuestra comunicación al calor del fuego: creamos ritos,
nuestros dioses y demonios; dimos a la luz el arte: lo bello bello[2].
El
mundo es una representación. Lo es el lenguaje y su discurso lírico o
narrativo. Somos memoria oral, testimonio ahora escrito; marionetas del tiempo
implacable que no se detiene ante la vida-muerte: unidad existencial. Si hemos
de atender al griego arcaico, y el arte es imitación[3], ¿qué hace de la palabra o
de la imitación, poesía? En principio lo
universal es lo poético: amor, odio, muerte, terror, miedo... La mujer es el
signo supremo de la poesía: diosa, musa, ninfa, erina, sirena, hechicera, adivina...
La
carne, el deseo; el sexo y erotismo como signo del placer supremo;
encuentro-desencuentro de los amantes: es poesía. La lucha que emprende el ser
desde su existencia es fuente lírica o narrativa, poética del poeta. ¿Qué si no, la desobediencia a los dioses, la lucha
consigo mismo, contra la naturaleza, o
con la otredad, es materia del poeta? Hubo un Homero, Su Iliada y su Odisea; un
Esquilo y su Trilogía de Orestes...; Un
Sófocles y su Edipo rey...; un
Eurípides y su Electra...; un William
Shakespiere con Hamlet, Maccbeth, Otelo,
El rey Lear, Romeo y Julieta,...; un Miguel de Cervante y su Don Quijote de la Mancha; y todos sus
demás etcéteras. Harto esta lleno el mundo
de obras literarias líricas-narrativas: de
humanidad.
La
poética como lírica, como poesía, puede o no tener sus elementos: ritmo, metro,
rima. Con ello, con su triada, o sin ella no ha de dejar de ser poesía; esto
es , ha de ir cargada de imágenes y
ritmo; de extrañamiento en relación a lo puramente referencial del lenguaje; esto
es, en lo poético se ha de apelar a la empatía de las almas; del sufrir, reír,
llorar u odiar. Así, como el poeta ama u odia o muere y vive feliz por el amor;
así, ha de experimentarlo, o por lo menos sentirlo, quien lo lee y sufre o
disfruta con ello.
Ahora
bien, lo que nos rodea está dotado de acción; vale decir de vicios o
virtudes humanas; de filosofía o religión; de poder y de saber. El poeta ha de tener no sólo la imaginación, sino una
actitud o habilidad para hacer de todo ello y del lenguaje, un arte; sin dejar de lado
ciertas reglas y crear belleza[4] con las palabras que se
presentan en versos (puede proponer sus reglas propias, pero como una génesis
de aquellas). El poeta ha de expresar la belleza física y espiritual; pero
también lo feo, vulgar, grotesco, satírico[5], humorístico o ridículo: lo sublime[6].
No
solo ha de haber arte en lo elevado de la tragedia, en la imitación de los modelos
clásicos. Se hace arte al innovar, al ser creativo y único. El arte sólo
requiere de inteligencia y sensibilidad hacia lo bello y sublime: ante el
terror. El artista o poeta requiere de talento y estilo personal: perspectiva
estética. Se imita sin llegar al plagio: se aprende y aprehende de las vacas sagradas. A los dioses de las
letras se les emula hasta la eternidad en su quehacer lírico y narrativo.
El
poeta da una vuelta un giro a las palabras: Juega. Toda creación ha de tener un
fondo una forma perceptible y sensitiva. Los asuntos de la obra pueden ser todo
o nada; lo que de humano se sufre o se goza o se niega; o se reprueba o se odia. Se debe ser verosímil. Pero la
forma y la significación son el gran reto para el poeta. Los significados han de ser precisos;
la adjetivación, calibrada a temple de lo que se califica. Hay que dar riqueza
a las palabras y su significación en el verso o en el poema. Al igual que la
naturaleza, la creación debe ser armónica en su ritmo y forma. Se ha de evitar
equívocos y usos técnicos del lenguaje (si el poema no los pide). El poeta no
ha de hacer una repetición desagradable
de sonidos; encuentro de sonidos vocales.
Es propio de la imaginación emplear un lenguaje figurado[7].
El
artista, en su extrañamiento que encanta y hechiza, puede describir o narrar en
su expresión lírica: caracterizar tipos
o lugares: su alma. Puede redefinir las cosas y lo que siente de su mundo. Enumerar
lo infinito o finito. Loar en su gesto poético. Puede retar a su inteligencia,
al entendimiento o hacer sentencias y
juicios. Expresar sus sueños y estados de vigilia; de salud o enfermedad; de bonanza
o escasez; de amor u odio: su muerte. El poeta puede o no llegar a lo patético[8] del arte.
La
poética es metáfora pura. Escuela: clásica, moderna; culta o conceptual,
romántica; naturalista o realista, etcétera. Puede vivir, la poética, sólo
del sueño y de lo imaginado, o sufrir
por el acento y el metro. Ser tan libre como el viento; o tener límites como el
mar y los ríos que al él llegan.
Ni
únicamente temas y hombres superiores (virtudes), ni sólo vicios. El poeta
representa, en su iluminación en su encanto divino, lo humano de lo humano; a
nada de ello ha de ser ajeno. Al tocado por las musas, por Dios o lo social;
todo lo conmueve, y por ello sangra en versos, en poemas: es
poesía. Para el niño es natural la imitación, las hadas o brujas, los sueños y
lo figurado; el adolescente ensueña y busca princesas; el hombre maduro es
desencantado; el viejo ha perdido todo lo que le antecede en su sabiduría: todo
ser es figuración, figuraciones del lenguaje. ¿Qué no, es lo humano? Si no
comedia y drama trágico: sátira existencia.
Verso
y forma narrativa, acción en ciclo solar, todo cabe en la vida o fenece; pero
lo humano ha de trascender por su poética: su arte poética. Piedad y temor:
catarsis de emociones. Lenguaje de adorno y belleza: lo sublime. Danza de
letras y sonidos: imágenes. Incidentes de la existencia; hoy, mañana o pasado:
verbo. Propósito ético o rito o religión; saber, discurso lírico narrativo,
voz, voces: universo.
El
poema es un arreglo de ritmo y sonoridad, de medida. Ha de poseer un inicio, un
medio y su fin; ha de ser medida la belleza; parar el instante. La voz ha de trascender
al tiempo implacable. La poesía tiene
silencios, no imágenes, vacíos del alma:
blancos. Ausencia, abandono a la pasión, o entrega a la entrega. El poeta solo
es un hombre finito, pero su poética ha de ser perenne. Es un filosofo que se
interroga por dentro, y por fuera; que supone venturas o desventuras: enigma
claroscuro. Ente de las posibilidades del alma. Verdad: lo verosímil convence. Es
rito, tradición y folklore: cultura. No es menos poeta el que habla de la
realidad, su realidad.
[1] Nos
definimos por el lenguaje y sus funciones; a saber: referencial, fática,
apelativa, poética y metaligüística. Por el
contexto: semántico, situacional, físico y cultural. Somos animales
simbólicos. “Un signo es algo perceptible que ha de darnos información sobre
algo distinto de sí mismo”.
[2] Pleonasmo,
que personalmente empleo, para la belleza: de lo interior bueno; de lo
fabricado o hecho, de lo que agrada y conmueve, de lo valioso por atributo estético.
[3] Imitación
o mimesis para el griego era
representación de la realidad.
[4] Lo bello
como aquello que cause placer y agrado.
[5] Pone de
relieve los defectos y la burla.
[6] Lo bello
que por su grandeza no tiene límites.
[7] Un
lenguaje que se sirve de figuras: de dicción, de pensamiento y de giros
significativos de las palabras (tropos)
[8] Patético,
entendido aquí, como lo más sórdido de la existencia humana.