martes, 2 de septiembre de 2025

Todo discurso falsea la realidad: lenguaje, poder e intersubjetividad


Palabras clave: discurso, falsificación, lenguaje, intersubjetividad, ideología, poder

Introducción

El lenguaje no es un reflejo transparente del mundo, sino un medio de mediación que inevitablemente falsea la realidad. Cada palabra, cada enunciado, opera como una selección, una omisión o una interpretación de lo real. Michel Foucault (1971/2008) señaló que el discurso no describe simplemente, sino que produce efectos de verdad que están atravesados por relaciones de poder. De ahí que todo partido político, todo Estado, toda institución e incluso cada empresa construyan discursos que, más allá de sus intenciones, presentan la realidad de manera sesgada, cargada de intersubjetividad. Este ensayo explora cómo estos discursos funcionan como dispositivos de falsificación, y por qué es fundamental analizarlos críticamente.

El lenguaje como mediación y falsificación

Desde la filosofía del lenguaje, autores como Wittgenstein (1953/2009) han mostrado que los significados no existen de manera aislada, sino que dependen de los usos sociales. Esta naturaleza pragmática del lenguaje implica que no hay acceso directo a la realidad, sino solo mediaciones intersubjetivas. La palabra “justicia”, por ejemplo, puede funcionar como ideal normativo, como consigna política o como herramienta de control, dependiendo del contexto.

En este sentido, el discurso nunca es neutro: siempre selecciona y recorta. Lo que no se dice pesa tanto como lo que se afirma, y en ese silenciamiento se produce una forma de falsificación.

La política: la posverdad como regla

Los partidos políticos y los Estados producen discursos que no son meras narraciones, sino estrategias de poder. Como indica Laclau (2005), la política se organiza alrededor de significantes vacíos como “pueblo”, “cambio” o “democracia”, que permiten generar adhesiones colectivas. Estos conceptos, al no tener un referente fijo, adquieren fuerza precisamente en su ambigüedad.

En la era de la posverdad, McIntyre (2018) advierte que la falsificación discursiva ya no es un error accidental, sino un recurso planificado. Lo que importa no es la correspondencia con los hechos, sino el impacto emocional en los votantes.

El mercado: discursos de marca e ilusión de verdad

Las empresas también recurren a estrategias discursivas que falsean la realidad. Naomi Klein (2001) analiza cómo las marcas construyen identidades que venden promesas más que productos. Bajo el lenguaje de la innovación, la inclusión o la sostenibilidad, se ocultan prácticas de explotación, desigualdad y degradación ambiental.

En este ámbito, la falsificación no es un accidente retórico, sino un pilar del marketing: se vende la ilusión de pertenencia a un mundo mejor a través del consumo.

Las instituciones y la ideología de lo “natural”

Los Estados, los organismos internacionales y las instituciones mediáticas producen discursos que presentan sus decisiones como necesidades objetivas, cuando en realidad son opciones políticas. Žižek (2011) sostiene que la ideología funciona precisamente al hacer que las construcciones sociales parezcan naturales, invisibles. Así, el discurso institucional no solo falsea la realidad, sino que la hace pasar como inevitable.

Conclusión

Todo discurso falsea la realidad porque todo lenguaje es mediación. Ni los partidos políticos, ni los Estados, ni las empresas, ni siquiera las instituciones culturales pueden ofrecer una representación “pura” de lo real. Cada discurso está marcado por intersubjetividades, intereses e ideologías. Como recuerda Foucault (2008), “cada sociedad tiene su régimen de verdad, su política general de la verdad” (p. 36). El reto crítico consiste en reconocer estos mecanismos para no confundir los efectos discursivos con la realidad misma.


Referencias

Foucault, M. (2008). El orden del discurso (4.ª ed.). Tusquets. (Trabajo original publicado en 1971)

Klein, N. (2001). No logo: El poder de las marcas. Paidós.

Laclau, E. (2005). La razón populista. Fondo de Cultura Económica.

McIntyre, L. (2018). Post-truth. MIT Press.

Wittgenstein, L. (2009). Investigaciones filosóficas (Trad. A. García Suárez). Crítica. (Trabajo original publicado en 1953)

Žižek, S. (2011). El sublime objeto de la ideología. Siglo XXI Editores.



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