Introducción: la herencia del relato fantástico en clave contemporánea
El cuento “Besando brujas” de Gabriel Núñez Palencia se inscribe dentro de una tradición literaria que, sin perder la raíz fantástica y oral de las historias de brujas, las actualiza en un tono lúdico, irónico y hasta satírico. En este sentido, el autor dialoga con una línea de escritores contemporáneos latinoamericanos que mezclan lo cotidiano con lo mágico, como lo hace Cristina Rivera Garza en Nadie me verá llorar (1999), o el peruano Fernando Iwasaki en Ajuar funerario (2004), donde lo sobrenatural aparece como una posibilidad inquietante y humorística en la vida diaria.
A diferencia del realismo mágico clásico de Gabriel García Márquez o de la densidad alegórica de José Saramago, Núñez Palencia opta por una narrativa oralizada, juguetona y barroca, cercana a la picaresca y al habla popular, que recuerda también a las propuestas irreverentes de Jaime Sabines en poesía o de Jorge Ibargüengoitia en prosa. En “Besando brujas” se observa una desacralización del mito de la bruja, quien deja de ser un ser demoníaco para convertirse en mujer deseada, erotizada y poderosa, en un espacio que es mitad campus universitario, mitad aquelarre simbólico.
Análisis literario
1. La ironía como estrategia narrativa
El narrador, Gehko, juega constantemente con el miedo ancestral hacia las brujas, pero lo subvierte a través del deseo y la ironía. La frase inicial: “Yo, a las brujas, ¡ni de chiste o broma! Se beben tu sangre” abre el tono ambiguo entre advertencia y comedia, desmontando el terror con una carcajada. Como afirma Todorov (2006), lo fantástico existe en el umbral de la creencia y la duda; en este cuento, dicho umbral es minado por el humor.
2. Erotismo y parodia del mito
Las brujas en este relato no son ancianas feas, sino mujeres hermosas como Jehka, Dehki, Clehke o Rehsia, descritas con sensualidad: ojos azules, labios rojos, cabellera y talle. El narrador convierte el imaginario de lo maléfico en una fantasía erótica, donde el beso aparece como antídoto o ritual de salvación: “si las brujas son mujeres y las besas con ternura y amor, seguro se convierten en hadas o princesas buenas”.
Este desplazamiento del miedo hacia la atracción sexual responde a lo que Bataille (1997) llamaría la experiencia erótica como transgresión, donde lo prohibido (la bruja) se vuelve deseable precisamente por su carácter peligroso.
3. La oralidad y el habla popular como estética
La prosa se acerca al habla coloquial mexicana, cargada de diminutivos, expresiones vulgares (“se te haga agua la canoa”, “truene la reversa”), giros picarescos y humorísticos. Esto sitúa al cuento en un registro híbrido entre la literatura escrita y la tradición oral, lo que lo acerca a lo que Bajtín (1989) denomina el “carnavalesco”: una inversión del orden, donde los discursos cultos (la universidad, la UACM) conviven con la burla popular.
4. Identidad, poder y metamorfosis
En el texto abundan transformaciones (hombres convertidos en gato, burro, lagartón), lo cual recuerda al imaginario clásico de la metamorfosis ovidiana, pero aquí aparece como castigo menor frente a la sumisión erótica: el hombre termina siendo mascota, sirviente o bufón de las brujas. Hay, entonces, una crítica sutil al poder femenino que desestabiliza el orden patriarcal, pero también una parodia del varón sometido por su deseo.
Conclusión
“Besando brujas” ofrece un juego literario donde convergen el mito ancestral, la oralidad mexicana y la ironía contemporánea. Gabriel Núñez Palencia logra renovar la figura de la bruja al transformarla en una mujer deseada y deseante, poderosa en su capacidad de embrujar con la belleza y con la risa. En comparación con otros autores contemporáneos, este cuento destaca por su tono humorístico, erótico y carnavalesco, que vuelve a lo fantástico un terreno cercano y risueño, apto para la reflexión crítica en una mesa de debate.
Anexo: preguntas para mesa de debate
- ¿De qué manera el humor y la ironía en “Besando brujas” desmitifican la imagen tradicional de la bruja?
- ¿Puede considerarse la bruja de este cuento una metáfora de la mujer empoderada en el contexto contemporáneo?
- ¿Cómo dialoga la oralidad popular del relato con la tradición literaria del realismo mágico latinoamericano?
- ¿Qué función cumple el erotismo en la construcción de lo fantástico dentro del cuento?
- ¿En qué medida este relato se relaciona con el concepto de lo carnavalesco propuesto por Bajtín?
Bibliografía
- Bajtín, M. (1989). La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento. Alianza Editorial.
- Bataille, G. (1997). El erotismo. Tusquets.
- Iwasaki, F. (2004). Ajuar funerario. Alfaguara.
- Núñez Palencia, G. (2025). Besando brujas. Manuscrito inédito.
- Rivera Garza, C. (1999). Nadie me verá llorar. Tusquets.
- Todorov, T. (2006). Introducción a la literatura fantástica. Paidós.
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