domingo, 21 de septiembre de 2025

***Anahui, “alegradora***. (Gabriel Núñez Palencia)


Prologo

Nuestro poeta Tlaltecatzin ( entre siglos XIV ó XVI), en su época, entabla un diálogo con la “alegradora”, con anahui; la mujer del placer de los tiempos prehispánicos. Ahora en el siglo XXI, Gabriel Núñez Palencia en Anahui, “alegradora” continua el diálogo poético con esta mujer del placer, y para ello se vale de los recursos líricos de nuestros antepasados, su voz, sus voces...

La exaltación emotiva, la abundancia de formas figuradas, el diafrasismo, el paralelismo, el estribillo; y los caracteres de orden ideal, es decir, presentar una poesía colectiva y no necesariamente ideal, que la colectividad cante como en los “ corridos”; darle a la expresión poética un sentido de elevación, deificar a la “alegradora”; ser breve en la expresión; comparar a anahui con flores, plumar ricas, piedras preciosas y aves; dar un sentido de universalidad a la poesía. Dar animismo, dramatizar y dar  un tono épico; una génesis que aflore en lo natural.

Sin más quede consideración suya: Anahui, “alegradora”. 
 
Canto uno

Me despeño en tu adentro,
flor tostada que vienes y vas 
con tu guirnalda de plumas y colores,
con tu placer invitas miel, mieles.

Ave de cuello azul
fresco rocío has de irte,
he de irme.

Criatura de cielo y flor,
sobre  tu lecho de flores amarillas y blancas
te prestas, te abandonas y descarnas.
Con tu boca de floreciente cacao,
con tu canto embriagas mi vida.

Ave de cuello azul
fresco rocío has de irte,
he de irme. 

Canto dos

¡Que muera que perezca
Anahui,
alegradora de quetzal
que perezca muerto en tus plumas,
azules, amarillas.
Que viva que renazca,
Anahui,
alegradora de jade,
entre tu flor de maíz tostado viva!

¡Oh, amiga!
Sabrosa mujer has de irte,
he de irme en tu vuelo azul.
¡Diosa del canto de piedras!
comida dulce has de irte,
¡Solo quedo ah, Diosa!

Canto tres

¿Te seguiré en tu río dulce,
quetzal en vuelo, piedra brillante?

¡Válgame mejor la muerte,
amiga, hilera de flores,
corazón que gusta.
Soy cantor solo,
como roca he de despeñarme!

Ave de cuello azul
fresco rocío has de irte,
he de irme. 

Canto cuatro

Como lago tus ojos nacen,
como cacao tostado tu flor se da,
¿quien robarme tu corazón osara,
si con mi filo la muerte encontraría?

Canto quinto

¡Que muera que perezca
Anahui,
alegradora de quetzal
que perezca muerto en tus plumas,
azules, amarillas.
Que viva que renazca,
Anahui,
alegradora de jade,
entre tu flor de maíz tostado viva!

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