sábado, 9 de agosto de 2025

Trofeo De Guerra


Aquí solo espero mi sentencia de muerte. Tullido a golpes por  el día que viene. Forzado a tallar piedra hasta que el sol se extinga. Con la  soledad de  noches sin cobijo duermo, condenado al silencio que harta  la cabeza  de pólvora. <<Ya estaba muerto, por eso le corte la cabeza. Hay que vivir a costa de lo que sea. Acabar con los otros si es preciso. Esos que todo lo tienen, cuando tú nada posees.

 

Ya no respiraba. Le tocaba morir. Para el otro, para el vinatero, no era su turno aún. Por eso no logramos apretarle el pescuezo, yo y Triñanes, sí, a ese Fermín Ugalde no lo degollamos. Ganas nos sobraron a los tres. <<Me asquean sus semblantes despreocupados y sus cachetes rollizos, sus risas francas y su felicidad de dientes.  Me cago en sus santos y en su Dios me orino a diario. Ese se salvó por pura  suerte.

 

Ya no veía,  sus ojos no tenían brillo. Por eso le atravesé el cuello con el filo.  <<Sí Tomason, eres un guerrero. Cristobal lo festejó cuando  elevaste sobre la lanza esa risa muerta, esos dientes de campo santo, esos ojos sin luz y la cabeza del  cerdo ese, del  Ángel Casabal; de tu amigo el comerciante rico, del camarada de Cristobal. Triñanes lo enredó en el chal y se le echaron encima. Tú le lanzaste una cuerda ensebada. Como animal lo cazaste.

 

No se movía. Le di tres patadas en la testa. Fuerte. <<Por eso le atravesé con furia la lanza. La alimaña dio un último quejido de cerdo.  Luego, le vaciamos el baúl: setenta y cinco pesos. Lo repartimos entre  tres. Sus cosas personales fueron a parar a las aguas del sumidero. Hay que evitar dejar huella alguna.

 

También al Ángel Casabal lo dividimos. Lo hicimos  pedacitos. La cabeza la enredé  en un faldón. Los otros pedazos de comerciante los echamos a la acequia del Tlatlauyo, en el barrio de la Palma donde luego doy paseos como ellas. Después  bebimos y armamos un escándalo. Por eso nos  descubrió la policía. <<Por pura mala suerte.  Nos llevaron a la Real Cárcel de Corte. Mañana nos cuelgan como pollos del pescuezo pelón. Por la cabeza que cacé y elevé feliz en  mi lanza nos ahorcan. Porque la olvidé en el faldón hecha un enredo en la casa de Cristobal. Por eso me voy a cagar y mear ese día,  cuando de el último de mis suspiros retorcido de asfixia y miedo.>>    

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