La penumbra como revelación: Humanidad y monstruosidad en Frankenstein de Guillermo del Toro
Palabras clave: Frankenstein, Guillermo del Toro, monstruosidad, compasión, cine gótico, Señor Blue, Mary Shelley.
Introducción: El mito de una criatura que nos mira desde la sombra
Desde la publicación de Frankenstein; or, The Modern Prometheus (1818), la criatura de Mary Shelley se ha convertido en un símbolo de la modernidad: un ser nacido de la ciencia, rechazado por su creador y obligado a vivir entre la ternura que desea y el horror que provoca. El cine se apropió tempranamente del mito —desde James Whale hasta Kenneth Branagh—, pero pocas versiones han logrado recuperar la dimensión ética y humanista que Shelley insinuaba en su novela.
Con su filme Frankenstein (2025), Guillermo del Toro retoma el simbolismo original y lo convierte en un tratado visual sobre la vulnerabilidad, la oscuridad y la compasión. Dentro de las múltiples reflexiones que esta película ha provocado, destacan particularmente las ideas publicadas por un usuario identificado como Señor Blue, cuyo comentario en redes sociales ofrece una mirada profundamente poética y lúcida sobre el sentido del monstruo en esta adaptación.
El presente ensayo desarrolla, analiza y amplía esas ideas, integrándolas críticamente en el marco estético y filosófico de la obra.
Desarrollo
I. “Del Toro mira lo monstruoso con humanidad”: El núcleo de una estética moral
Señor Blue afirma:
“Guillermo del Toro tiene un don extraño: mirar lo monstruoso con humanidad.”
Esta intuición es exacta. En la tradición del cineasta mexicano, el monstruo es una puerta hacia la tristeza y la otredad, nunca hacia la amenaza gratuita. En El laberinto del fauno (2006) o La forma del agua (2017), la criatura es un catalizador de empatía. Del Toro trabaja con lo grotesco como si fuera un espejo pulido con lágrimas.
En su Frankenstein esta sensibilidad se radicaliza: la criatura no es un objeto de horror, sino de ternura. El espectador no siente miedo sino compasión, sensación que Shelley ya aspiraba a provocar:
“I ought to be thy Adam, but I am rather the fallen angel” (Shelley, 1818, p. 87).
Del Toro recupera esta frase de manera conceptual: su criatura es un Adán fallido que implora pertenencia.
II. “La penumbra no asusta, revela”: El claroscuro como lenguaje narrativo
Señor Blue observa:
“La penumbra no asusta, sino que revela.”
Esta es quizá la idea más poderosa de su reflexión. Del Toro utiliza la oscuridad como un territorio de revelación emocional. En su cine, la sombra respira: es húmeda, texturada, orgánica. La fotografía del filme —con tonos opacos, eléctricos y casi siniestros— ilumina la fragilidad del monstruo, no su amenaza.
La penumbra se vuelve un lugar seguro donde la criatura puede existir sin juicio; un útero dramático donde el dolor adquiere forma visible. El horror, por tanto, ya no es visual, sino ético.
III. “No crea criaturas; muestra vidas lastimadas”: El monstruo como herida viva
Señor Blue escribe:
“Del Toro no crea criaturas; muestra vidas lastimadas que buscan un lugar en el mundo.”
Este planteamiento coincide con la teoría crítica sobre la monstruosidad contemporánea: el monstruo ya no es un ser aberrante sino un sujeto herido por la sociedad (Benshoff, 2014).
La criatura de Del Toro es ensamblada con partes ajenas, arrojada a la existencia sin consentimiento. No es un monstruo: es una víctima. El rechazo que sufre refleja dinámicas modernas: el culto a la perfección, el desprecio por la diferencia, la normatividad estética.
Su tragedia no radica en su forma, sino en el desamparo, una condición que Shelley anticipaba cuando escribía:
“I was benevolent and good; misery made me a fiend.”
Es el mundo quien lo corrompe, no su cuerpo.
IV. Víctor Frankenstein y la soberbia moderna
Señor Blue señala:
“Víctor encarna esa soberbia que destruye todo lo que toca.”
En la novela, Víctor Frankenstein es un Prometeo moderno que transgrede límites éticos sin asumir responsabilidad. En la película, Del Toro subraya su narcisismo, su obsesión por el control y su incapacidad de amar aquello que crea.
Esta lectura se vuelve especialmente actual en tiempos de biotecnología, IA generativa y experimentación sin límites éticos: seguimos creando “criaturas” sin pensar en las consecuencias morales.
El monstruo, entonces, es un hijo abandonado por la hybris humana.
V. “La monstruosidad real está en la incapacidad de mirar con compasión”: El espejo moral del filme
La frase final de Señor Blue es extraordinaria:
“Frankenstein, en manos de Del Toro, no es solo un homenaje. Es un espejo.”
Aquí radica la fuerza del filme. La monstruosidad verdadera no está en la deformidad física, sino en la ceguera ética. Del Toro invierte la ecuación del horror: el monstruo no es la criatura, sino la sociedad que la expulsa.
Esta inversión es la esencia del romanticismo tardío y de la crítica moderna al concepto de “lo monstruoso”.
Anexo I. Frankenstein en el cine: una comparación necesaria
Diversas adaptaciones han marcado la historia del mito:
- James Whale (1931) – Iconización del monstruo; horror expresionista; énfasis en la tragedia.
- Kenneth Branagh (1994) – Romanticismo hipertrofiado; ambición operística; fidelidad parcial al tono de Shelley.
- Paul McGuigan (2015) – Relectura desde Igor; estilo steampunk; énfasis en acción.
- Guillermo del Toro (2025) – La versión más humanista, contemplativa y ética: el monstruo como alma herida.
Del Toro dialoga con el expresionismo de Whale, pero se aleja del espectáculo corporal para privilegiar el drama interno, la mirada, la respiración del dolor.
Anexo II. Frankenstein de todos los tiempos: diálogo con el arquetipo
El mito de Frankenstein es un arquetipo que dialoga con:
- El Golem: criatura animada que refleja la responsabilidad del creador.
- Prometeo: transgresión del límite divino–humano.
- La criatura de Milton en Paradise Lost: caída, abandono, búsqueda de sentido.
- El replicante de Blade Runner: vida creada que exige reconocimiento.
- La inteligencia artificial contemporánea: entes generados por humanos que “aprenden” sin guía ética.
Del Toro actualiza este linaje: convierte a Frankenstein en una fábula moderna sobre la urgencia de mirar lo roto con dignidad.
Conclusión
El comentario de Señor Blue ilumina, con sorprendente precisión poética, el corazón del filme: su apuesta por mirar al monstruo con compasión, por revelar en la penumbra la verdad de lo humano y por recordarnos que el horror auténtico surge cuando dejamos de ver al otro como un semejante.
Del Toro, Shelley y Señor Blue coinciden: la monstruosidad más peligrosa es la del corazón que no sabe amar.
Bibliografía (formato APA)
Benshoff, H. M. (2014). Monsters in the Closet: Homosexuality and the Horror Film. Manchester University Press.
Del Toro, G. (Director). (2025). Frankenstein [Película]. Netflix.
Shelley, M. (1818). Frankenstein; or, The Modern Prometheus. Lackington, Hughes, Harding, Mavor & Jones.
Whale, J. (Director). (1931). Frankenstein [Película]. Universal Pictures.
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