He dado voz a las voces que como metal brillan ante un sol candente y lejano, estridente como las notas de mis pasos. Tan pausados, tan prestos como aves negras del destino iluso, he dado saltos como rocas, como plumas, como gotas de lluvia, de chubascos. He querido como pocos, amado como muchos. Pirámides de hielos me conmueven, me derriten como llama, lagrimas a mi diestra a mi espalda, risas muchas. Ni canciones, ni orquestas, ni poemas me hacen, son mis huesos que no han de morir del todo nunca.
Gabriel Núñez Palencia
2024
No hay comentarios:
Publicar un comentario