sábado, 8 de noviembre de 2025

Foijtr


 

Me pueden decir Foijtr, o como quieran llamarme. La mayoría saben que soy hombre, sí, un ser como tú, como los otros. Cuando me cansé de mirar figuras geométricas; sí, círculos, cuadros, triángulos y demás figuras. Cuando sólo vi planos luminosos con puntos, con muchos, miles de puntitos humanos. Me sentí espacio vital, simplemente dejé de ser un cuadrado fuera de aquí, expulsado de los círculos o de los triángulos, y deje incluso, de seguir líneas rectas o curvas o quebradas. Daba lo mismo, ¡Grrr!, me volví un animal fuera de foco, ciego para muchos e invisible también para todos. Dejé de hablar y olvide el lenguaje. Empecé a gruñir, ¡Grrr!, con mucha facilidad y a vivir del gesto, pero de un gesto sin gesto, sin idea de los otros. De la compasión y lastima; del asco y el desprecio indiferente.

 

Solo caminaba a ningún sitio. ¡Qué viéndolo bien, nunca camine a lugar alguno aquí, allá y acullá! Hoy no es hoy ni mañana es después. Mañana no es mañana ni ayer ni antier. No tengo edad, y menos cumplo años. Me senté y esperé y esperé y esperé sin esperar. Nada esperé ya de nada y nadie, quizá esa mano que extendía comida o una moneda. Una suerte de empeño humano, de mirada misericordiosa. Cuando tenía calor me arrimaba a una sombra más agradable que la mía. Cuando era la lluvia, cualquier refugio era una prisión sin sentido, y si sentía frío, me cubrían los otros, me regalaban cobijo y alimento pasajero. Y si los nervios y la ansiedad me asaltaban, recogía cosas, sí, cosas sin sentido las levantaba y recojo del suelo de mis ojos que no quieren ver. ¿Qué? ¡Eh! ¡Uf¡ ¡Grrr!, ¡polvo!, mucha tierra y humo pesado y denso que respiro y me respira. Me confundo con las piedra y los olores pútridos, con los desechos, con la mugre me hermano. Soy las moscas, la suciedad que defecas, ¡sí tú, todos!.

 

Pasaron muchos soles y lluvias, autos con sus caras y sus prisas y piras de fuego; veloces sin mirarme se iban. Se fueron y llegaron otros humos a mi testa. ¿Quién ha de saber, quién lo dice; qué desde cuándo morí a los hombres y a mi cuerpo y a la cárcel? ¿A los afeites y a las buenas costumbres y a las conciencias? Cerré los ojos soñolientos y olvidado por la historia desperté en unos latidos, en un sopor de hambre y hombre, ¡de sepa qué alimento que mi ser quería!. Ahí había silencio oscuro. Olvido desmemoriado y locura; sí, habían muchos muertos desolados y desollados que deliraban en mis oídos sordos y pegajosos y llenos de moscos. Había muchos huesos y carne putrefacta, mucha muerte y materia inerte. Había un cosmos de puntillos briosos en mi cabeza, que rodaban y se agitaban como abismos y caían en mis párpados cerrados, y caía solo, yo con ellos me hundía y hundo a las profundidades negras y sucias de esta vida y espíritu de tormenta y tornado.

 

_!Eh, sí tú, Foijtr, o cómo te llames!

_¡Grrr!

_!Te olvidaron tus hijos, ¿acaso no los tienes o los has tenido, bruto?...!

_¡Grrr!

_¡Sabes de las delicias féminas,¿ te amó alguna mujer, imbécil?, Foijtr, eh tú!

_!Grrr!

_¿Te comieron la lengua las ratas astutas, escurridizas y pestilentes con las que duermes?, ¡mísero ser: perro asqueroso y sucio!

_¡Grrr! ¡Grrrr!...

_¡Desecho de porquería, me das asco, me ofendes con tu abandono y locura!...

_!Grrrr!...

_¿Acaso no te asusta la enfermedad parasito; eres una plaga sin cura, la epidemia, ¡piojo, infeliz veneno: loco!...?

 

<<¿Te arrincona tu conciencia, Foijtr, quién te increpa...? ¿Son ellos?... ¿Eres porquería o basura, Foijtr, qué eres, quién te ha gestado, ventosidad nómada? ¿De qué huyes, Foijtr, de ti, de ellos...?

<<Corre, corre y vuela, Foijtr, bajo el cielo raso huye, que las nubes y aves sean tu canción, la noche tu cobijo y la soledad tu amante, Foijtr, y las estrellas tu familia, tus hijas, que con hartura deseaste y te fueron negadas; que la luna sea tu esposa fiel, la mujer amada (la que nunca llegó a tu boda, la que se arrepintió de último momento), Foijtr, huye que te alcanzan, huye, huye... Gruñe, gruñe animalito desterrado (¡Grrr!...). ¡Huye, Foijtr, que la nada sea tu Dios, el silencio tu Biblia!

 

_Me pueden decir Foijtr, o como quieran llamarme. La mayoría saben que soy hombre, sí, un ser como tú, como los otros. ¡Grrr! ¡Grrr! ¡Grrr!... Me canse de ser un cuadro, un círculo, un triángulo ¡Grrr! ¡Grrr! ¡Grrr!... Me transformé  en un animal fuera de foco, ciego, invisible... ¡Grrr! ¡Grrr!... No tengo edad ni cumplo años. Me senté y esperé y esperé y esperé; sin esperarla a ella, nada. No esperé ya de nada ni de nadie; quizá esa mano que extendía migajas, una moneda con brillo frío. Una suerte de empeño humano, de mirada misericordiosa.... ¡Grrr!...

 

<<Camina, camina, camina, y sueña, Foijtr; bajo el cielo raso camina y canta, que las nubes y aves sean tu letanía, la noche tu cobijo, y la soledad tu amante, Foijtr; y las estrellas tu familia, tus hijas que con hartura deseaste y te fueron negadas; que la luna sea tu esposa fiel, la mujer amada (la que nunca llegó a tu boda, la que se arrepintió de último momento), Foijtr, huye, corre lejos, que te alcanzan; huye, huye... Gruñe, gruñe animalito desterrado (¡Grrr!...). ¡Huye, Foijtr, que la nada sea tu Dios, el silencio tu Biblia.

 

_!Grrr! ¡Grr! ,Grrr!, ¡Grrr!... ¡Grrr!...

 

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