lunes, 6 de octubre de 2025

La figura ambigua de María: mediadora entre deseo y destrucción en El túnel de Ernesto Sábato


Palabras clave

María — El túnel — Ernesto Sábato — Personaje secundario — Análisis psicológico — Psicoanálisis — Proyección — Incomunicación — Literatura argentina


Introducción

En la novela El túnel (1948) de Ernesto Sábato, María emerge como un personaje secundario que, sin embargo, cumple una función central en el desarrollo narrativo y en la estructura psicológica del protagonista, Juan Pablo Castel. Su ambigüedad, su aura de misterio y su relación contradictoria con el pintor no solo desencadenan el conflicto principal, sino que también simbolizan la tensión entre el deseo de conexión auténtica y la imposibilidad trágica de alcanzarla.

A pesar de tener menos voz narrativa que Castel, María constituye un nodo psicológico y simbólico que sostiene la dinámica de obsesión, alienación y violencia que estructura la novela. Su presencia y su silencio permiten que el lector acceda a los estados más profundos de la psique del protagonista, representando a la vez una musa, un objeto amoroso, un catalizador de la paranoia y una víctima de la violencia patriarcal. Por ello, un análisis literario y psicológico de María resulta indispensable para comprender la tragedia existencial que plantea Sábato en esta obra clave de la literatura argentina del siglo XX.


Análisis literario del personaje

Desde su primera aparición, María se caracteriza por su opacidad narrativa. La conocemos a través de la mirada subjetiva y deformada de Castel, quien la observa durante la exposición de su cuadro y se obsesiona con la escena en la que ella contempla “la pequeña ventanita” del cuadro (Sábato, 1948, p. 15). Este gesto mínimo provoca en el protagonista la ilusión de una comprensión absoluta: cree que solo ella ha entendido el “verdadero sentido” de su pintura. Así, María se constituye desde el principio como proyección del deseo masculino, más que como un personaje con voz propia.

Literariamente, María funciona como un personaje enigmático que estructura la acción sin ocupar un lugar activo en la narración. Se trata de una figura que oscila entre la presencia intensa —cuando está con Castel— y la ausencia inquietante —cuando se encuentra en su vida matrimonial con Allende o en los espacios fuera del control del pintor—. Esta oscilación genera la tensión central de la novela: el intento desesperado del protagonista de “encerrar” el sentido de María en una lógica que lo tranquilice, cosa que nunca logra.

Su caracterización responde a arquetipos literarios femeninos frecuentes en la literatura moderna: la mujer idealizada, la figura misteriosa que inspira el delirio amoroso (similar a Beatriz en Dante, pero con un giro trágico y realista). Sin embargo, Sábato subvierte este arquetipo al mostrar las consecuencias destructivas de esa idealización.


Análisis psicológico del personaje

Desde una perspectiva psicológica, María se configura como objeto de transferencia y proyección. Castel deposita en ella sus necesidades afectivas no resueltas, su inseguridad y su paranoia. Ella se vuelve el espejo donde el protagonista proyecta tanto su anhelo de fusión afectiva como su miedo a la traición. Freud (1915/1992) explica que las proyecciones suelen deformar la percepción del otro, transformándolo en una pantalla de los conflictos internos del sujeto. María es precisamente esa pantalla.

No obstante, María no es una figura pasiva. Su comportamiento es complejo: mantiene una relación ambigua con Castel, pero también con Allende y Hunter. Su silencio —una de sus características más notorias— no necesariamente implica sumisión, sino una forma de resistencia o de “desdoblamiento psicológico”, que le permite moverse entre distintos mundos afectivos sin definirse plenamente. Esta ambigüedad desconcierta a Castel y alimenta su delirio persecutorio.

Desde un enfoque lacaniano, María puede ser interpretada como representación del “objeto imposible” (Lacan, 1966): un ideal que el sujeto persigue con la esperanza de completar su falta, pero que inevitablemente se escapa. Castel, al no soportar esta falta estructural, decide destruir el objeto —asesinar a María— en un acto desesperado de control. Así, psicológicamente, María representa el núcleo de la falta que desestructura al protagonista.


Dimensión simbólica y crítica

Más allá de su función psicológica, María simboliza la imposibilidad de la comunicación auténtica en el mundo moderno, tema central en la obra de Sábato. Su relación con Castel es un intento fallido de establecer un puente entre dos soledades radicales. “Siempre he pensado que en el fondo no hay sino un túnel, oscuro y solitario” (Sábato, 1948, p. 7), dice Castel al inicio. María representa el fugaz destello de luz que parece iluminar ese túnel, pero que finalmente se extingue, reafirmando la incomunicación existencial.

Desde una perspectiva crítica feminista, su muerte puede leerse como metáfora de la violencia estructural ejercida sobre las mujeres en narrativas dominadas por voces masculinas. María es silenciada literal y simbólicamente: su historia solo se conoce a través de Castel, y su muerte final clausura cualquier posibilidad de que su versión emerja.


Conclusión

María, personaje secundario en términos narrativos, es en realidad la figura central que da forma a la obsesión y al derrumbe psicológico de Juan Pablo Castel. Su ambigüedad literaria y su densidad simbólica hacen de ella un personaje clave para comprender las temáticas existenciales de El túnel: la incomunicación, la proyección neurótica, la imposibilidad del amor absoluto y la violencia como respuesta a la frustración. Desde el punto de vista psicológico, María encarna el objeto inalcanzable que, al ser destruido, precipita la tragedia.


Apéndice: Preguntas para mesa de debate

  1. ¿Hasta qué punto María es un personaje construido por Castel y no una figura autónoma?
  2. ¿Podemos interpretar su silencio como resistencia o como sumisión dentro del contexto patriarcal de la época?
  3. ¿Qué papel juega la ambigüedad de María en el desenlace trágico de la novela?
  4. ¿La muerte de María representa solo la paranoia de Castel o también una crítica a las relaciones amorosas basadas en la idealización?
  5. ¿Qué diferencias y semejanzas existen entre la María de Sábato y otras figuras femeninas en la narrativa existencialista del siglo XX?

Referencias

  • Freud, S. (1992). Introducción al narcisismo y otros ensayos. Alianza Editorial. (Trabajo original publicado en 1915).
  • Lacan, J. (1966). Écrits. Éditions du Seuil.
  • Paz, O. (1993). La llama doble: Amor y erotismo. Seix Barral.
  • Rodríguez Monegal, E. (1969). “El túnel: novela de la incomunicación”. Revista Iberoamericana, 35(67), 259–275.
  • Sábato, E. (1948). El túnel. Editorial Sudamericana.


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