jueves, 9 de diciembre de 2021

Si lo ves, le pegas un tiro



Dirigió el auto hacia el sur de la ciudad. Llegó al Santa Pop. Lo identificó, el sujeto estaba bebiendo su Bobby Burns, y le pegó un tiro en la cabeza. Entre la conmoción generalizada salió del antro como entró y se borró sin más. Un punto ciego de las cámaras de seguridad, el espectáculo de luces y el tumulto de esa noche cubrieron su crimen, arrojo y arrogancia; su ser  violento y su familiaridad con la muerte.
     _Me gusta demasiado, dile por cortesía que   invito lo que quiera beber, que quiero conocerlo. Que lo que suceda después de media noche  es asunto suyo. Se lo dices así, qué por lo del hotel no soy exigente. ¿Entendiste?... Sabes  mi debilidad y no me importa  si se entera  o no El Camaro. Me-lo-ti-ro y- punto...
     _A mí, si-me-im-por-ta-chiquita..., pues si El Camaro descubre que le sirvo de plato a su nalguita, ni de chiste que le vuelvas a ver la jeta a este puto.  
     La Nena se los tiraba con mucha facilidad, siempre y cuando le agradaran los tipejos, se los cogía con la misma frecuencia con que se polveaba la nariz de diva o con la misma ansiedad con que encendía sus cigarrillos de sabores, con la misma delicadeza con que  bañaba su cuerpo de diosa. Los degustaba con la  desesperación  con que apuraba  sus Margaritas o  Palomas o sus París de noche o sus vodkas con jugo de piña:  tragos sedientos y continuos.
     De niña y adolescente siempre consiguió le cumplieran caprichos, en especial los hombres. El  Manotas llegó al Santa sin importar si el tipo que buscaba estaba o no con la Nena. Lo vio y le pegó el tiro a quema ropa. Le voló la capa de los sesos embarrando gente con ellos a su alrededor e incluso llenándose de porquería el traje sastre recién hecho a medida, color gris plata con su corbata oscura. Sin importar  sí la Nena hablaba o no con aquél y si también se embarraba de mierda;  ese no era y sí su problema – llegó y lo mato sin más. Y sí, si estaba ahí la puta, muy drogada y ebria –con el vestido claro y casi transparente, que le gustaba tanto a él; untado al cuerpo y de escote exuberante, lleno para entonces  de sesos y de la sangre del  amante víctima; quien, después de la detonación yacía a  sus pies inerte- y  no cantaría, claro qué no cantaría;  si rajaba sería también su condena, o al menos así  lo creía El  Manotas, que Camaro, después de todo, estaba celoso  de su puta malagradecida, por lo que ordenó la muerte del niño bien con un plomazo en la cabeza: <<si lo ves, le pegas un tiro.
     Había bebido demasiado tequila y aspirado muchas líneas esa noche. En el departamento de él se habían despojado de sus ropas como si estuvieran estas  llenas de hormigas o de alimañas venenosas. La rajada de la Nena era una fuente inagotable de delicias y fluidos, y su boca no escatimaba en lamérselo –así como lamía la sal escarchada en su copa se lo lamió-  incluso el culo y los huevos de éste: él correspondió con su lengua en el mismo tono por imitación, delirio o gusto. 
     Lo de la Nena con el hijo de papi -o puta- y sus visitas continuas al Santa Pop, se habían  vuelto un hábito patológico, otro vicio o juego  de ésta, lo que terminó por desquiciar el ego y celos del Camaro, sus sentimientos y pasiones imprevistas y violentas.
     El Manotas había filmado esta y otras infidelidades de ella y antes de darle los vídeos  al Camaro los veía él en la soledad de su vida y oscuridad de su apartamento, ya  ebrio en químicos y mucho whisky; ahíto en deseos encontrados e imágenes de aquella rondándole como fantasma  por su cabeza  rizada y su cuerpo intoxicado de resentimiento y droga; por su miembro erguido,  y frotado sin empacho por  su diestra sobre la tela del pantalón sastre  ajustado,  mientras bebía lunático por la puta de sus desvelos; la que nunca le dirigió, si no era necesario,  ni siquiera la mirada, ni palabra alguna.
     El Camaro después de ver el último vídeo y de saber cumplida su orden, bebió directamente del cuello de una botella de Coñac Louis XIII; luego, respiro hondo y frunció el ceño deformándose la expresión habitual de su cara; y acto seguido, se limpió el grueso bigote con la manga de su camisa. Miró fijamente y sin parpadear a los ojos del Manotas y le dijo: <<si la ves, la matas. 
     La Nena aquella mañana se montó en un pantalón pintado a su cadera y una playera que dejaba al descubierto su ombligo. El día era soleado, así que se ajustó además unos lentes oscuros. Comió en Coyoacán y luego hizo unas compras en Liverpool Polanco. Pasó la noche bebiendo vodka en el Citizen y, por último,  cogió y durmió con un tipo  en un Holiday Inn. 
     El Manotas estuvo rondando por tres días a la Nena sin decidirse a la acción, fue un testigo herido por los excesos de ella; en especial, sus encuentros y encueros con al menos una decena  de hombres, y sin importarle a ésta en absoluto –y al parecer- lo sucedido recientemente  en el Santa. Finalmente, el  Manotas se le plantó en frente a la puta indiferente, y ofuscado el rostro por el odio y la droga le vació toda la carga de su arma: <<¡puta, mil veces putaaa...! –gritó con fuerza.  
     El Camaro se enteró por propia boca del Manotas que su orden se había  cumplido, y sintió un cierto alivio teñido por un dejo de pena y abandono; pero, cuando otras voces detallaron  la saña con que fue ultimada su Nena; entonces, emitió la nueva orden a otro de sus gatos: <<si lo ves, le pegas un tiro.
 
(CDMX  Ángeles o demonios, 2017)

AUTOR imagen, Erick Gabriel Núñez Rangel

El propósito del guerrero



Nada es un regalo
todo ha de suceder por el paso del guerrero 
con claridad y propósito se llega al sitio de poder
al círculo de fuego
por el camino difícil es fácil ver
sentir con los ojos
la coloración brillante
puede ser naranja o roja
un arcoíris o un cometa amarillo verdoso 
púrpura intenso
pálida presencia 
metal en tu boca 
inflexibilidad o vomito
 furia 
amargura 
renuncia 
perecer en el intento 
Nítido verdigris 
matiz fijo
 vomito vomito 
ombligo del universo 
vértigo feliz
muerte
miedo aterrador 
perecer en el intento
o ser infinito 

Gabriel Núñez Palencia 
(El Círculo de Fuego 2020)








jueves, 2 de diciembre de 2021

Tren

Mantengámonos en este tren de manos

En esta pendiente de rieles vayámonos por inercias que este boleto  tenga premio

Carguémonos todo el peso que esta maleta se haga nube o plumas de ave

El viento no tiene precio

El día sólo tiene 24 horas

A esta tarde de lluvias le sigue un día de sol una noche densa para pensar y dormir con plomo

La luna siempre es serena y aún hay suficientes vasos para beberse todo

En esta mesa redonda todos comen y ríen  

 No podríamos subir o bajar la cuesta sin un abrazo un beso

Abrazar y besar son verbos auxiliares son una verdad a flote muy redonda

Habéis visto hecho e ido

Habéis sido dejado forjado e ir rodando riendo riéndose viéndose rindiéndose hundiéndose o vendiéndose  

Este tren aún no descarrila

Los vientos del Sur son cálidos

Besemos bebamos lluvia y miremos flores la floresta es tupida

Que este café no nos beba ni hable a solas

Que este mezcal  tenga un cumpleaños una boda una gran fiesta

Que esta moneda valga no sea farsante

Que alguien abra la puerta las ventanas

Que esta luz ilumine tus rincones

Sacudámonos el polvo

 Habréis lastrado tus botas

Estas notas tienen remitente

Este son sin música ni danza ahoga

Este expreso es un tren de deseos de ½ noche

Cierra el pico cuando escuches al cielo

Mira la eternidad de vez en vez de vez en cuando

Este tren tiene un destino quizá bajes solo en la estación más próxima o lejana

1+1+1…

 

Gabriel Núñez Palencia

(Tren 2021)


miércoles, 24 de noviembre de 2021

El otro Adán

El otro Adán

Bajo los árboles tupidos de misterio, anhelo y deseo, Adán intentaba comerla sin prisa y no dejar para luego lo que pudiera comer hoy,  al pie  de ese viejo árbol silencioso, sabio y muy verde, comía.
 Ella rodeaba a puntitas el tronco para no romper el encanto, dando pequeños saltos  y sonriendo, riendo esquiva y seduciendo a su paso todo con sus labios entreabiertos al viento fresco. 
 Él trataba de rodear a su vez el talle al natural, a toda ella en su esplendor muy florido en perfumes, su  piel, su panal en  miel.
Ella insistía en su juego, su correr, columpiase con sus manos suaves sobre aquel tronco firme. 
El viento estaba tibio. La esfinge y sus redondeces hechas frutas: melocotones duros  y dulces. 
La diva y sus pies, sus hombros breves, sus rodillas y nariz de fino acabado. La diosa y sus juegos y jugos deliciosos que se le escabullían a Adán,  a su boca y a su tacto de escultor nato, de pintor de óleos coloridos y recargados en color rojo.

Ella y sus rodeos, sus deseos de furor caliente.  Ella y sus pasiones risueñas de agua dulce y salada. Ella y sus cauces serenos, sinuosos y vacilantes: su río caudaloso, su mar en furia.
 Ella, su sedante y brillante estrella, la que ciega el deseo. 
Ese pequeño montículo de luz y vida. Y sus ojos, sus ojos que hablaban  sin palabras, su signo de luz, sombra  y promesas muchas.
El aire estaba caliente. El árbol verde verde; verde y demasiado sabihondo y firme, les ofrecía su fruto verde verde verde. 
Ella en su danza de fuego y vino transpiraba cielos y estrellas fugaces; el beso embriagador de las altivas copas.   
El día, el atardecer  y la noche nacieron de su piel como días de calendario. Adán desprendería de éste y sin prisa, cada hoja de su grata vida; de sus días plateados, naranjas, y de uvas.
Eva dejó de ser ama, doncella y virgen del jardín del Edén sobre ese tronco que rodeó y le abarcó feliz en el juego perenne de la vida. Comieron entonces, el fruto aún verde y sin más rodeos, sin empacho alguno; danzando al ritmo de sus corazones y lenguas. Sus miradas se fundieron como sus cuerpos. Fueron siglos y siglos de entregas y ríos,  hasta hoy.
Por ello o si ello, todos nosotros  y todas ustedes, hemos de comer  manzanas: verdes, dulces o maduras. ¡Crac!... ¡A morder el fruto se ha dicho, aunque prohibido y verde verde  o maduro maduro, ha de ser siempre grato y muy dulce! ¡Crac! !Crac!

Gabriel Núñez Palencia 
Septiembre, 2015

miércoles, 3 de noviembre de 2021

El ronroneo


Toda la tarde estuviste insistente ronroneando en su oído suave, pero ella seguía estudiado para su examen, ensimismada en su libreta y descifrando sus notas que no entendías, y muy parecidas a tus patas flacas, tu condición no te permitía ser más que un diminuto ser al que en definitiva ella nunca haría caso, te seguiría ahuyentando con la palma de esa mano tan blanca como su cuello, como sus piernas, hombros y espalda. 
 Ese día no hubo más remedio que volar por otros sitios, pero siempre muy cerca, acechando, acechándola con celo. No había remedio. Te quedaste muy quieto adormilado, como tratando de asimilar tu condición, tu existencia y tu insistencia, tu terquedad de robarle un beso. Fue ese siseo tuyo que tanto le molestó, pues no la dejaste estudiar con tu insistencia, y ella estuvo a punto de acabar contigo esa tarde, cuando de forma muy digna emprendiste una retirada oportuna.
  Clara no estaría dispuesta o al menos de manera voluntaria, a tu alcance, aunque ya hubieras decidido tú ser el verdugo que buscaría saciar un deseo incontenible. Así era con todas y siempre en el primer encuentro querías saciarte con ellas, que nunca estuvieron de acuerdo con tu insistente e impertinente vuelo fugas. Sí, porque en cuanto ellas te rechazaban te retirabas de manera muy inteligente. Algunas veces se descuidaban y vacilabas con sus hombros, sus espaldas, pero cuando te acercabas a sus piernas, sus manos te ponían un rotundo alto (un estate quieto), y no estabas dispuesto a renunciar a tu naturaleza aunque en ello te fuera la vida, y eso Clara y las otras chicas de tus atrevimientos lo tuvieron claro, y tú nunca lo aceptarías. Al menos el murmullo de tu presencia fue siempre muy molesto para ellas, y no lo entendiste a tiempo.
  Siempre entraste como un ladrón por la ventana que Clara te dejó abierta, eran sus descuidos que parecía no importarte, o lo hacía con toda la intención de provocar, de provocarte. Un día te cerró la ventana en las narices, y ahí estuviste muy digno esperando a que te dejara entrar al menos un momento, querías cantarle tu canción al oído, algo que no sólo  le molestaba a ella, ninguna de tus chicas gustaba de tu música monótona y estridente, molesta.
 Una noche Clara lloraba y dejó toda la  noche encendida la luz de su alcoba y no tuviste oportunidad de acercarte ( de decirle ni hola al oído), te vería y te ahuyentaría sin remedio. Así que esa noche decidiste dormir oculto por algún sitio en que no te viera, pero otra más viva que Clara te atrapó ahora sí, en su enredijo de telaraña y fuiste su cena, ahora Clara no tiene que preocuparse por tu presencia e insistencia, por el siseo, el zumbido tan molesto de los insectos como tú, quizá en sus descuidos deje abierta su ventana y otro terco como tú o más que tú, tenga que irse con su música a otra parte, a otro oído. 


Ángeles o Demonios, 2019
Antología de cuentos

jueves, 28 de octubre de 2021

Anahui alegradora



 
Prologo

Nuestro poeta Tlaltecatzin ( entre siglos XIV ó XVI), en su época, entabla un diálogo con la “alegradora”, con anahui; la mujer del placer de los tiempos prehispánicos. Ahora en el siglo XXI, Gabriel Núñez Palencia en Anahui, “alegradora” continua el diálogo poético con esta mujer del placer, y para ello se vale de los recursos líricos de nuestros antepasados, su voz, sus voces.

La exaltación emotiva, la abundancia de formas figuradas, el diafrasismo, el paralelismo, el estribillo; y los caracteres de orden ideal, es decir, presentar una poesía colectiva y no necesariamente ideal, que la colectividad cante como en los “ corridos”; darle a la expresión poética un sentido de elevación, deificar a la “alegradora”; ser breve en la expresión; comparar a anahui con flores, plumas ricas, piedras preciosas y aves; dar un sentido de universalidad a la poesía. Dar animismo, dramatizar y dar  un tono épico; una génesis que aflore en lo natural.

Sin más quede consideración suya el canto uno de Anahui, “alegradora”. 
 
Canto uno

Me despeño en tu adentro,
flor tostada que vienes y vas 
con tu guirnalda de plumas y colores,
con tu placer invitas miel, mieles.

Ave de cuello azul
fresco rocío has de irte,
he de irme.

Criatura de cielo y flor,
sobre  tu lecho de flores amarillas y blancas
te prestas, te abandonas y descarnas.
Con tu boca de floreciente cacao,
con tu canto embriagas mi vida.

Ave de cuello azul
fresco rocío has de irte,
he de irme.

Eras real

Un día te vi 
como sueño
en un baile de música disco te miré 
Como ido como lunático te ensoñé
Con tu blusa diminuta 
de hojuelas plateadas
Brillabas 
bajo lluvia de colores y bailamos
Pasó un lustro y luego te vi en una fiesta 
En un cumpleaños de alguien te vi llegar
En mi barrio 
volvimos a bailar y eras real
Te hice mi novia
 Y cuando 
     aún te creía
Sueño supe que
      fuiste siempre de carne y hueso 

Gabriel Núñez Palencia 
(Tiempos de híbridos, 2018)

martes, 26 de octubre de 2021

Ni luz ni nada

No hay seña
ni luz de aquella,
como si se la hubiera tragado el recuerdo agrietado.
No hay destellos de nada, de sus ojos serranos,
ni de su piel el calor que abraza caliente –y sofoca-
ni río de su boca hay,
ni beso, ni mar, ni brisa;
ni el aire despeina mi cabello –con su mano suave-
ni el viento me susurra nada al oído.
No hay visos ni luz de aquella flor lejana y silvestre.
Como si se la hubiera tragado la tierra desierta y sedienta.
No hay palabras azucaradas, ni rojas,
ni puestas de sol en mí monte de piedra.
Sólo: una pisada del silencio, tenue y vacía,
un ramillo de romelias que piden lluvia:
eso sólo hay: Sí, sí . Un silencio del carajo: muy jijo.
No hay seña, no hay ni cruz ni epígrafe alguno –solo muerte-
Ni suspiros de la noche escucho, no hay ni un ay amoroso.
Como si la hubiera divagado -a ella- un polvo seco y sangrío:
de paloma herida.
Hay, en el pecho, ese recuerdo de fragancias
que se adivinan ya de noche y en mutua soledad.
Hay ilusiones sí, de una piel de leche derramada
y caída.
No hay seña pues de nada.
Ni sombra de aquella mujer serrana.
Como si se la hubiera comido el vacío, 
la sombra de un amanecer, que jamás raya el alba.

A la deriva

Unos  descargan el peso,
otros  llenan sus huesos y sus carnes,
se hacen a la mar como a la vida.
Han de navegar a la deriva,
ni tiempo ni calendario
sólo estrellas y un abismo a sus pies.
Unos llegan y sin arraigo ni cruz beben hiel,
otros, sin dios ni rezo mueren,
sin tierra en su boca ni luz, sólo sal.
Nos hacemos a la nada,
navegamos sobre un abismo,
y nacemos a la vida:
a la deriva.

Gabriel Núñez Palencia
(A La Deriva 2021)

Las lunas de mi vida

Mi primer luna era inalcanzable,
se mecía en cielo incierto
radiante y vacilante;
tejiendo sueños vanos, de opúsculo;
de monografía.
Mi primer luna se posaba en el lago
de mi desventura,
era una flor con su brisa de mañana,
con su fragancia de Venus
con su noche virgen,
con su credo.
Mi segunda luna era,
blanca, tersa;
tan resplandeciente como el furor lozano;
mi segunda luna tenía nombre:
Irma Lozano.
Vehemente le amé a la distancia, siempre,
besando en sueños sus rosados labios.
Y, le hice mía en la quimera de mi amor fugitivo;
tan disperso como las estrellas del firmamento.
Mi tercera luna se llamaba Rosalía,
fue tan fugas como esa estrella,
tan repentina como la tormenta.
Extraños nos besamos,
extraños nos miramos;
uniendo deseos, liviandades.
¡Un amor imposible!
La cuarta fue una luna Electra,
tan incierta, como la jornada de Odiseo.
Mi cuarta luna se llamaba Sandra,
me mostraba sus senos liviana.
y se mecía en el vientre como mariposa ajena,
como lamparilla nocturna.
La cuarta luna, posa por siempre en mi diestra,
Y, ahí, le llevo como luciérnaga de mi oscuro sino.
Mi quinta luna: María.
Una luna de enero,
se me fue, con su destello;
a iluminar otro cielo,
a saciar la sed de otra boca;
a decir mi nombre en la sombra.
Mil y una luna me han mirado enamoradas,
mil y una luna han besado mi boca de fuego…
las de Shakespeare,
las de Benedetti,
las de Nervo y Neruda;
la de Nandino,
la de Sade;
las lunas de Jaime Sabines;
y las de un gato trovador, llamado
Joaquín Sabina, pero;
de todas esas lunas,
la de enero es más hermosa,
y en ella,
mi semilla germinó luminosa.
"Lunas de mi vida"
(24 de septiembre de 2006)



Balada sin fin

Cuánto me cabe en este  silencio que aturde

ahogado en recuerdos ebrios de tu piel   se hace tarde 

Cuánto llevo en esta maleta de segundos nocturnos

de encanto moribundo 

He de cargar un mundo

sin ti 

alada mariposa fría 

beber de un mar salado

ir de bar en bar cansado y solo   chocando un vació líquido 

de sirena en sirena he de ir

besando tu boca rota que me sangra gota a gota

En este abismo voy desangrado 

en este vaso vacío de mezcal sin tu sal ni tu limón agrio   caigo en fondo

en esta plaza llena de música 

de mariachis tristes y canto “Me cansé de rogarle…

He de rasgar mi garganta mi piel   mis huesos duros 

tu vestido invisible respira

tu cuerpo que me quema en este invierno sin tu hoguera palpita

mi cabeza sin ti aturdida

aburrida sé 

rueda   oscura   y arde moribunda 

No hay luz ni infierno tuyo

Cuánto he de cargar este mundo indiferente y ciego 

Un cielo sin tu oscuridad desnuda   me aplasta 

Me hunden 

este poema sin tu paso

esta rima irreverente 

este ritmo de blues  

 agoniza sin tus coros

Mi canción es ahora

un ritmo sin tambores  sin tacones altos

una cuerda sin dedos

un ejecutante sin seso

sin sexo desvelado 

Soy un guerrero sin arco

Ya no hay guerra nuestra 

tu paz en esta trinchera mata lentamente y sin prendas

No hay seña no vislumbro tus armas ni la amenaza de tu desnudez ni el filo de tu boca ni tu río salino

No hay estrella sólo esta oscuridad en que me abismo sin remedio 

sin tu canto avelino 

No me conozco sin ti 

Y aturdido bebo de tu copa rota 

Sigo sangrando 

  tu alada partida

mariposa fría  y 

mueren las noches  hartas 

Ya estoy lunático 

pero

sin luna 

solo

solo 

   chocando un vació líquido 

sin temple y

 ni siquiera 

tu paso oigo…

siquiera una nota 

una gota de tu saliva…

tu sal agria 

 aún duele   mucho 

Beberé esta noche fría 

Esta última botella de mezcal sin tu oscuridad 

Luego me avisas cuando llegues 

Sólo toca tres veces

aquí   espero

quizá 

con suerte

ya estaré en el otro mundo hecho hueso 

seguro  esta muerte ya no sabe a tu guerra 

seguiré en esta trinchera de hielo esperando   un aroma un rezo   tus armas   tu armisticio   la calculadora de tu falda corta   tu retórica dulce   tu índice suave en mi frente

Sigo atrincherado y no se cuánto resistirme 

cuánto resistiré muerto entre tanto muerto


Ahogado en huesos

aburrido en hueso 

ahogado en recuerdos ebrios 

sólo toca 

tócame tres veces   con suerte ya estaré en el otro mundo   hecho hueso 

ahogado y solo muy solo


Gabriel Núñez Palencia 

(Balada sin fin 2021)

 

 

 

 

sábado, 23 de octubre de 2021

Rito


Emergí de un hálito  de humo

Una llama de luz iluminó mi frente

De gruñido y aullidos se llenó mi hocico

He tenido un frío un calor infernal

He besado y me extasío

de rocas y  fantasmas

He bailado entre el fuego hasta perder el aliento  mi ser extraviado  

  me he llenado de abismo

Soy un ser desnudo que busca cobijo al amanecer 

La sangre en mi olfato en mi colmillo

sabe  a ti

mujer de mi hueso y mano

amiga   de mi fatiga y mi rezo   de mi penar   de mi culpa

Soy esa huella  ese animal iluminado por el cosmos

Mi danza y mi voz son una música  electrizante

Me desgarro la piel y la exprimo   mis huesos son testimonios de mi paso lento  amargo

Nací de la nada y me iluminé de infinito

Soy la huella que sigues   amargo   lento animal fugitivo

Gabriel Núñez Palencia

2021 (Ritual y tótem)

viernes, 22 de octubre de 2021

Trinchera

La eternidad

me paraliza

es un hielo

El futuro es una Farsa

Yo sólo me atrinchero

a este Teatro

a este Drama

A este Poema

me obstino

me aferro

Su interlocutor

es la Muerte

Una Poética

muy negra

y golondrina


Nebulosa



Derrochas perfume 
tu tacto nebulosa 
Se contrae mi pecho 
se expande el deseo infinito
Soy esa bestia infame 
sobre mi cabeza galáctica una consigna deseo 
un futuro de silencio 
una bulla de guerra
una pesadilla de muertes 
tú   me quisieras grana 
bañado de gloria 
glorioso y con manto rojo
Sigo esa senda de estrellas
la noche sigue sigue 
Soy un punto finito del firmamento estrellado 
mi nombre fue escrito  en humo y fuego 
mi puño ha sido forjado en tierra firme
tú   me quisieras  encarnado 
eres esa flor que respiro
ebrio   cuando la nebulosa 
se contrae 
y se expande mi mundo en mi mano que agoniza sobre  tu piel infinita
 y llueve mucho 
Eres ese mar sangrío 
en que agonizo y
Muere la tarde   sin rezo  ni credo morimos solos

Gabriel Núñez Palencia 
2021 (Esperanza)

jueves, 21 de octubre de 2021

Espita de vida



Encerrado
en una burbuja aérea
espero
espero
Una llamada
como de rincones
y sombras
Ha de ser
un hoyo
un chingo de tierra
una hoguera
que todo
lo destruya
un tren
Enterrado
en el asfalto acérrimo
acéfalo 
anárquico
caótico
espero
espero
    Mientas
una gotera
un grifo de nube
moja el epitáfio

'Aquí mora el hombre
que a semejanza
divina
osó ser Dios
y desde la eternidad
os mira
bajo esta
espita de vida'

Gabriel Núñez Palencia

Esperanza

Espero

Y llega La Luna luego

El sol calienta mi hueso

La noche llega y me habla en silencio

Tengo en mi frente luz

cabello tan oscuro como mi barba

Bárbaro esperar esperarte y espero

Espérate espérame y esperaré contigo o sin ti

Conmigo un mar salado

es pez sin aire

Un río dulce fluye y ríe

Todos tus besos me lloran

Tus promesas de piel y tus vestidos en el suelo  sufren

En sueño en ensueño

Esperaré 

con dos mezcales siempre

Esta esperanza agridulce embriaga

Esta hiel que sabe a tu miel embruja

Espero algún infierno tuyo

Sólo espero aquí en esta piedra inmóvil  triste

Dura  caída

Pateada en precipicio

Esta tierra también espera

Esperaré sin precio

Tengo la firme esperanza

De que moriré sin nada sin ti

He de morir esperándote

Esperando que llegues desnuda y ardiendo en fuegos infernales

Y me des la estocada final Esperanza ingrata de hielo

 

Gabriel Núñez Palencia

2021


 

martes, 19 de octubre de 2021

Caro

 

Caro no sueña solo ríe ríe

Toca una nube con su índice

Luego camina sobre  un riel imaginario

Tey es su gato y le sigue el paso

La vida es un peso partido por la mitad

Ayer murió el viejo Antonio

Le llovió a Caro un diluvio

Le lloró como al padre que no conoció

Caro llora cuando pisan una y otra vez las flores tiernas

Pero ríe ríe a todas las estaciones aún bajo el frio  

Debajo de la lluvia ríe ríe

En la bahía Caro se entristece con los vapores que parten

Y ríe ríe cuando arriban extranjeros y paisanos

Cuando las gaviotas vuelan las toca con el brillo de su mirar

Vivir es una herida que sangra

Ayer nos rugieron las tripas

Caro desea ese vestido azul del aparador

Yo siempre he deseado todo

Y suspiro por los pasteles

Ahora no Cambiaria de amiga

Caro es el amigo que no tengo

Aveces es ruda como piedra pero

Siempre vuela como mariposa

Ríe ríe ríe a cada vuelo nuestro

Duc es mi perro

Juega con Tey y mueve la cola cuando

Ríe y ríe Caro

Caro ríe y ríe en mi corazón

Y sé

de cierto

que sueña conmigo

Aunque pasen y corran despavoridos los años




jueves, 14 de octubre de 2021

Tratado sobre la felicidad (I)


I
He compartido no sólo mi felicidad, sino algunas ideas al respecto; me he y me han interrogado sobre ello. En un sentido ontológico nuestros antepasados homínidos vivían con mucha seguridad estados físicos y emocionales relacionados con el goce y el sufrimiento; ello es propio de nuestra naturaleza, esto es, que nuestros estados eufóricos o, y de dolor son una condición de todo ser vivo, al menos en los mamíferos y, quizá también había una valoración en ello; es decir, una axiología de la vida.
Luego, creamos una serie de artificios, una gran cultura y dentro de ella a la sociedad, y en nuestro lenguaje el término o concepto de felicidad; pero, qué es; dónde se encuentra, es algo alcanzable, permanente, efímero, etcétera. En otras palabras, la felicidad es una emoción y tiene o está asociada a nuestra forma de mirar la vida, es decir, está en cada cual, puedo compartirla pero, no ser feliz en lugar de quienes no quieren ser felices.
¿La felicidad tiene un objeto u objetos, es una meta de la vida? Mi felicidad no tiene un objeto, al menos relacionado con el mundo cosificado en que me muevo, ni con sus relaciones cosificadas; mi felicidad es un estado contemplativo, es una esencia a la que 'nada humano le es ajeno'.
Dicho de otra manera, no hay que confundir la felicidad con el disfrutar (eso es hedonismo), ni con las pasiones: El disfrute es algo momentáneo, efímero; la felicidad (idealmente), es o debería ser un estado permanente del ser: ' vivir es un arte'.
Ahora bien, ¿la felicidad es o debería ser permanente? No, idealmente nos afanamos por ella y en este mundo hedonista la camuflamos, sabemos, que la realidad humana es otra; la felicidad nos ayuda a ver y no solo mirar el curso de lo humano en donde hay mucha infelicidad: violencia, hambre, guerras, y demás caries del sufrimiento del ser. Ciertamente hay sufrimiento físico y emocional por doquier.
Lo más importante es que, esos estados no ideales y que son una lista interminable, nos ayudan a valorarla, si nuestra condición de ser felices fuera lineal, no la valoraríamos e incluso, nada a nuestro rededor tendría un valor positivo: hay que destacar hasta aquí "que vivir es un arte".



jueves, 7 de octubre de 2021

Viajero

Soy un viajero

un punto

una lata de cerveza

un grumo de arena

brisa marina


He de ser

un sol

reflejo divino

sólo luz


Un Dios urbano

soy y he sido

un vaso de Soda

con Ron

un tabaco

humo seré


Estos blue jeans

rotos

que monto

como piel a huesos

un Romeo sin Julieta


Un conde de Monte Cristo

Un personaje de Rayuela

de Márquez

Un espectro o

un hijo de Pedro Páramo


Un libro de Borges

Un verso de Vallejo

sólo un viajero

una espumosa cerveza

en tus labios

grumo o brisa


Un Dios

o estos Blue jeans

Ron y tabaco

humo

mucho Rock

humor


Sólo

Humo seré

Cerveza oscura

Blue jeans
Blue jeans



Gabriel Núñez Palencia

(Blue jeans, 2019)


miércoles, 6 de octubre de 2021

Dinero para qué


Para vender una guerra

Para comprar $exo

placer $ucio

$ucio dinero

Para comprar amigo$


Eso e$ el dinero el poder

Para comprar carne cosmética

Para vender muerte

quizá un poco de veneno

de cielo


Para abrir esa puerta azul

e$a$ pierna$

Para comprar al diablo

Para vender al viejo por sabio

Todo un paí$ vender


Dinero para qué 

$ucio dinero

$exo guerra placer amigo$ poder


Vender muerte droga$

Abrir las puertas del cielo

Dar celo$ por dinero

Comprar al diablo por diablo


Vender al viejo por viejo

Joder joder joder

Quizá por un poco de carne

Dar dinero por placer

Nada e$ grati$ tío


Todo e$ dinero coño

$ucio dinero

Dinero por

Poder poder poder

Baila perro

baila $$$


Gabriel Núñez Palencia

(Tiempos de híbridos, 2018)


martes, 5 de octubre de 2021

De Lunático y luna


De soñarte desnuda

De romper tu tocador

De besarte las uñas

De morder algún pezón

De beberte a besos

De embriagarme solo en un mesón

 

He de colgar mi sombrero

(Te digo)

O a vivirla en tu habitación

He de negar tus lunares

(Me dices)

O negociamos un empate técnico

(Acordamos)

 

Haz de ganar por nocaut

(Insisto)

O sanar mis heridas con dolor

 

Baja luna a mi balcón

O déjame con la ilusión

Subo luna a tu cielo

O llena de estrellas el empedrado camino

 

Que de lunático a luna

De lunares y fortuna

Está henchido mi corazón

 

Haz de ganar por nocaut

(Espero)

O sanar mis heridas con dolor

 

 

Gabriel Núñez Palencia

(De Lunático y luna 2021)


 

sábado, 2 de octubre de 2021

Tengo

Aquí me he de traer mucha gana

Mucho suspirar ha de traer mi tristeza y mucho vino mi boca

Traigo una amor como de medio siglo y tantos besos como estrellas

Tan oscuro es mi deseo que sólo lo iluminas tú

serena en tus alturas

Mucha música llena mi garganta y únicamente tu beso ha de llenarme ahora

Hay mucho aire para respirar solo

 y poco tiempo para vivirla muy juntos

He de cargar el cielo si lo pides y de vaciar los mares aunque sea un sueño tuyo

He de hartarte de estas ganas mías y hemos de platicar hasta que nos caiga la noche o la muerte mía

Tengo sólo estos huesos y mucho suspiro y ganas

Mucho vino para beberlo juntos

Mucha música tengo para cantarla ahora…

Pero sin usted, no tengo nada:

Ni gana ni música ni estrella ni nada…

 

Gabriel Núñez Palencia 

(Tengo 2021)


 

Canta

Cantar
Es algo así
Como rasgar
El alma
Es puro frenesí

viernes, 27 de agosto de 2021

Qué Decir (A safo)


qué decir cuando la llama arde
asfixia
cuando se quema los huesos y la piel
cuando te deseo en mi entraña
cuando la mar me arrastra a la playa
como pez sin aire ni mar
eros nos mira desde su vena escarlata
luna hermosa que te escondes bajo tu tul aura
tras la oscura noche y radiante me alumbras
incendias esta soledad sin fuego
una y otra vez desnuda
viva en tu atuendo de plata
te elevas por esta llanura salada y honda
te ocultas y siento la muerte en esta herida profunda
te asomas y respiro desesperado con celo
estoy solo solo solo
me abrasa tu llama extinta y filosa
desmayan mis huesos calcinados
escucho y deseo tus labios húmedos
tu brisa moja mi frente caída y moribunda
se han ido los briosos caballos su música hosca
una escuadra de navíos a lo lejos huye de mi
contigo
yo te amo y en mi oscura muerte
tu tibio beso me arrulla y acuna mi tristeza
se me viene la oscura
la eterna noche sin tacto
muero solo solo solo
eros retira la saeta y vuela a tu lado
qué decir cuando la llama arde
asfixia
cuando se quema los huesos y la piel
cuando te deseo en mi entraña
cuando la mar me arrastra a la playa
como pez sin aire ni mar
y se deja de respirar y de amar…
Gabriel Núñez Palencia
(A Safo 2021)



viernes, 30 de julio de 2021

DE DEMOCRACIAS Y REPÚBLICAS: UNA VISIÓN DE CLÁSICOS Y NORTEAMERICANOS PARA OBSERVAR EL CASO MEXICANO (UAM 1998)


Hoy día el contexto político internacional ha dado lugar a la reformulación de pasados paradigmas en la concepción del Estado Moderno; con la caída del socialismo real se vislumbra, en el ejercicio del poder político, un futuro no muy esperanzador para las ideas colectivistas y socialistas, en oposición al liberalismo individualista; y se presenta a la democracia como un mal menor que evitaría el surguimiernto de sistemas autoritarios, dictaduras o totalitarismos; en nuestro país la democracia ha oxilado entre los ámbitos de lo político y lo jurídico; esto es, una democracia mínima  sólo de papel y que, desde la constitución del diecisiete, quiso abarcar el terreno de lo social;  lo que muchos hoy denominan democracia sustantiva.

Retomar el tópico de la democracia no es asunto de un sólo ensayo, se han escrito cientos de libros sobre el mismo y su análisis no se escapa a una serie de límites desde el punto de vista analógico y su adecuación al caso particular de nuestra realidad política.

   El concepto es un legado del pueblo griego como una forma de gobierno que identificaba al pueblo  con la organización de la polis, en donde las funciones de estado estaban en manos del ciudadano como despositante y depositario del poder público.
Esta era una concepción de lo que denominamos la "democracia directa" y que en el tiempo iría desapareciendo en la medida que la vida social se hacía cada vez más compleja; lo que daría pie a la aparición de las ideas de la representatibidad democrática ya que en los Estados Modernos sería imposible que el pueblo ejerciera por cuenta propia el poder; lo que lo obliga finalmente a elegir de entre "los más aptos y capacitados", "los más éticos", a sus representantes. 

   En principio, fueron varios los siglos que habrían de pasar para conquistar de entrada el inicio de la "soberanía popular" y, así, arribar a las fórmulas representativas.
En el medievo la lucha se dio entre imperios, reinos, feudos y clero; dando paso al nacimiento del concepto de Estado y soberanía; y más tarde a la de las ciudades Estado y  su ciudadanía.
La dualidad Estado-soberanía dio inicio a la disputa por la titularidad del denominado "poder soberano", poder perpetuo del príncipe en Hobbes; y de su titularidad concentrada en el pueblo de Rousseau, como un poder soberano que emanaba de la "voluntad general". Doctrinas que  construyen en la tradición jusnaturalista del estado natural sus ideas y que se materializan en el "Leviatán" y "El Contrato Social" respectivamente. 

  Las ideas hobbesianas señalan que el hombre por naturaleza es un ser antisocial, enemigo de sí mismo: el "hombre como lobo del hombre"; desconfiado, egoísta y dominado por sus instintos, los que sólo encuentran freno en el poder. 

   En Rousseau ésta concepción  sufre un giro de consideración, esto es,  los hombres son libres e iguales por naturaleza, y es, precisamente en las instituciones donde encuentran su desigualdad, por lo que se hace indispensable retomar la libertad que por esencia les pertenece; por lo que en él y por su voluntad se debe concebir a la soberanía, en este sentido popular.
Las ideas rousseaunianas de soberanía se apoyaron en dos ideas fundamentales: 1)la del estado de naturaleza, y 2)la del contrato social.

   En el estado natural los hombres gozan de un estado de paz; pero, cuando se ven obligados a convivir en "sociedad civil" inicia la opresión y la guerra, lo que hace necesaria una nueva organización fundada en la "idea del contrato social"; por el cual cada uno uniéndose a los otros, queda tan libre como al principio; pues han sido las instituciones y en especial la propiedad privada las que dan paso a la desigualdad civil. De aquí la idea de que el hombre renuncia a su libertad natural y adquiere en cambio una libertad positiva que asegura la integridad personal y de sus bienes. Es una suma de fuerzas.

[Es] ...una forma de asociación que defienda y proteja de toda fuerza común a la persona y a los bienes de cada asociado, y por virtud de la cual cada uno, uniéndose a todos, no obedezca  sino así mismo y quede tan libre como antes (Rousseau,1990:27)

   El "poder público" como un derivado del contrato social existe, de esta manera, en el interés de los miembros que integran a una nación que debe tener el establecimiento y control de un gobierno; y una soberanía fundada en la razón y el derecho natural como producto de un hecho social. 

   Identifica Rousseau así a la voluntad de todos y cada uno, y considera que la voluntad general es el poder soberano. La libertad y la igualdad representan el deber de cada uno y de todos.
Hasta aquí todo parece estar bien, sin embargo, cabe preguntar si se ha conquistado ya el principio de la democracia y la representatividad ¿El pueblo debe conservar su poder soberano o puede éste transmitirlo o delegarlo?

   Por situaciones más que obvias ¡bueno, desde el punto de vista de las preocupaciones maltuserianas y de el crecimiento exponencial de las poblaciones¡ en los Estados Modernos, muchos politólogos combaten el gobierno directo y se inclinan por el gobierno de la representatividad . Algunos encuentran en ello dos clases de vicios: a)en cuanto a su forma, y b)en cuanto a su contenido. En cuanto a su contenido, se considera que la gran mayoría de los ciudadanos son incapaces de conocer las leyes y proyectos a que se les somete; y por lo que toca a su forma, hoy día no es posible reunir a todos los ciudadanos en la plaza pública para deliberar con respecto al ejercicio de gobierno. En las Repúblicas antiguas se contaba por algunas decenas, quizá un ciento ; hoy día se hablaría de multitudes.

   Se construye así la doctrina de la "democracia representativa" que es inherente a los estados modernos que hacen imposible la democracia directa, al menos en las grandes urbes .
Encontramos entonces una nueva dualidad de ideas: representación y democracia, en donde la soberanía del pueblo y el poder del pueblo se confunden.

   Según Madison, en "El Federalista", la "República" es el gobierno donde tiene efecto el sistema de la representación que da solución y promete perspectivas a lo que venimos desarrollando. En este sentido encontramos una tercera dualidad: democracia y república.
Sus diferencias serían: 1)que ésta última delega la facultad del gobierno a un grupo escogido de ciudadanos que tengan por virtud el patriotismo y la justicia; lo que haría posible que  la voz pública se expresara en sus representantes; y 2)que hombres siniestros ocupen el poder e impongan intereses contrarios a los del pueblo  depositario de la soberanía. 

   A lo anterior se sugiere que los representantes deben estar en función de cierto número, para de esta forma evitar las maquinaciones de unos pocos; pero,  deben limitarse las cifras para evitar la confusión que produce la multitud (Madison:1787).

  Los federalistas parten de la idea de la unión para evitar la presencia de grupos facciosos y la diversidad de intereses en pugna; y  se centran en el cumplimiento constitucional y la división de poderes. Pero una constitución puede ser modificada aún si se da una "censura pública" que buscaría evitar los excesos de poder.
Aquí se retomaría necesariamente la discusión sobre el gobierno en sí; es decir, sobre su ejercicio y funcionamiento.

 ¿Pero qué es el gobierno sino el mayor de los reproches a la naturaleza humana? si los hombres fuesen ángeles, el gobierno no sería necesario [...] Al organizar un gobierno que ha de ser administrado por los hombres para los hombres, la gran dificultad estriba en esto: primeramente hay que capacitar al gobierno para mandar sobre los gobernados; y luego obligarlo a que se regule así mismo. El hecho de depender del pueblo es, sin duda alguna,  el freno primordial indispensable sobre el gobierno (Hamilton et. al, 1974: 220-221)

   Aquí se puede señalar que el régimen representativo puede no ser acorde con la teoría política que, como bien señalan los federalistas, tiene como fin la justicia y se pueden presentar, entonces, una serie de inconvenientes; a saber, vicios en las elecciones y reelecciones; en sus programas electorales que constituyen en muchas de las veces a desconfigurar las instituciones políticas y el ideal rousseuniano del contrato.

   Sin embargo, desde el punto de vista del liberalismo individualista, se ha considerado por excelencia a la democracia representativa como una conquista social; y se ha buscado en consecuencia la abolición absoluta de las autocracias y monarquías, y, por consiguiente, la proliferación de las repúblicas.

   La Revolución francesa de 1789 ya había logrado en su favor la lucha por la igualdad y la libertad humana; muestra de ello es la famosa Declaración de los Derechos y Principios de la Soberanía Popular que reconoció al hombre, en general, y al ciudadano en particular. 

   En la declaración francesa del ochenta y nueve el individualismo encuentra su máximo significado, como expresión político-filosófica de las ideas jusnaturalistas. Otra parte hizo la Revolución norteamericana.

   Se reconoce, entonces, los derechos públicos del hombre y se establece su igualdad; "garantizar al hombre el goce de sus derechos naturales imprescindibles", sin más límite que aquellos que aseguren a los otros el goce de esos mismos derechos. La libertad de no hacer aquello que dañe al otro; igualdad fundada en la utilidad común y la propiedad como derecho inviolable de quien nadie puede ser privado, sumando a ello la seguridad.

   Irremediablemente, esto nos lleva al terreno económico y al papel del Estado abstencionista y vigilante; al "laisser faire, laisser passer" y la idea del "orden económico natural"; hoy por hoy neoliberalismo y economía global.

   Los pueblos no tardaron ni han tardado mucho en darse cuenta de la situación injusta y de abandono a la que nos ha llevado la idea de la "democracia representativa" o "democracia mínima"; en su abandono de desarrollo bajo el juego de las libres fuerzas de un mercado fuerte que se impone sobre el débil.

   El caso mexicano es un caso sui generis en el que, en principio, su constitución se presenta como caso único, en su momento, de respuesta a las injusticias sociales que originaron el individualismo liberalista y sus estragos porfirístas; una constitución que al menos en papel otorgaba derechos sociales.

   No obstante, años más tarde prácticas del corporativismo y un marcado presidencialismo habrían de dar un cambio radical a la política y a las ideas de la "democracia social".
Ahora, y después de nuestra tan convulsionada historia, se ha hecho necesario el replanteamiento de los paradigmas democráticos y de lo que hoy denominan "transición democrática y alternacia de poder".

   El reto sería no quedarse en los laureles de la "democracia mínima" fundada, solamente, en procedimientos legítimos de elección de representantes, en donde la soberanía popular termina en el sufragio y queda  en manos de los que supuestamente se postularon como los más aptos y éticos representantes que han de llevar este ideal a una realidad sustantiva.

BIBIOGRAFÍA.

Hamilton et. al. "El Federalista" Ed. FCE, México 1974, 430 pp.

Rousseau, J. Jacobo "El Contrato Social" Ed. Austral, México 1990, 163 pp.

Sayeg, Helú Jorge "México: democracia social" Ed. IPN 1996, 150 pp.

miércoles, 28 de julio de 2021

Batallas en el adentro



  Tú sí, tú, ella, aquella, aquél, ustedes que han de saber. Yo se lo dije. Yo sé. Tú sabes, ella pues también, aquella ya lo vivió; ustedes no lo podrían saber. Unos dicen sé, otros lo comentamos, o conocemos, pero lo traes en tus venas o zapatos. No te deja dormir, vivir. 

   Dejémonos de cuentos, yo la conocí en un sueño. Sí como escuchan, ahí la citaba cada noche y no faltó a ninguna de mis citas como otras, en vigilia. Me dijo que despertara y no quise, aún no sé si sigo despierto o dormido. O si todo esto es mera invención de jijos sabe qué demonios. 

   Pero tú crees, sabes o también eres meras ficciones. Mira, ves este cielo, sí éste que ahora veo. Sientes como allá y acá, sí acá dentro hay un vacío, tan nada como el de allá afuera. Duérmete esta noche, si es qué realmente dormimos y, luego igual y le ves, sí, es tu otra parte pues.

   La mía se llama Pesadilla, yo le digo de cariño Pesada, no porque esté llenita, nones, ella es menuda como ha de  ser a mi tacto, a mi caricia y gusto. Pero es un peso del tamaño, de menos, de este mundo redondo, tan redondo como las verdades del universo.

   Ese día la vi de frente y le dije lo que ya le había dicho en sueños. Fue facilísimo. Ya lo sabía, pues ella me miró como se ha de mirar a un sueño, a una quimera o a una persona qué quién jijos sabe de dónde salió. Bueno quizá, salí o está, estoy y estamos en sueño, en una odisea. 

   Un sueño muy jodido, claro. Sus ojos son pequeños como encanto de luces de discoteque, como profundidades náuticas,  sepa si de cielos, mares o mareas, pues me marearon más que dos frascos de tequila, y ahora navego en el limbo de un nirvana de música, de letras y de mucha fiesta o bebida (mucha bebida). Sipi, de fiesta, me la vivo en los placeres, si es que los hay.

   Aquella tarde Pesadilla caminaba por la Universidad, y su trasero iba detrás de ella con mucha personalidad, así, como si fuera algo que no tuviera dueña. Es extraño ver un trasero solito, por ahí, con unos libros y una mochila acuestas no. Bueno, yo vi un trasero y supe, presumo que era el de mi sueño. 

   En fin, Eligio ya vivía con ella, y al final de su sueño  nalgueo el trasero de Susana; Carlitos conoció a Mariana en casa de su amiguito de la primaria, era su madre, y le dio un beso kiko; Tomás conoció casualmente a sus amantes, a Teresa a Sabina, y las dos con bellos traseros, y El Quijote creía ver en cada dama a Dulcinea (no sé si también su trasero, era un lunático pero, todo un caballero).

   Yo en cambio, en Katia veo a la dama de mi sueño, a Pesadilla, a ese trasero solitario que me obsesiona y persigue hasta en una novela de Flaubert, en un  folletín en la Revue de Paris, donde presentó a  Emma.  

   Eligio vio una erección y a Susana montada en ella , y lo sabía y no lo podía o quería creer. Susana sabe todo de mí, y aún así, pues no me importa si va a tener un hijo de Eligió o si se los coge a los dos, al polaco, y además a mí. Tú amarías a Susana tanto como Eligio, le invitarías  a pasar como si nada a tu apartamento, a tu vida.

   No podrías dormir con una mujer, digo dormir, diferente a coger e irte como Tomás, que no soportaba dormir con ninguna.

   Cuando dormí con Teresa y amaneció tomando mi mano supe que estaba perdido aunque, muy dentro sabia, creo saberlo, (lo sé, y no es un dogma, ni psicologismo, ni sociológismo, ni empirismo, ni fenomenología, sí filosofía), y sé que no dormiría con ninguna de mis amantes, con Teresa dormí porque así lo quiso Milán Kundera.

   Emma me veía a escondidas de su marido. Y yo, sí veo el trasero de Dulcinea, por ello o sin ello, El Quijote me retó a un duelo, y déjenme les cuento.
 Pues sucede que yo no tengo la orden de Caballero, así es que le dije, Al Caballero de la Triste Figura, que no podía batirme con él, y se puso tan triste, más de lo que predica éste en su fábula, y las figuraciones del caballo que monta son como las mías,  entonces prometí buscar por todos los medios, ser y tener la orden, la  del Caballero del Sueño Profundo y luego se fue, y pidió que lo enjaularan con los leones.   

   Cuando vi al Quijote dentro de mi jaula, estaba con mucho sueño y parte de mí melena cubría mis ojos, ya había comido suficiente carne, así que cuando entró ese pellejo con ojos dulces, muy dulces, caí en un profundo sueño, y no sé, ustedes creen que siga siendo una bestia, que sea un niño enamorado de la mamá de mi amigo; o que le ande cuidado el trasero a Susana; o peor aún, que ande yo con Emma que es una mujer casada, o que sea un lector empedernido de ficciones como Aldolso Quijano; y que sea un mujeriego y no tenga remedio mi vida como la de Tomás. 

   Tú sí, tú, ella, aquella, aquél, ustedes que han de saber. Yo se lo dije. Yo sé. Tú sabes, ella pues también, aquella ya lo vivió; ustedes no lo podrían saber. Unos dicen sé, otros lo comentamos, o conocemos, pero lo traes en tus venas o zapatos. No te deja dormir, vivir. Dejémonos de cuentos, yo la conocí en un sueño, se que se llama Katia, ya le leí en la Universidad, y punto final.  
  
  
 

lunes, 19 de julio de 2021

Los movimientos juveniles hoy; una perspectiva sociológica Gabriel Núñez Palencia[1] (Ponenciadel autor en la mesa de debate “Movimientos Sociales y Juveniles”, como parte de la jornada Académica “Desafíos del México actual”. Universidad Salesiana, febrero de 2013)

 


RESUMEN (ABSTRACT)

La sociedad industrial, la postindustrial, la moderna y postmoderna han generado y generan grandes sacudidas políticas y sociales. Desde el historicismo, podemos decir que los viejos movimientos sociales se transforman en los nuevos movimientos sociales de hoy; que surgen y se desvanecen en  el contexto de la llamada  sociedad del riesgo y su búsqueda de identidades; y, justo en este ámbito, se ubica a “la acción colectiva juvenil” y sus subcategorías valorativas: de protesta, desorden, enfrentamiento o movimiento social. En la acción social, los individuos o grupos actúan en favor de sus intereses individuales o colectivos; pero lo hacen en forma que  afectan de una  manera u otra, y de un modo directo, visible y significativo, las realizaciones y expectativas de los intereses propios de los otros individuos o grupos sociales; se cuestiona entonces, la reproducción social dentro de una clara y patética crisis de todaslas instituciones sociales y se hace necesario el replanteamiento del papel de la filosofía en su ámbito ético-moral.

 

    Los viejos movimientos sociales fueron un producto del desarrollo industrial, es decir, del desarrollo de la tecnología y sus nuevas formas de organización económica y política; y se solía hablar en ese tiempo de motines, revueltas o rebeliones, y un producto de ello fue la irrupción de las primeras organizaciones obreras con sus huelgas y sus consecuentes sindicatos; eran los primeros esfuerzos colectivos por oponerse al cambio social y así promover un interés común y asegurarse por estas vías un objetivo compartido.

En los nuevos movimientos sociales la concepción en desuso de lucha de clases, se transforma por la de lucha social o movimiento social y se busca formalizar y legitimar las formas de organización social y búsqueda de identidades; en este sentido, las incursiones informales de lucha atentan contra la reproducción social; en la sociedad moderna “es buena la conducta que aumenta la racionalidad del funcionamiento de la sociedad, y mala o patológica la que obstaculiza el trabajo de racionalización sobre el que descansa la sociedad moderna” (Touraine, 1995:12)

   Aunque una crítica a lo anterior, nos lleva a cuestionar el tipo de racionalidad a que se alude; si se trata de una racionalidad instrumental con miras a fines; de una racionalidad medios-fines en su sentido maquiavélico; o, de una racionalidad cuyos fines estarían justificados por medios y principios éticos y no sólo instrumentales.

   La decadencia de la sociedad industrial,  postindustrial, moderna y postmoderna nos lleva a un ámbito de enajenación y cosificación humana, y a la presencia de un Estado y de una empresa privada que, con un discurso sobre la integración y reproducción social, glorifica la modernidad tecnológica y la defensa de la libertad; pero, sin darnos cuenta de sus latentes contradicciones compartidas e internas.

Sin duda alguna, ambas modernidades, la de la tecnología y la de la liberación, conforman una contradicción cultural y sistémica; por un lado la modernidad como triunfo sobre la naturaleza y la satisfacción de las necesidades humanas y, por el otro, como un logro sobre la seguridad, igualdad y fraternidad humana en su noción ilustrada; o, como el discurso de la democracia y su estandarte hegemónico de sociedad moderna o postmoderna, sea esta una república o unsistema socialista.

Las dos historias: los dos discursos; las dos gestas; las dos modernidades eran bastante diferentes y aun contrarias la una de la otra. Ellas estaban, no obstante, histórica y profundamente entrelazadas una con otra, en modo tal que produjeron una gran confusión, efectos inciertos y mucha decepción y desilusión. Este par simbólico ha conformado la contradicción cultural central de nuestro moderno sistema mundial, del sistema del capitalismo histórico; una contradicción que nunca ha sido tan aguda como lo es ahora, cuando nos ha llevado a una crisis moral e institucional (Wallerstein, 1995:15)

    En cuanto a las tendencias ideológicas del mundo moderno tenemos: 1)la ideología conservadora; 2)la ideología liberal defensora de la modernidad; y, 3) la ideología socialista. En esta triada se encuentra en posición central  la ideología liberal y su economía-mundo-capitalista; los liberales entonces, ven en el Estado y su actuar liberal (político-económico); en el estatismo, y luego en una política  tecnocrática y después neoliberal, las piezas fundamentales para conseguir sus objetivos de élite, de mercado, de modernidad tecnológica y de apaciguamiento de las luchas o movimientos sociales que consideran como peligrosos.

   En la economía-mundo-capitalista encontramos tres ejes de acción estatal: 1)el sufragio, 2)el Estado (de bienestar, tecnocrático o neoliberal), y 3)la idea de identidad nacional; todos estos objetivos buscan tranquilizar a las diversas manifestaciones de movilización y organización  social, y  garantizar la modernidad tecnológica y de mercado.

    En este contexto de la denominada sociedad del riesgo, de la sociedad del costo-beneficio, se ubica a “los movimientos juveniles” y a los otros nuevos movimientos sociales: feministas, gay, de indocumentados, indígenas, de ambientalistas, de deudores de la banca, etcétera.

    Hay que destacar que la juventud no representa un bloque hegemónico, no cabe en un conjunto de categorías fijas; en el país los jóvenes se integran en grupos diferenciados y se definen y organizan en función de identidades, banderas, objetos, creencias y consumos culturales y estéticos de acuerdo a su nivel socioeconómico y su escolaridad: movimientos estudiantiles, los chicos banda, los grafiteros, los punketos, los ravers (música tecno), los dark, los emos, los yupies, etcétera.

En otras palabras, “se trabaja, se va a la escuela, se participa en algunas causas pero los constitutivos identitarios entre los jóvenes no pasan ya por la fábrica, la escuela o el partido. La identidad esta en otra parte. Se trata de identidades móviles, efímeras, cambiantes y capaces de respuestas ágiles y a veces sorprendentemente comprometidas (…), formas de respuesta ante una crisis generalizada” (Reguillo, 1997:209)

    En cuanto a los indicadores de observación de los movimientos juveniles se puede mencionar los siguientes: sus creencias y formas de comunicación; sus objetos de valor, tolerancia, inclusión y relaciones de género; su capacidad de disidencia interna y sus espacios de acción.

    En los setentas y ochentas, los movimientos juveniles populares se fraternizan bajo un manto homogéneo, el de un nosotros compacto (Los Panchitos, Los Ramones); su mundo es el barrio. Fue la década pérdida, “la Generación X”, el desinterés y desencanto de la juventud: el vandalismo.

    Hoy día se dan las siguientes tendencias: 1)una mundialización o  globalización de la cultura; 2)un triunfo del discurso neoliberal y del adelgazamiento del Estado; 3)un empobrecimiento creciente de grandes sectores de la población; 4)un descrédito y deslegitimación de instituciones y pérdida de valores; y, 5)una creciente influencia del narcotráfico en la política y en el consumo de drogas. Y esto, ha afectado la percepción política, el espacio y el futuro de los jóvenes.

    Hay que hacer notar que varias características de los movimientos juveniles de fin  y principio de siglo se centran en una conciencia planetaria globalizada (Internet); priorizan los pequeños espacios de la vida cotidiana; muestran un respeto  por el individuo y su heterogeneidad; seleccionan cuidadosamente las causas sociales y, el barrio y el territorio han dejado de ser el epicentro del mundo como en décadas pasadas.

    Por lo que se refiere a los más recientes movimientos juveniles: #Yo soy 132; el paro en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y la toma del plantel Naucalpan del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre otros;se dan en un contexto de  la “supuesta alternanciapolítica”; de la construcción de una democracia real insuficiente, y ante un patente descontento civil por la más reciente elección presidencial;estos movimientos sociales juveniles se caracterizan  por: 1)particularizar los hechos sociales desvinculándolos de su universalidad; 2)se presentan en un contexto de autoritarismo estatal cuyo discurso es la democracia y el valor de “nuestras instituciones”, visiblemente corrompidas; 3)se muestran hechos violentos y vandálicos; y 4)el Estado y los medios de comunicación manejan los calificativos de vandalismo, porrismo y delito.

    En definitiva, la modernidad, sus contradicciones y sus consecuencias perversas, abarcan los procesos económicos, políticos, sociales, ideológicos y culturales; se busca modificar las pasadas formas de dominación, y remplazarlas por nuevas y más acordes al sistema-mundo-capitalista; así de esta manera, los procesos de modernización hacen un cambio de la sociedad industrial a la denominada sociedad del riesgo, considerada como aquella que inicia donde el sistema de normas sociales y de previsión de seguridad falla ante los peligros desplegados por determinadas decisiones políticas (Alfie, 2000)

    En suma, y para concluir esta ponencia, de una u otra forma la acción social y los movimientos juveniles ponen en tela de juicio: 1)el sufragio , a la democracia real y a su sistema electoral; 2)al Estado neoliberal; y, 3)la idea de identidad nacional y desarrollo social. Se presenta ahora una crisis de legitimidad y de credibilidad de todas nuestras instituciones sociales a todos sus niveles, y es prioritaria la presencia de una perspectiva filosófica  con un enfoque ético-moral. Ya, Immanuel Wallerstein, sociólogo estadounidense, vaticina el fin de la modernidad; lo que haría necesaria la construcción de un nuevo paradigma social que haga frente a los embates de la globalización y del  salvaje -sistema-mundo-capitalista y, en consecuencia, de sus devastadores efectos sociales y ambientales.

 

 

REFERENCIAS

 

Alan, Touraine (1995) Movimientos sociales. UNAM: México.

Alfie, Miriam (2000) Maquila y movimientos ambientales. UAM, CONACYT y grupo editorial Neón: México.

Reguillo, Rossana (1997) Taggers, punks y ravers: las impugnaciones subterráneas, en La democracia de los de abajo. La jornada ediciones: México

Revista A (1985) Crisis y juventud: se acabaron los sueños. UAM: México.

Wallerstein, Immanuel (1995) ¿el fin de la modernidad?en Sociológica número 27. UAM: México.

 

 Notas

[1] Lic. en Periodismo y  Comunicación Colectiva, UNAM;  Lic. en Sociología, UAM; actualmente cursa la Lic. en Creación Literaria, UACM.


 

 

 

 

 



[1] Lic. en Periodismo y  Comunicación Colectiva, UNAM;  Lic. en Sociología, UAM; actualmente cursa la Lic. en Creación Literaria, UACM.