domingo, 12 de junio de 2022

Sombras

He andado

Encrucijadas sin nombre

Polvosas soledades camino desnudo

 desolado

He recorrido mucho o

Muy poco

Este iluminar sombrío baja a mí y me besa

Me cubre  tenue e ilumina

Me baña de sombras  

Dulces se escuchan

Muy musicales

Sonoras y secretas cantan nocturnos

Y se desnudan en la sombra

Aman a oscuras

Han de ser desposadas

Por extraños y desconocidos

He andado sin nombre y desnudo

Desolado

Sombrío

Me caen oscuras y musicales

Se desnudan pronto

Se desposan por nada

Encrucijadas y polvosas soledades camino

Desde este sepulcral vacío sigo andando solo

 

Gabriel Núñez Palencia

(Sombras 2022)

 

 

 

 

 

 

jueves, 2 de junio de 2022

Lo Finito

Nadie me espera,

Nadie me escucha,

Sólo esta bebida

Este Tequila,

-del fuerte.

‘Solo’…, y en soledad bebo de la botella ebria.

Ella me duerme y me despierta, ( solemne, y callada)

 

Nadie me llama,

Nadie me consuela,

-ni me reza.

Sólo esta herida fría

(Que no canta, ni ama)

Que mata, (sin filo)

Esta pena que pena a diario,

-sin filosofía.

Que no habla, (está helada, es un témpano sin fondo, ni calendario)

Esta libertad, (que quema y arde) que

Ahoga, (que embriaga, y que empalaga)

 

Esta botella está vacía,

Esta vida está llena de soledad, ( y de huesos)

Aquí, abajo los años no duermen, (ni celan)

Este vino era añejo como el tiempo ido, (o por venir)

Allá arriba sólo hay silencio, (nadie escucha, ni escribe nada)

Más allá un horrido infinito, (de estrellas, y sin misiva alguna)

Acá, a mi lado,

-rincones, y polvo.

Una libertad solitaria,

(y sin cartero…)

Una vida tan…, tan finita.

 


2022


 

domingo, 29 de mayo de 2022

Mulata

Ay, Carmela, si te viera

Te daría un caramelo,

Arderías cual virgen de primavera,

Y ay, ay de mi sombrero, y celo.

 

Ay, Raquel, flor mascada

Te darían otro mordisco,

Un pellizco detrás, por descarada,

Sería tu burro más arisco.

 

Ay de mí, de mi corbata

De este vino mañanero que no duerme,

De tus chones y pañuelo.

 

Ay de ti, mulata

De esa otra, por tenerme,

He de ser, o soy su burro sin consuelo.

 


(Sonetos de calle 2022)


 

 

 

jueves, 26 de mayo de 2022

De Universo y Candela

I

Este sol incandescente     sofocado

Esta luna sinuosa que sube   lenta

Este big bang   de tu ombligo venusino

Esta explosión   de mi ser

Esta cadencia   de mi diurno calor

Tu pálido rostro  Aura

Mi baguido   que vaga

Este vahído  tuyo 

Este loco baile de estrellas

 


(De Universo y Candela 2022)


viernes, 20 de mayo de 2022

Prometeo

Prometeo: la fuente del fuego, dádiva de sabiduría para los mortales.


Otros pueblos tienen santos; los griegos
tienen sabios.

F. NIETZSCHE
“La filosofía en la época trágica de los griegos”

 

 

Por qué la sabiduría es un privilegio, un celo de los dioses; por qué Prometeo hace injusticia, transgrede un orden divino y  hurta el fuego, signo del conocimiento; qué tipo de saberes obsequia a los simples mortales, acaso es sabiduría lo que reciben  de los dioses; cómo se concibe a los mortales. Qué encontramos en la obra de Esquilo,  cuál era la finalidad de la literatura griega y cuál es su relación con el tópico que nos ocupa, es el pueblo su interlocutor, el que recibe el fuego, el obsequio divino. Por qué la sabiduría no puede ser concebida como conocimiento; es, entonces, la filosofía conocimiento o,  y sabiduría, y se encuentra esta última en la mitología.

    Este texto tiene por objetivo ahondar en el legado de la antigua Grecia, su sabiduría, y para ello he de recurrir a la dramática esquiliana, en particular a su obra “Prometeo encadenado”; y los cuestionamientos líneas arriba han de guiar mi análisis. Asimismo, hemos de iniciar señalando que la idea de sabiduría se suele ubicar en una época arcaica anterior a los filósofos físicos o presocráticos; esto significaría que habría que hacer una distinción entre concepciones históricas del término sabiduría; según Carlos García Gual (1988): 1) una sabiduría primitiva; 2) luego, una shopía productora de técnica; 3)  la de una sabiduría politiké o cívica, en su afán civilizador, ético y de marco legal -aquí la filosofía se vuelve teórica y especula acerca de lo natural;  4)  la de los presocráticos dedicados a la investigación de la naturaleza; y, 5) la etapa de los filósofos, y con ellos se ha transcender la experiencia inmediata y su reflexión se ha de elevar a un estadio superior  de lo trascendente e inmutable, en Aristóteles en su metafísica,  y luego en el nacimiento de la filosofía teológica.

     Vale la pena decir, que en esta clasificación hay una idea de progreso humano, una idea civilizadora que se esboza en el drama esquiliano o mito del Prometeo, “la verdadera historia comprimida de la civilización contada por el civilizador, que ha legado a los hombres la construcción, las artes de la madera, la astronomía, la ciencia del número […], el alfabeto, la ganadería, el transporte, la navegación, la medicina, la adivinación y la minería” (Esquilo, 1986:188).

     En otras palabras, Esquilo, partidario de un espíritu nacionalista, democrático y de odio a la tiranía,  había de plasmar esa ideología en su Prometeo encadenado; el héroe es víctima de la tiranía de Zeus; hay en el drama una extrapolación de lo  político a lo teológico, y los episodios nos ofrecen materia para la reflexión: sobre el héroe víctima, sobre su empeño civilizador y su defensa de los humanos, su dadiva o legado (shopía o shopós), su inmortalidad y su rebeldía.

      Hay que hacer notar la distinción  entre shopía o shopós ya que es indispensable para el tópico que nos ocupa: en el contexto arcaico en que ha de surgir la filosofía (“el amor por la sabiduría”) se vive un periodo de transición y de crisis  axiológico; hay convulsiones económico-sociales y surge un nuevo orden que apela a la razón como principio que se antepone al mito.

     En la época arcaica la sabiduría era un paradigma de la sensatez y se expresaba a través de proverbios, máximas, aforismos, apotegmas y sentencias; en el  estadio de los filósofos: el “conócete a ti mismo” y el “nada en exceso” (máximas de Delfos), son sólo dos ejemplos. La idea central es que estas y otras enseñanzas son atemporales y son de fácil comprensión, tienen certeza. Éstas son consideradas una amalgama de hechos históricos e innumerables leyendas, como la de Prometeo, y tienen una influencia popular como el teatro helénico e, incluso llegan a la educación grecolatina, y más aún,  a la actualidad.

     Ahora bien, estas enseñanzas se hicieron famosas y dieron fama a héroes y dioses, a filósofos; pero, la sabiduría del sentido arcaico ha mudado, y los sabios ciertamente se ubicaban en un  pasado arcaico y mitológico, muy alejado de los holizoistas o filósofos materialistas; es un shopós que se refiere a un tipo de sabiduría diferente, como la que se observa en la obra esquílea del Prometeo.

     Dicho de otra forma, los sabios se distinguen de los héroes de antaño, pues no son guerreros sino que se empeñan por construir un orden social, una ciudad que apele a la justicia; y junto a poetas y dramaturgos, estos sabios postreros rompen con el pasado y ahora les importa más el respeto a la justicia y el cuidado de la hacienda, la economía del dinero (Jenofonte), la riqueza (Chrémat’anér).

Lo importante en este tiempo es la            apreciación de que la riqueza no es         ya la abundancia, el ploûtos, sino   los bienes de         uso, los chrémata, y que por ellos se define [a] un hombre. No por sus antepasados, ni por su valor para la guerra, sino por sus chrémata. El valer de un hombre se cotiza ya mediante  un patrón lejano al de la época heroica y aristocrática en esta sociedad, arcaica, pero progresista (García, 1988:5)

     A lo anterior se puede decir que esta sabiduría es una sabiduría práctica  abierta a la técnica y a las nuevas ideas económicas de lucro y progreso; así el sabio domina una técnica y es útil a la economía de las ciudades, contribuye a aumentar los tesoros (Jenofonte); los sabios son de provecho a la ciudad y en su mayoría saben de política, otros fueron jueces o legisladores (Bías, Tales y Solón).

     La idea central es que, la civilización corre de la mano de la  shopía y es guiada por ella hacia un desarrollo civilizador; la sabiduría entonces, es la inventora de lo útil, y en este sentido Aristóteles acierta en que el sabio, el shopós, se entiende como el arte o, y técnica que es un saber practico e útil,  y el         artesano o artista que sobresale en su labor            merece el  calificativo de sabio.

De [esta] suerte —sigue Aristóteles— que      es evidente que la sabiduría            es la más exacta  de las            ciencias. Así,            pues, el sabio            no solo debe conocer           lo que            se sigue de los principios, sino además poseer la verdad sobre los            principios. De       manera            que la            sabiduría será intelecto y ciencia, una especie de ciencia capital de los objetos más honorables (García, 1988:13).

     En efecto, poetas, dramaturgos y épicos son los portadores de una sabiduría solemne y religiosa y tradicional; pero, también política, y sin embargo la sabiduría cambia y se vuelve abstracta, y nos dice B. Snell - citado por Carlos García Gual- que:

Los griegos primitivos llamaban al que tenía  alguna habilidad, al    que tenía la ciencia teórica y la capacidad  práctica para     emplear los medios adecuados a la  consecución de un fin propuesto, sophós, sabio. Pero  también es «sabio» el         poeta, al que            las musas le otorgan el saber y  le dan una lengua elocuente para poder            contar            bellamente y alegrar el corazón de los hombres. Los griegos posteriores a            Homero crearon un  concepto de la    actividad cognoscitiva enteramente nuevo, que se manifiesta en la         manera como evoluciona la idea de sophía, sabiduría. El    nuevo conocimiento se desarrolla como una crítica  a esta sabiduría, la cual no es ni un medio para un        fin, ni una sabiduría revelada como don de la divinidad. Hasta se dejan oír palabras duras contra  la sabiduría de Homero. En este aspecto la posición de los griegos era menos comprometida que la de otros pueblos; su libro fundamental y básico no insistía particularmente             en la idea de que fuera portador de una      verdad revelada. Es verdad que los poetas invocan           a las musas y experimentan su ayuda, pero las mismas musas no hacen su aparición para explicar algo y garantizar así directamente con su autoridad verdad alguna (García, 1988:14).

     Lo más importante es que, la nueva shopía se apoya en la experiencia racional y en el logos. La ficción, la épica, lírica y el teatro quedan atrás y en lo sucesivo los filósofos tiene el poder –la ficción es expulsada por impía y embaucadora. El logos tiende a la abstracción universal. Sin embargo, afirma Carlos García Gual que, “cuanto mayor es la fuerza de la inteligencia, más insegura parece la filosofía” y por ello afirma que ahora no hay shopía ya que únicamente nos queda un “amor a la sabiduría”; una philo-shopía ; entonces, como predicaba Pitágoras sólo dios es sabio, o como sentenciaba ya Heráclito, el pensar con sensatez sería las mayor virtud (arteté); así, la sabiduría seria decir la verdad y el actuar de acuerdo a la naturaleza y atenderla. En este contexto, cordura, templanza y sensatez (sophrosyne) nos hacen sabios; y en suma, la unión de sophrosyne y de sohpía hace a la sabiduría que es ahistórica o, y atemporal.

     Acerca del Prometeo, que retomo para su análisis, el héroe o titán roba el fuego, la llama del shopós y la da a los humanos;  traspasa los límites de la justicia de Zeus y es condenado a montar guardia encadenado a una roca, siempre de pie, sin doblar las rodillas, sin dormir y expuesto a los rayos del sol; y que en la sentencia y vos de Fuerza, se enfatiza: “para que aprenda [y] que a pesar de ser sabio es más torpe que Zeus.

Sí. Dentro de una caña robé la recóndita fuente del fuego que se ha revelado como maestro de todas las artes y un gran recurso para los mortales. Y por esta falta sufro el castigo de estar aherrojado mediante cadenas a cielo abierto (Esquilo, Prometeo 1986:110).

     Hay que tener en cuenta que el héroe, no sólo hace esta dádiva, sino que había evitado que Zeus destruyera a los humanos; Prometeo efectivamente como lo afirmo líneas atrás, es un civilizador que nos da cuenta de su historia de progreso:

Lo que preguntáis, la causa por qué me atormenta [Zeus], os la aclararé. Tan pronto como él [Zeus]  se sentó en el trono que fue de su padre, inmediatamente distribuyó entre las distintas deidades diferentes fueros, y así organizó su imperio en categorías, pero no tuvo para nada en cuenta a los infelices mortales; antes, al contrario, quería aniquilar por completo a esa raza y crear otra nueva. Nadie se opuso a ese designio, excepto yo. Yo fui el atrevido que libré a los  mortales de ser aniquilados y bajar al Hades. Por ello, estoy sometido a estos sufrimientos, dolorosos de padecer, compasibles cuando se ven. Yo, que tuve compasión de hombres, no fui hallado digno de alcanzarla yo mismo,  sino que sin piedad de este modo soy corregido, un espectáculo que para Zeus es infamante (Esquilo, Prometeo, 1986:230,235 y 240).

      Esto es, da esperanza a la raza humana, y gracias al fuego aprenderán las artes; les hace ver, oír, y les da lo que los sabios (shopós) han descubierto como el número que Pitágoras pone sobre todas las cosas; el lenguaje escrito; es decir, la humanidad no estaba provista de entendimiento, era como animales, hormigas que se conducen al azar; los hace seres “dotados de inteligencia, y señores de sus afectos” (Prometeo: 440)

     Y, en efecto, les da el remedio, la medicina; los artificios y la experiencia racional del logos, como lo señalo líneas atrás; empero, el héroe civilizador hace que la shopía vaya de la mano del shopos, es parte del proceso civilizador y el arte y la ciencia es un saber práctico e útil; y en este contexto los artista y artesanos serán sabios.

    Como podemos observar, en el drama esquíleo,  los interlocutores del héroe son dioses; hay una extrapolación de lo político a lo divino, reitero; y sin embargo, se nos presenta una visión legendaria y mítica, una idea épica del progreso humano; es el héroe un pionero de esa ruptura entre el mito y la filosofía; esto es, ubico al Prometeo, al drama esquíleo, en las categorías 2, 3 y 4 de la evolución histórica del concepto shopía o y shopós de Carlos García Gual; es decir, una shopía productora de técnica; luego, como una sabiduría politiké o cívica, en su afán civilizador, y ético; para finalmente ser, una la investigación de la naturaleza de las cosas naturales y practicas útiles para el progreso.

     En suma y para finalizar, la filosofía es conocimiento, pero desde la línea reflexiva que me ocupa, también es sabiduría, shopía  o, y shopós; y,  en la misma tesitura se le encuentra en la lírica, épica y drama griego (en el drama esquíleo);y, abrevamos sabiduría de los sabios arcaicos y sus proverbios, máximas, aforismos, apotegmas y sentencias; y de los presocráticos que nos abrieron el conocimiento a la naturaleza abrevamos; del periodo mitológico de Homero y Hesíodo, de las Escuelas monistas, de la  jónica y la pitagórica; de la de Éfeso, la de Elea; en el periodo pluralista jónico y atomista; en la sofista, la socrática; de la Academia y el Liceo abrevamos también; y, por último de las escuelas helenísticas; ya que como lo digo líneas atrás; empero, en la etapa de los filósofos, únicamente,  se ha de transcender la experiencia inmediata y su reflexión se ha de elevar a un estadio superior  de lo trascendente e inmutable.

    

    

 

 

 

Fuentes y referencias

Engels, Johannes. Los Siete Sabios de Grecia. Crítica. Barcelona, 2010.

Esquilo. Tragedias. Gredos. España, 1986.

Fernández, Viejo Salustiano. Historia de la filosofía. http://mimosa.pntic.mec.es/~sferna18/materiales/salus2/HISTORIA_DE_LA_FILOSOFIA.pdf. Diciembre 2 de 2021.

García, Gual Carlos. Los siete sabios (y tres más). Col. Clásicos de Grecia y Roma. Gredos. España 1988.

Riso, Walter. El  camino de los sabios. Filosofía para la vida. Océano. México 2000. 

 

jueves, 19 de mayo de 2022

Morir-morise por nada


Aún el grito es eco cósmico 
palabra que sangra
nota sin muro
la música es verso
el verso es letra áspera
nido sonoro que ladra 

Aún en el fondo 
en el hoyo se escribe 
la novela póstuma 
poesía presa
se bebe fuerte y se canta
se fuma el alma
se desnudan los huesos 
morir es vivírselo a sangre
vivir es morirse por nada 

Aún no es la última década
la última batalla
la penúltima botella que beba
la del estribo que embriaga 
la caminera va y se acaba 
el tiempo es una quimera 
es una ramera sin ramas 
la historia es un fardo de husos
morir es vivirlo todo
morirme es viví vivido 
vivirlo es morí
vivírselo es morirse
vivir entre la nada


Lunapark 2020

martes, 17 de mayo de 2022

Putas de Denver

 

Cinco putas de Denver

 

Gabriel Núñez Palencia

 

 

Tenía aún algunos buenos dólares. A esas horas no es problema conseguir putas y whisky en Denver. Había a la entrada del Bar cinco de ellas columpiando sus impúdicos culos de B  y sus sonrisas de C muy cosméticas y rojas. Me rodaron, entonces, un par  de tetas por el  brazo diestro.

 

_Nos invitas una copa –dijo mientras mascaba una goma y fumaba derramando el humo con su boca de  O ante mi  jeta.

_¡Por supuesto! –dije mientras le palpaba su inquieto culo de B.

_¡He, Abner alcánzanos unas copas! –el mesero en un tris llegó mientras las otras  acomodaban sus complacientes y olorosos culos a diestra y siniestra de la mesa.

 

Nos bebimos dos botellas y les propuse llevármelas a todas en mi latamotor. Les brillé así  el fajo de dólares y en otro tris dijeron sí, sí, sí a varias voces. Nos cargamos cuatro botellas más  de whisky  y unos porros. Nos enfilamos al Boulevard en dirección a mi cuarto de rentas ya vencidas.

 

Me preguntaron mi nombre, yo no pregunte por los suyos, quizá les dije Nick, Harry o John, da lo mismo. Me imagine entrando por donde una vez salí púber. Traía la polla latente,  de  sobremirar -allende al  volante-  tantas tetas m.

 

_¿Nick, dónde están tus vasos?– les alargue varios cubos.

_Me esperan mi par de chicos para darles de comer –decía la más  pintada con un dejo de borracha nostalgia y locura.

_Desde qué hora te esperan  –preguntó la puta pelirroja.

_¡No lo sé¡

_¡Déjate de tonterías y sirve la otra copa! –le escupió la puta rubia.

 

Entonces llegó McKelvey  exigiendo el alquiler.

 

_¡Saca de aquí todos estos culos apestosos, incluyendo el tuyo¡

 

Le di  un fuerte gancho en su vientre  flojo, aflojándole algo más que el  aire de  un sonoro ventoso. Cayó como plancha,  mientras festejaban histéricas mis cinco tristes  putas.

Me empale con la de pelo oscuro en el retrete, y luego con la de ojos azul profundo. Tenía listas en la nevera, varias cervezas. Nos bebimos varios whiskys con hielo, o agua. Se nos acabó la noche y los porros.  Quizá me le trepe a todas, no lo sé, también  da lo mismo.

 

Desperté encima de la más loca, que se quedó varios meses conmigo. Le escribí dos docenas de poemas y bebíamos día y noche. Otro día, se fue de pronto cargando con sus poemas y con todas mis pinturas.

 

sábado, 14 de mayo de 2022

Sissi

Sí, Sissi

Te han dado una puñalada,

Una, sólo una querida

Sissi, sí, ahí donde me tenéis -donde me dueles,

Te han dado, y de un golpe anárquico y villano,

(sólo una puñalada amorcito)

De un viaje ginebrino,

Un tipejo, os ha matado, sí

Sissi, querida,

Isabel, mía, ¡ah roedores!

El filo del caos os ha matado, Sissi y yo muero

Estoy acabado, sin Isabela muero,

Sissi, sí sí

Que sangre el mundo,

Que muera, pues, por

Tu corazón apuñalado

 


(Sissi 2022)

 

viernes, 13 de mayo de 2022

EVOCACIONES

1

Si he de ser sincero, hablar de mis recuerdos y evocar a la memoria es una remembranza de lo humano, pero de lo humano en relación ‘a la otredad', es decir, siempre en sociedad y en un tiempo y espacio concreto; y sobre todo en un ‘saber y ser' determinado por mis condiciones materiales de existencia, no soy de noble cuna, esto es, no soy un burgués, ni creo en los ideales del dinero.

   Por otro lado, la existencia es un fluir de condicionamientos no sólo naturales, sino de lo cotidiano, entendido esto último como socializar -como una socialización pues,  de la que siempre he dudado; y, en consecuencia, me he vehementemente rebelado, al menos, desde que tengo uso de razón.

  Y bien, a qué razón me refiero, sino también, a una suerte de condicionamientos gnoseológicos y epistemológicos que obviamente también se maman en sociedad.   

  En fin, no sólo nuestro lenguaje, ni nuestros hábitos nos atan; en general ‘la cultura’, es un cedazo, y el pensamiento, un malestar siempre por cuestionar.

2

domingo, 8 de mayo de 2022

Ensayo literario


'No se puede escribir desde la nada y desde la soledad,  un libro vacío'

 

Usted, Octavio Paz,   se equivocó al confirmar que “usted Vincens escribe desde la nada”. Usted, Josefina se equivoca al titular su novela: El libro vacío. No se puede escribir desde la soledad y  la nada. El escritor desde su aura de divinidad  omnisciente escribe, muestra su interioridad y su ser en el Mundo; su ser como y  con los otros que le pueden o no ser indiferentes o parte de una maquinaria absurda que lo aplasta y  lo tritura; más aún, José García, el protagonista y héroe  de la novela, escribe desde su  vida interior, desde el desasosiego, desde su ficción hecha realidad o soledad. La soledad requiere del ser y de la otredad para denotar o connotar  su propia existencia vacía, ese sentimiento de vaciedad que es con relación al todo, a las otras  u otros.

 

El existencialismo como  una reflexión ontológica del yo y la otredad, requiere de la intimidad que no puede ser vacía,  porque se tiene intimidad en relación al otro u otra, o sus plurales o iguales. Se tiene intimidad ante lo individual-social.  Josė García (y quizá usted Josefina)  se ve en  un espejo,  en el que simplemente no encuentra su reflejo y no se ve,  ni siquiera se gusta ni mira bien, y usted Paz se atreve a decirle a Vicens:

 

“_¡Es  magnifico!, es una verdadera novela Josefina, con el tema de la nada creas desde la intimidad,  las reflexiones de tu héroe que siempre están frente a la pared de la nada...”

 

_¡No, no señor Paz, usted desde su laberinto de soledad, desde su paz ahora tan solemne y silenciosa, desde  su muerte pues –no desde la nada por que alguna vez fue-  y aún existe y habla, es y sigue siendo voz eterna, usted fue premio novel y su laberinto nace en los años cincuentas del siglo pasado y aún se sigue transitando por él.  Su carta prefacio a Josefina es perenne como sus letras, y mientras existamos como humanidad usted, ella y el desasosegado José, serán y vivirán aún en su laberinto de la soledad. El  escritor nunca ha escrito desde la nada, ni siquiera a  sus héroes, miedos o demonios, a su religiosidad; se escribe desde un actuar real o ficticio, desde el mito y las leyendas que son los Titanes de la literatura, y que a fin de cuentas son nudo y clímax; tensión y distención: vida y conciencia; necesidad de escribir y escribirse, acaso significar; amor, vida y  muerte u odio así mismo, o todo a la vez; ontología y cosmología: religiosidad.  Alguien que no sabe para quién escribe le  pregunto, existe o  no aún en su ficción. ¿Tú qué dices a esto  José?:

 

“_Yo, en principio no sé para quién escribir, ese es mi dilema”, y sí, eso mismo supone la existencia de los otros y otras. ¡Es desesperante!, pero ¿por qué entonces esta necesidad imperiosa de escribir?...

 

_Porque  buscamos significados, somos simbólicos, en consecuencia no se   escribe desde el vacio, escribes desde tu ser real o ficticio y con relación a  los otros y las otras; te divides en dos sí, y haces tus borradores y cuadernos existenciales y fraccionas tu mundo, lo despedazas, ¡claro, crees tener esos dos cuadernos en qué  escribir y  escribirte; y nos escribes!. Quieres escribir algo milagroso, la palabra no común o sonido  mil veces escrito,   dicho y leído por otros como  rito sacro. Así lo dices en tu discurso: “¡que sorprenda y golpee”; reiteras!, ¿a quién quieres sorprender y golpear, acaso no es a ti mismo,  a la otredad?. No, no escribes desde la nada José, o desde la soledad. Tú y tu libro son muy humanos, no es un libro vacío te equivocas y se equivoca el señor Paz al reafirmarlo y Josefina al nómbralo.

 

“_¡Ah, quisiera poder explicar lo patético de este enlace¡. No sé si es esta mitad de mí, esta con la que creo contar...”

 

_Con  lo que debes contar es con el hecho de que sufres y sientes dolor. Existes  porque te interrogas y te embriagas, eres un alcohólico de banqueta que justificas tu embriaguez diciendo: es un cambio de sentido, no soy yo el que cambia, las cosas tienen por sí otro sentido, y yo no percibo la mecánica del cambio, ¡me siento bien, no porque recuerde que antes me sentía mal y note la diferencia¡. No, me siento bien sencillamente. ¡Pamplinas, eres un borracho y punto! ¡Un ser contradictorio y escribes desde tu humanidad que es una contradicción como todo el género humano y todo lo simbólico, incluida la ficción!.  ¿Qué podemos concluir entonces señores?

 

Que es más claro que el aire que fluye por todos lados de la ciudad más transparente, por nuestra Universidad, la Autónoma de la Ciudad de México, la UACM. Para Milan Kundera, la novela es una sonda existencial. Para Paz la vida es un Laberinto de la Soledad, y usted Josefina Vincens cree haber escrito El libro vacío, en donde José García escribe de su vida con los otros y otras, incluso el señor contradicción es casado, y sí, lo afirma: ¡me siento profundamente solo!. Pero, es en relación a los otros u otras a su vida llena de contenidos quizá equívocos o no, incluyendo a su familia, ¡de él claro!; a los que considera como extraños, pero iguales y de los que reconoce que nunca sabrá nada de ellos. El señor contradicción se siente extrañamente solo,  y cree que los demás se sienten igual que él, les quiere dar el calor humano que no  da a los de su casa, incluidos sus hijos y su mujer, ¡no a  los nuestros, ni mucho menos  a nuestra pareja  claro esta,  a esa le damos calor nosotros; sí, por supuesto!...

 

Reitero señores: La soledad requiere del ser y de la otredad para denotar su propia existencia y significado vacío; de  ese sentimiento de vaciedad que es con relación al todo, a las otras  u otros. Los Titanes de la literatura: mitos y leyendas, y sus hijos excelsos, es decir lo que escribimos los escritores como nosotros, los de la UACM, son y somos signos y símbolos;  ontología, existencia, cosmovision  y cosmología: religión y muchas letras.




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Unos pocos (fragmento)

De lo que bebo, sólo unos pocos; ni la botella (acaso), ni el corcho; ni siquiera el buqué (en sus narices), ni el frasco (roto o en sueño), ni el aroma (que sólo yo respiro); ‘soy tinto y fluyo' (¿lo dudan?), <<soy rojo y sangro un chingo (me muero a ratos).

  El mundo es un escenario donde el gran bufón regala gorritos de cartón y lanza confeti cibernético; la nobleza salta y agita sus joyas, afuera los que no tienen boleto vagan por las calles atestadas de gente que sólo trabaja.

II

De lo que bebo acaso el corcho te de en las narices y despiertes; acaso el buqué y su aroma te alerte; yo sólo respiro (como tú), ‘soy tinto y fluyo ( tengo la sangre roja como tú), y sueño harto; y ciertamente me muero a cada rato.

III...



jueves, 5 de mayo de 2022

Humo

I

Va y se arremolina
se eleva y se extiende de mi boca 
es una nube azul o gris 
es humo y se desvanece 

Sale de mis entrañas y sueños
de mis pasos aéreos 
de mis besos al olvido 
gatos negros le arañan y gruñen 

Es un tumulto un suspiro 
que se borra se esfuma 
es veneno o verdad que libera

Es un fin o un regreso 
una calle sin esquinas
un arrollo una exhalación funesta

II

Es una extensión de la nada
levita sin alas
se mueve sin extremidad alguna
sólo sube y va sin remo

Es mi aliento
Una exhalación de muerte súbita 
una punta de flecha
una pregunta sin respuesta 

Es levedad o peso
filosofía sin fuego
tiempo sin ego

Eterno retorno 
nube 
augurio sin signo

III

Es un ladrido sin colmillo 
un  pez que vuela amorfo 
Es un ladrillo de Babel
un  becerro de  oro

Se expande se amontona
es una ilusión de arena
desaparición 
Sólo humo que besas

Humor de humores pútridos 
Hemorragia aérea 
furia  sin arco ni tensión 

Lenguaje arcaico 
antropología sin vestigios 
rumor rumores del ánima 

IV

Es la eterna herida de Céfiro 
una paloma o palomar sin palomas
la ironía de un cigarro encendido 
halo de tu boca

Es solamente humo
Es solo que fumo y fumo
y se desvanece tu figura desnuda 
Es que se acaba este cigarrillo     la vida


(Humo 2022)

martes, 3 de mayo de 2022

Gina

VIII

 Gina chupa y chupa su pulgar,

Lee un cuento en que yo soy un Lazarillo y ella una princesa de larga cabellera,

Un príncipe llega a su ventana y trepa por la escalera de sus gredas,

Gina ríe y ríe, y sólo le importa la sonrisa tuya,

Ayer hizo reír  a Gux,

Su padre sólo sonríe por sus travesuras,

Hoy mojó -con su regadera de flores- a tres canarios de la abuela,

Que retorcían sus diminutas cabezas, y se picoteaban el cuerpo por esta lluvia risueña,

 


Gina 2022



lunes, 2 de mayo de 2022

Cuentos del Silencio

Entrar en la vida de ella no era como entrar y abrir sólo una puerta o una ventana y ver el día,  o cerrarla y dar una bienvenida a la noche; o bien esperar la primavera o tener frío en invierno, no, no; entrar a su vida era como querer besar el universo, como añorar ir con ‘La Félix ‘ a beber café o champán una noche.
  No se puede tocar el cielo, ni tapar una luna llena iluminada con el pulgar, nones; nunca se abriría ese umbral para adentrarse o descifrar el enigma del amor, del venenoso amor por una mujer; así que decidí vivir en ese sueño mágico, en ese ideal de muñeca de aparador, de ángel caído del cielo con labial rojo en el beso, con medias negras y vestido oscuro.
   Le fui armando hasta las riumas; hasta el seso y el tuétano; le amé en todas las mujeres con que hablé, en cualquier voz femenina le oí. En cualquiera le vi; en esos ojos cosméticos le miré, y le amé hasta la embriaguez. Luego, tenía todos los nombres: Luisa, Maura, Nohemí, Ofelia, Patricia, Regina, Sofía, Tania, Úrsula, Verónica, Ximena, Yolanda, Zoila…; Azucena, Beatriz, Carolina, Daniela, Esther,…
  Han pasado los años y los días y las semanas y los meses, y las horas, minutos y segundos; la conocí mozo y moza ella, y, entonces, ya maduro yo; señora ella, le vi caminar por una acera; iba tan apurada ella, tan sorprendido yo; qué, todo se derrumbó, café bebo cada noche; nunca he probado el champán; he conocido más de cincuenta primaveras y he tenido mucho frío; he tocado invariablemente el cielo azul con mis ojos oscuros; no sólo he tapado el sol, la luna llena con mi pulgar; y ahora la muñeca de aparador, el ángel caído con labial rojo me arropa a cada noche; he sido amado hasta las riumas, hasta el seso y el hueso; luego, he tenido a la mujer hasta en vigilia o sueños, y tiene todos los nombres que dije atrás.
  Siguen y seguirán pasado los años y los días y las semanas y los meses, y las horas, minutos y segundos; y sé bien qué, la conocí mozo y moza ella, y empero; luego entonces, ya maduro yo; señora ella, le vi caminar por una acera; iba tan apurada ella, tan sorprendido yo; qué, todo se derrumbó; y hoy por hoy -café bebo cada noche; nunca he probado el champán; he conocido a más de cincuenta primaveras y he tenido mucho frío siempre; he tocado invariablemente el cielo azul con mis ojos oscuros; no sólo he tapado el sol, la luna llena (su rostro de ella) con mi pulgar; y la muñeca de aparador, el ángel caído con labial rojo me arropa a cada noche, sí, sí , sí… ; he sido amado hasta las riumas, hasta el seso y el hueso; luego…, he tenido a la mujer hasta en vigilia o sueños, y tiene todos los nombres que dije atrás…


(Cuentos del Silencio 2022)

domingo, 1 de mayo de 2022

A veces

A veces me tiro desde una tarde abismal,

Desde una noche vacía me tiro al drama, en un día

Nublado y con lluvias

Me arrojo,

Me lanzo fuerte como piedra y,

Me pierdo a la deriva,

Como trapo viejo crujo roto, pero…

A veces me elevo…,

Desde una tarde dorada

Me empeñó y vuelo,

Desde una noche con tinto,

Me sonrojo y amo,

En un día (como éste) piso fuerte,

Me desenmaraño de las nubes, ojos y pelo,

Y, bajo la lluvia me mojo y,

Corro, me desboco como caballo loco, me disparo…

Y sin tino alguno, me doy con la nada un tope,

 


(Contrastes y sin trastes 2022 )

 

 

 

Hasta el último suspiro


 

Soy Bill, no sé realmente cómo fue que inicio aquello. Lo cierto es que sólo sucedía. Más de una ves me pregunté. No había remedio. Era inútil preguntarse más. La vida quizá era así, al menos la mía, creo. Sólo sucedía de noche porque de día era un sujeto normal. Me iba al trabajo y discutía con los proveedores y clientes, con mi jefa, en especial con mujeres.  

     En casa nunca había sido buena mi relación con ellas. En especial con quien decían era mi madre, con mi abuela e tías, ella sólo tuvo hermanas, muchas y muy escandalosas. De niño fui una especie de juguete y para algunas el hijo que no tuvieron. En el colegio invariablemente las veía, al fin niñas y rehuía de toda falda. No sé porque el destino me las ponía ahí, siempre mis maestras eran la y no él.

     Me ocultaba, y no era que jugara a las escondidas, no quería saber de ellas y cuando fui adolescente llegaba hasta muy entrada la noche y me dormía para muy de mañana salir, o me encerraba en mi cuarto argumentando que estaba enfermo.

     Ellas cambiaban de pareja como sus calzones y ellos me apretaban los cachetes, <<que hermosura de creatura, parece una nena. Me purgaba todo aquello, aún ahora me purga mucho más. Siempre me vestían de pantalón corto y me dejaban crecer el cabello, que por ser rizado me daba una apariencia que no resisto al espejo hoy.   Por eso uso el cabello muy corto y mucha vaselina.

     En verdad que me volví insociable, porque con ellos tuve ciertos afectos que les incomodaba y muchas veces me patearon o me señalaban. Me excluía de sus juegos y me decían marica. Fui aceptado por seres raros, tan extraños como yo.

     Fue entonces que una noche tome sus ropas y su maquillaje, zapatillas y medias, una peluca. La falda más corta que encontré y quedé por mucho tiempo frente al espejo. No me fue difícil imitarlas, caminar y hablar, mover las manos, los ojos y la boca, actuar como ellas y mover las nalgas igual, ser una más de las hermanas de mamá.

     La primera noche no tuve que caminar mucho, el auto se detuvo y me invitó a subir con su puerta que se abrió con un clik. El tipo era maduro, fue un hombre de voz muy ronca y con mucho bello, me lastimó cuando me montó desesperado y hasta que terminó dejó de gemir, y me lanzó unos billetes, no era mi intención cobrar, pero en lo sucesivo paso lo mismo, luego se quedaban muy tranquilos -quietos- y yo me volvía a mi vida aparentemente normal. Me ponía la máscara habitual de personita responsable y decente. Ya no discutía tanto con ellas, e intentaba charlar, luego me traicionaban mis actuaciones nocturnas y ellas lo notaban y se reían, pero me fueron aceptando entre risas y no pocos rumores.

    Mi nombre de noche era Vilma. Cada noche lo hacía y llegaba exhausta a dormir y desvelada me apostaba en mi obligaciones matutinas, pero hubo errores y más de una ocasión tuve que remediarlo perdiendo parte de mi sueldo y aún pagando algo adicional de lo que ganaba por la noche, pero no me importó, me creía y sentía feliz finalmente.   

     En la Rúe del Parnaso eran mis andanzas nocturnas, y ahí los dejaba muy quietecitos cuando terminaban y yo también hacía lo que sin remordimientos quería, pero luego tuve que retirarme de allá y me moví a la Rúe de Fátima, allá me hice muy popular pero mi fama no tuvo limite en la Rúe de Lisandro Fuerte, allá mi felicidad y éxtasis no tuvo freno

     Cuando  finalmente fueron, llegaron con violencia por mi al trabajo y me aprendieron, llevaban una orden de arresto, yo ciertamente ya acumulaba muchos crímenes y era noticia en los matutinos y vespertinos de la ciudad, no me arrepiento, los volvería a dejar muy quietecitos, pero siempre después de que dejaran de gemir como cerdos, y por supuesto no dejaría de apuñalarlos hasta que dejaran de respirar, hasta el último suspiro.

viernes, 29 de abril de 2022

La Mula manía 'de morirse a cada día '

 A veces tiro con furia de un carretón desvelado,
Con tanto brío me obstino,
Y no cabe más, me aferro y pesa,
Es un pesar de libros a los que se les caen las letras,

Siempre tiro con fuerza de ese carro desvencijado,
Con tanto odio, con tanto amor,
Que se me desborda el alma,
Es un peso de biblioteca,
De libros que se deshojan como árboles dorados,

Siempre, invariablemente tiro y tiro,
Y no hay camino ni canto, ni poema que beba,
Con tanta devoción rezo y jalo,
Y ese jalón se desmorona y tiembla
 (No respira),
Será la vida y la muerte,

Esta soledad que nos cargamos y pesa,
Esta soledad que se queda tan solita y sin fiesta,
Que no sabe más que de estar sola,
Que es ágrafa y muy terca,
Como esta mula y  arriera vida,

Aveces tiro con sangre, de este carretón tiro tiro con vena,
Ni rezo, ni canción vale,
Es esta soledad que me carga,
Y que me cargo,
Ha de ser la vida que se evapora,
Esta mula manía de morirse a cada día…


(La mula manía, 2022)

martes, 26 de abril de 2022

Ciudad de Idiotas


 

 

Cuando el señor  Ordaz preguntó a su esposa si nuevamente estaba preñada, un escalofrío helado recorrió su espina dorsal: con dos idiotas era suficiente, un inútil más en casa era inaudito; insoportable, pero en la ciudad sólo nacían idiotas, quizá designios de una postmodernidad o el vaticinio del fin de la racionalidad humana.

 

Los Pérez decidieron no tener hijos, sin embargo, la ciudad se estaba llenando de bebes idiotas y en algunas décadas dejarían de existir personas cuerdas e inteligentes. En las escuelas iniciaba ya la primera generación de idiotas y los profesores no sabían cómo lidiar con esta  situación alucinante.

 

La señora de Peña había intentado un aborto desesperado y lo único que logró fue no solo tener un idiota más en casa, sino que además, el neonato se malformó dando a luz, sí, un idiota, pero  irreconocible como humano. Por las calles aún quedaban algunos ancianos cuerdos, pero la ciudad ya se encontraba plagada  de idiotas y los hábitos, costumbres y valores ya se había alterado. Se había transformado la sociedad en una masa de acciones humanas sin sentido y caóticas. 

 

Los idiotas  no sabían conducir, así que por calles, parques y avenidas sólo se les veía ir sin acierto de un lado a otro, y en los centros comerciales tomaban productos de manera arbitraria sin pagar  por ello un solo centavo. Era esta una ciudad de idiotas nómadas que iban de un lugar a otro tomando lo que una pizca de intuición, tal vez animal, les exigía: alimento, pero sin respetar un tiempo adecuado para alimentarse.

 

Los idiotas de Salinas desollaron a sus abuelos y se los dieron de comer a los perros de casa, y a los que se  encontraban en su aleatorio andar. En el Colegio Imperial, en que asistían los idiotas hijos de la gente bien, cada día había saldos de idiotas ahorcados o degollados por otros idiotas -lo mismo sucedía en las escuelas públicas- todo se había salido de control, los noticieros que muy pronto dejarían de existir, pronosticaban que la racionalidad humana estaba condenada a desaparecer de la faz de la tierra.

 

Un ochenta por ciento de la ciudad estaba ahora compuesta por idiotas y el veinte por ciento restante estaban muy cerca de perder la cordura, ya que los idiotas no hablaban ni poseían, al parecer, ningún contenido significativo en sus testas enmarañadas y sucias.  En esta ciudad de dementes empezaron a sucederse una cadena de accidentes: incendios, ahogados, ahorcados, atropellados, fracturados... Obviamente no había ya la posibilidad de atender estas emergencias, así que empezaron apilarse cadáveres por todos sitios, y esto propicio plagas y más miseria y enfermedades.

 

Se decretó una alerta generalizada en las ciudad y un estado de sitio, pero los idiotas no entendían nada de ello: la industria se paralizó, lo mismo que  toda actividad  administrativa, política y económica. No había a quien gobernar y explotar, el tráfico de drogas y la delincuencia organizada era un vago recuerdo de la gente aún cuerda; y la corrupción, el clientelismo partidista y el neopotismo, dejaron de ser practicas civiles nefastas, ya que lo nefasto había a su vez  acabado, y  adquirido en los sucesivo un sentido absurdo de ser.

 

Los idiotas deambulaban como indigentes por la ciudad y pernoctaban donde les llegaba la noche,     a veces se refugiaban, en días de lluvia o frío, en las casas de la ciudad, que ahora invariablemente se encontraban con las puertas abiertas de par en par.  Las áreas vedes lucían descuidadas y como una maleza boscosa, y en medio de la indigencia idiota se escuchaba en todo momento un murmullo sin sentido como croar de ranas, y lapsos de carcajadas sosas, lentas y babosas.

 

Los instrumentos humanos: teléfonos, televisores, autos...;  todo, era ahora inservible, y más absurdo que la masa de idiotas. Desapareció toda institución humana y la ciudad se transformó en un poblado animal. Los idiotas hacían sus necesidades de forma erecta, y todo olía a orines y mierda.

 

Cuando aún quedaba una decena de gente inteligente, estos se  lamentaban por la humanidad, ya que se daban cuenta del uso equivocado que invariablemente hicieron con su  intelecto; con esa chispa cósmica de luz, y  al mirar a la masa de idiotas, comprendían el absurdo en que habían caído y  vivido  a su vez durante los últimos veinte siglos: destrucción, guerra, explotación y miseria  humana.

 

Entonces esta decena se dispersó...,  y se fue confundiendo con la masa de idiotas, perdiendo finalmente lo que de cordura e inteligencia les quedaba: se acabó en la nada esa chispa cósmica del designio evolutivo de lo que alguna vez fueron, se extinguieron los que alguna vez fueron amos y señores del paraíso.

 

 

 

Gesto

Un terruño de estrella,

De cosmos luminoso,

Nos mira, es un gesto,

Acaso un  grumo de esperanza,

Aquí abajo, la soberbia

Que  tiene boca,

El ego que tiene cara,

Hay un espejo,

Una insignificante mirada,

Aquí abajo la  certidumbre de una atroz caída, el abismo de los días,

Allá arriba el infinito indómito, la

Horrida omnisciencia que es ciega y no se ve en un espejo,

 

APUESTA2022

Gabriel Núñez Palencia (Gesto)

viernes, 22 de abril de 2022

El Bicho


 

No puede decirse que nadie lo hubiera visto. Se paseaba vanidoso por todo sitio. Era una alimaña sin forma definida, atroz y letal. Los otros animales le rehuían siempre, muchos habían sido devorados por el bicho. Cuando yo lo vi por  vez primera, tuve noción de su hórrida presencia, la  que me habría de señalar y zaherir  en todo momento,  y no había salida alguna.

 

Todos los días tenía que enfrentarlo (vivir mi suerte y destino), en una lucha de sol a sol; día y noche me aterraba verle a mi paso. Intenté por todo medio renunciar a la idea de su existencia que como sombra me seguía a mis  costados y espalda: torturándome, asfixiándome y respirando mi aire y viviendo mi vida.  Cuando salía de casa, lo hacía con mucho sigilo como si fuera posible evitarlo, pero al primer paso ahí estaba:  con sus fauces terroríficas, su boca de mil filos, sus mil brazos de fiera que todo lo trituraban, sus ojos de fuego; de un amarillo o verde o rojo que te inyectaban un veneno ancestral de odio en el alma.

 

Con el paso del tiempo empecé a ver en mi imagen una cambio que me atemorizaba, el bicho me estaba transformando en un ser indiferente, egoísta, ruin, malvado... Los otros me parecían simples objetos, marionetas de mis deseos; y a ella, ya le había causado mucho daño (demasiado sufrimiento), permanecía a mi lado por temor, me tenía el mismo miedo que yo profesaba al bicho.

 

Una noche  tuvimos un susto fenomenal ambos. El bicho dormía con nosotros y socavaba el cuerpo de ella, lo ultrajaba a antojo, nos arremolinábamos  en un deseo infernal que nos arrastraba a su vez; era una entrega insaciable de lujuria que me aterraba y aterra, y aún nos consume  en nuestras relaciones  odiosas y sin amor.

 

Era por demás que yo hiciera un movimiento que conspirara contra su presencia, contra su designio. Cada uno de mis pensamientos le pertenecían al bicho, mi voluntad era la suya. Estaba condenado a perecer como un ser sin libertad ni deseos propios, encadenado al bicho y a  su perversidad.

 

Empecé por devorar a cada uno de mis hijos e hijas por puro placer, luego a ella la despedace en sus extremidades y deshice  el tronco de su cuerpo en trozos que mascaba sin terminar de deglutirlos, era que quería anularla aún sin vida, y causarle un dolor que ya muerta no sentía. Y cuando  en casa  ya todo estaba perdido, salí y volqué mi violencia y maldad contra la casa de mis  vecinos, y luego, todo debía ser destruido, ¡ya!; pero, mis vecinos ya habían hecho lo propio con sus hijos y esposas, el bicho ya  había corrompido en extremo a todo el vecindario (sus espíritus), a la ciudad, al país...

 

El bicho en realidad era y es un personaje con vida pública, una alimaña legendaria. Emitía y emite  todo tipo de discursos por todos los medios posibles y existentes,  y su dominio era y es  tal, que regía y rige como soberano absoluto del poder. El bicho era y es  el Estado. El bicho era y es la religión, el arte, y la cultura en general... No ha de decirse ni hacerse nada si no es a título del bicho. No puede afirmarse que nadie lo hubiera visto. Se pasea con toda desfachatez  por tu espejo y tu vida. Es atroz y letal, y adquiere personalidad y  rostro: el bicho eres tú mismo. ¡Muérete!

 

 

 

 

lunes, 18 de abril de 2022

Chico malo

Nunca he sido miel,
Menos leche tibia,
Ni horarios para la siesta o pa' la fiesta 
he tenido, 
en realidad, 
-y muy cierto-
Siempre ando de farra
Persiguiendo abejas libres,
Y persignando vírgenes imaginarias, 
_Festejando, pues,
(no'mas empieza La Luz)
Con o sin ellas hay festejo.

Ni moneda, y mucho menos oro y brillo, 
Soy fiel…
A este día, y a la noche
 ni de risa le he de hablar en serio…, 
Nunca he sido agua dulce,
Mas bien, vino,
-pa'beber, y del fuerte, claro-
Siempre ando 
En la jarra,
Persiguiendo mariposas (solitarias),
 y con mucho vuelo…,
Por las tardes siempre (…a cada rato),
 miro el cielo…,
(espanto las moscas)
Le mido cita a la noche,
Lugo ni duermo,
-por andar a rais-
Me la he de pasar jodiendo…, y muy desnudo
‘Uy que miedo…'
‘Así mismo, como he nacido’
Ni menos… ni más…, 
Sólo malo,
Como ‘alguna'
Hierba mala
Que, tú, ya sabrás…

 2022(‘Chico malo')

viernes, 15 de abril de 2022

Medusa

Ha de ser tu mirada,

Que me petrifica,

He despertado al sol,

(Cada día)

Tu lengua me aniquila,

Ha de ser el horror de tus gredas,

(Has de ser insomnio a oscuras, máscara)

Tus  cardinales pies, son ejes que me confunden,

Ha de haber, acaso,

Trigo,

-después de ti?

Te han de enarbolar como bandera, como escudo

(Llevar tu cabeza como trofeo)

Soy una escultura inmóvil,

He aquí el mármol frío de fuego,

Tu indiferencia…

 

 2022(‘Arte-arme’)


 

 

jueves, 14 de abril de 2022

Ausencia

Sé, de un tiempo si ti,

De un paso sin tu mano,

De miradas sin tu luz he sabido,

De vasos vacíos si tu  buqué, sé,

De embarques sin tu abrazo ni tu reír,

(De embarcaciones a la deriva)

De un espacio sin nosotros sé,

(De un tiempo sin ti)

sin tu sombra ni tu sombrero de ala ancha,

(Tu cuello, tu perfil, tu espalda…)

Hay cielos sin nubes,

(Cielos en celo)

Mares tranquilos hay,

(Un ciclón)

Noches oscuras, meses sin días,

(Años encarnecidos)

Caminos sin tu cintura,

Sé, de esta ausencia tuya,

Que mantiene viva la esperanza,

Pero que mata el corazón

a cada latido,

-Le lanza un puño de tierra, una flor…

 


2022(abril)


 

 

 

miércoles, 13 de abril de 2022

Nazareno

Tengo clavadas las espinas

 que sangran en tu frente indiferente,

Tan ajenas, 

y añejas

 como esta muerte  

-duelen,

Una calle amarga, 

he

Transitado por ti,

Me he 

cargado el madero, tu mundo, su gente sin fe,

 (he muerto por ti)

He 

bebido el cáliz, las  hojas verdinegras, 

tu veneno, tu té ,

-tus pecados cargo-

Tengo,

 las espinas 

y

Tu indiferencia, 

tu ego,

Me han crucificado 

por ti, 

el trago amargo 

(ahora)

Te lo lego,

Lo dejo 

(para ti)

para tu muerte, yo:

‘Toco madera', 

no vuelvo ha beber ese cáliz, 

la cicuta de tu boca,


‘Nazaret2022’

 

 

 

 

lunes, 11 de abril de 2022

REFERÉNDUM Y DEMOCRACIA

Hablar de democracia en tiempos de transformación, de referéndum y consulta popular es asumir de entrada, que no sólo una democracia representativa o el arribo a una democracia electoral (o de supuesto respeto al sufragio o, y voto) sean la panacea política, pero las declaraciones del ejecutivo sobre la idea de un pueblo soberano que ‘quita y pone', sería quizá un instrumento no sólo legal, sino tal vez ‘un imperativo de carácter moral de nuestro ejercicio’; sin embargo, reconozcamos que nuestro sistema político y la historia del ejercicio de poder no sólo el propio, sino el de  América Latina y el de la hegemonía capitalista y su Sistema Mundo Globalizado, es tan oscuro, que se requiere más ‘que quitar o, y poner’ (a un ejecutivo corrupto o a uno honesto respectivamente hablando) para lograr la  ‘equidad’ en su sentido más amplio y humano, y llegar no solo transformar a nuestro país, sino a ese Sistema Mundo Global Capitalista (en el que estamos inmersos) y a su marcha bélica geopolítica. El mañana pareciera no ser una  lumbrera republicana liberal como se pretende creer, y no conservadora. Empero, el ejercicio político al que irremediablemente nos sujeta nuestra condición humana, seguirá siendo tan opaco y oscuro como nuestro inconsciente colectivo, ya no hablemos del individual.

 

 

 

Caos

A veces nos cae,

Con su peso insoportable el universo,

Nos oprime hasta ser menos que un átomo,

Ni tiempo ni espacio parpadean,

No hay ojos ni oídos,

Ni voz ni voces,

Ni ayer ni mañana,

A veces el peso es tan insoportable,

Que se quisiera tenerle bajo nuestro paso,

Pisarlo, hacer añicos

Al universo bajo nuestro zapato

 

Gabriel Núñez Palencia

‘Caos2022’