Marco histórico de la filosofía
Iniciemos nuestro ensayo haciendo un recorrido histórico de la
filosofía; es decir, que la filosofía como ciencia universal comprende la
totalidad del saber y, en consecuencia, lo referente a la génesis del estado,
la justicia, el derecho, la ley, etcétera; por lo que es evidente que las
reflexiones sobre el tópico de que nos ocupamos encuentran su desarrollo, su
devenir; esto es, su dialéctica, dentro de la historia de las ideas; empero,
dentro de la filosofía.
En otras palabras, el origen de la ciencia
y del saber humano se da en el seno de la filosofía y esta ha transitado o ha
sido concebida como metafísica o, y
primera filosofía (Aristóteles); como dialéctica y cuyo método es el diálogo y
las ideas (Platón); la filosofía es lo real, lo que se pone así mismo, y
constituye lo positivo y su verdad (Hegel); la filosofía es una ciencia universal
y madre de otras ciencias, es conocimiento adquirido por la razón, los efectos
de los fenómenos a partir de sus efectos y causas (Bacon, Hobbes, Comte,
Spencer); fuera de la experiencia no hay conocimiento, pues este proviene de
ésta (John Locke, Hume, Hobbes); el ser
de las cosas es la vivencia que tenemos de ellas, lo que no percibo no existe
(Berkeley); la filosofía es el intento de la razón por conocerse a sí misma, a
la vista de sus realizaciones (Kant); la filosofía es una filosofía de la
acción, es praxis social, y expresa determinados intereses de clase (K. Marx); la
filosofía es una filosofía de la crisis y nos muestra la problemática de una
época; es un modo de ser en el mundo, y el hombre se crea así mismo en su
libertad (Kierkegaard, Husserl, Bergson, Nietzsche, Sartre, Dilthey, Heidegger, Jaspers, Marcel); la
filosofía es un análisis del lenguaje (Bertrand Russell, Alfred North
Whitehead, G. E. Moore, Lundwig Wittgenstein, J. L. Austin, etc.); la filosofía
es una filosofía social o, y critica (Habermas,
Marcuse, Adorno, Horkheimer, Freud, etc.)
Hay que hacer notar que en este recuento histórico, se ubica precisamente
a Thomas Hobbes dentro de los empiristas; y se puede considerar su pensamiento
como meramente mecanicista y natural, ya que Hobbes nos explica los fenómenos
de un modo casual y mecánico; los procesos psíquicos entonces tienen un
fundamento material.
Del Estado de naturaleza al contrato social
El Estado o Leviatán de Hobbes tiene su
génesis en la tesis de que,
el hombre se
encuentra en un estado de naturaleza,
obra con arreglo a su manera de ser natural, se comporta dejándose llevar de
sus apetitos, de sus instintos, de su egoísmo, etc. Todos los hombres en estado
de naturaleza, sienten la voluntad de atentar unos contra otros, sienten temor
de los demás, existe un estado de desconfianza de todos contra todos. Bellum omnium in omnes (Madrid,
2012:138)
En otras palabras, las ideas de Thomas
Hobbes parten de una condición primitiva en que no había gobierno alguno; esto
es, un estado de naturaleza en el que se vivía con miedo y ansiedad; en
consecuencia era una situación de guerra ya que o se buscaba proteger lo propio
o se deseaba tener las posesiones de otro, o bien, se buscaba tener fama; y es
obvio que este estado de guerra no era sólo entre los individuos, sino que se
extendía por igual a otras naciones; empero, era un clima de desconfianza y
competencia.
Por otro lado Hobbes no creía en el
altruismo natural, pues consideraba al ser humano en su rapacidad humana y
siempre dispuesto a una guerra de todos contra todos; era empujado por su
apetito natural e irracional de dominio o, y de honor; en este tenor la
felicidad se gestaba en el orgullo, la ambición y la vanidad como motor; había
que hacerse temer o estimar por los otros; convencerlos a la fuerza o por el
miedo a la muerte; en consecuencia, este es el argumento y de ahí la concepción
de su Estado o, y Leviatán.
Su teoría entera de la gobernación civil, (y) en
relación con la crisis política resultante de la guerra (es el Leviatán); un
monstruo de traza bíblica, integrado por los seres humanos, (y) dotado de una vida cuyo origen brota de la
razón humana; pero que bajo la presión
de las circunstancias y necesidad decae, por obra de las pasiones en guerra
civil y en la desintegración que es la muerte. El hombre debe salir del estado
de naturaleza, que no es un estado jurídico, al estado legal, consciente a
someterse a la voluntad privada, natural y particular, a la voluntad general,
la cual no es, sin embargo, la voluntad de todos, sino la del monarca, quien no
es responsable ante los individuos, ya que su voluntad va dirigida contra la
privada de éstos, y todos deben obedecerla. Mediante un convenio o pacto cada
uno transfiere su derecho al Estado y el soberano representa esa fuerza
constituida por convenio. La soberanía no es obra de la razón sino de la
voluntad, es el espíritu del Estado, el que así constituido es absoluto
(Madrid, 2012:139)
A consecuencia de la cita anterior, nos damos
cuenta de manera precisa de la tesis y los argumentos por los que nace El
Estado absolutista hobbesiano, que amparado
en la gobernabilidad civil, que a su vez nace de esa crisis, de esa condición
natural humana y de una guerra de todos contra todos; hace necesaria la
búsqueda del orden y la paz; y que no es otra que una Ley Natural; esto es, una
obligatoriedad para la ayuda mutua, es decir, un poder soberano que motive su
observancia; y es precisamente así que surge el Estado y el poder del soberano.
Vale la pena en este momento detallar
algunos aspectos sobre el derecho de naturaleza, jus naturale, y de la ley natural como la describe el mismo Thomas
Hobbes en el Leviatán:
Es la libertad que cada hombre tiene de usar su
propio poder como quiera, para la conservación de su propia naturaleza, es
decir, de su propia vida; y por consiguiente, para hacer todo aquello que su propio
juicio y razón considere como los medios más aptos para lograr ese fin.
Qué es la libertad. Por LIBERTAD se entiende, de acuerdo
con el significado propio de la palabra, la ausencia de impedimentos externos,
impedimentos que con frecuencia reducen parte del poder que un hombre tiene de
hacer lo que quiere; pero no pueden impedirle que use el poder que le resta, de
acuerdo con lo que su juicio y razón le dicten.
Ley de naturaleza (lex naturalis) es un precepto o
norma general, establecida por la razón, en virtud de la cual se prohíbe a un
hombre hacer lo que puede destruir su vida o privarle de los medios de
conservarla; o bien, omitir aquello mediante lo cual piensa que pueda quedar su
vida mejor preservada. Aunque quienes se ocupan de estas cuestiones acostumbran
confundir ius y lex, derecho y ley, precisa distinguir esos términos, porque el
DERECHO consiste en la libertad de hacer o de omitir, mientras que la LEY
determina y obliga a una de esas dos cosas. Así, la ley y el derecho difieren
tanto como la obligación y la libertad, que son incompatibles cuando se
refieren a una misma materia (Hobbes op. Cit pág 101)
Así pues, es más que claro que desde este
enfoque, la ley fundamental de la naturaleza es una condición de guerra de
todos contra todos, en donde cada cual está gobernado por su propia razón, y en
consecuencia no existe nada de lo que no pueda hacer uso, o que utilice como
arma para protegerse contra el enemigo; empero, cada hombre tendría el derecho
de hacer lo que le venga en gana, y por lo tanto no puede haber seguridad en su
vida y bienes.
Dicho de otra manera, los hombres se
esforzarían por la paz mientras haya esperanza de lograrla (derecho natural); y
cuando no sea posible debe hacer la guerra; de aquí la primera, segunda y
tercera ley natural de Hobbes: 1) buscar la paz y seguirla; 2) defendernos por
todos los medios posibles y si no, hacer
la guerra; y, 3) que los hombres cumplan los pactos que han celebrado (la
justicia).
La idea central es, que para que haya
justicia hay que hacer un pacto; esto es, un convenio artificial, para que por
medio de éste se elija un poder común, un poder que mantenga a raya esas
pasiones humanas, y que vea por el beneficio colectivo; así Hobbes mediante
este pacto nos dice, que se autoriza o transfiere a un soberano o, y asamblea el
derecho de “gobernarse así mismo”, con la condición de que los otros
transfieran ese mismo derecho y autoricen todos sus actos de la misma manera; así
la multitud unida, conforma un Estado.
Del Estado civil al Estado Absoluto
Hay que destacar lo siguiente, Hobbes
pertenece a los pensadores denominados iusnaturalista; esto es, que parten del
Estado de naturaleza o, y de la ley natural para explicar el surgimiento del
Estado moderno, la cuestión es saber si
en realidad hay un momento histórico en el que fue erigido el primer Estado; y
como ya se ha visto, cuáles fueron las condiciones que dieron lugar a este
hecho político; es más que obvio que antes de constituirse cualquier tipo de
Estado el hombre vivía en un estado de naturaleza en que privaba la ley del más
fuerte; o, sería en cambio correcto
decir que, la sociedad civil es una condición natural de los hombres; cómo se
ha formado el Estado moderno.
Este tipo de problemas son propios de la
filosofía como ciencia universal o, y como ciencia de un saber totalizador;
como una madre de otras ciencias (entre éstas la política) que por medio de la
razón explica los fenómenos (en este caso políticos) a partir de sus efectos y
causas; como una ciencia que parte de la experiencia; que se pregunta por los
alcances de la razón y sus límites; que es una praxis social y expresa los
intereses de una clase; que muestra la problemática de una época y el modo de
ser en el mundo; que es un análisis del lenguaje; y por último, que es una
filosofía social o crítica del mundo contemporáneo.
Sin duda, cada época y horizonte filosófico
se han preguntado sobre el tópico de que nos ocupamos ahora; Platón (La
República), Aristóteles (Las Política), Maquiavelo (El Príncipe); Tomás de
Aquino (La Suma Teológica); James Madison (El Federalista); Thomas Hobbes);
Etcétera, se han ocupado de una u otra forma del tema; el Estado, la justicia,
el gobierno civil; el Derecho y la legislación, etcétera.
Reconozco que, ese pacto natural del que
nos habla Thomas Hobbes tiene como necesidad que se cumpla, y así se llegue a la justicia y existencia de
la ley; y cabe mencionar que esa ley natural se refiere a lo que hoy
denominamos “derechos inalienables”; esto es,
aquellos que no se pueden
enajenar ni transferir, como el derecho a la vida y a la conservación de esta.
Ahora bien, si hacemos una analogía entre
Hobbes y Aristóteles vemos que el Estado aristocrático griego, y el estado
absolutista hobbesiano, se originan en una necesidad natural del hombre; y en
consecuencia, son una institución voluntaria, sea esta en beneficio de una
aristocracia, o de un sistema monárquico absoluto. Así mismo se observaría, que en ambos Estados
no hay ley que juzgue al gobernante o soberano.
En efecto, estaatribución que se confiere a
un solo hombre o autoridad soberana, utiliza tanto poder y fuerza, que es capaz
de inspirar terror, y en consecuencia conformar las voluntades en pro a la paz;
las leyes entonces, serán un mandato del soberano; y el soberano es el único
legislador y juez, pues las hace y las revoca; obliga a que se obedezcan; y
como se ve, el Derecho es producto de la voluntad de un soberano absoluto.
Consideraciones finales
Recapitulando, la filosofía es el saber más
humano y en consecuencia se ha ocupado de todo lo referente, al animal social
o, y político (Aristóteles); esto es, al estudio de las relaciones de
dominación entre los hombres; por otro lado, el ser de los asuntos políticos es
la vivencia que tenemos de éstos o, y se tiene el ideal de un Estado perfecto
(Aristóteles-Platón); o, la filosofía puede ser una praxis social que
transforme nuestra sociedad (K. Marx); podemos reflexionar sobre el momento
actual que nos toca vivir y nuestro ser en el mundo, sobre una época critica, y
no solo de la filosofía; o, hacer de la filosofía una filosofía social y hacer
una crítica, en fin…; la filosofía es un horizonte de despertar no solo
espiritual, sino que se asiste así mismo de la razón. Y en nuestro caso, Hobbes
se ubica en el pensamiento empirista, y se puede considerar a su pensamiento
como meramente mecanicista y natural.
Ahora bien y volviendo al tópico central,
hay argumentos lógicos que sustentan la tesis del origen del estado iusnaturalista;
y en lo particular, del Estado o Levitán de Thomas Hobbes; su fundamento en un
Estado de naturaleza y en sus tres leyes naturales; a saber y empero: 1) buscar
la paz y seguirla; 2) defendernos por todos los medios posibles y si no, hacer la guerra; y, 3) que los hombres
cumplan los pactos que han celebrado (la justicia).
Sin embargo, el costo de salir de ese
Estado de naturaleza fue muy alto; pues la sociedad civil cae entonces; en un
sistema político autoritario, o y autocrático, del dominio de un solo hombre:
el Rey; un sistema político que durante mil año sojuzgo a las masas
trabajadoras; es posible que aún con las revoluciones ilustradas y el
nacimiento de las Repúblicas representativas ilustradas, y su lema de
“libertad, fraternidad y progreso” ; todo ello sea una utopía o peor aún, un
mito; no veo claro, que hoy en la posmodernidad o, y postmodernidad, nuestros
sistemas políticos o y jurídicos y de Derecho, hayan alcanzado a ese ideal de
justicia.
Bibliografía y referencias
Hobbes Thomas. El
Leviatán.
Madrid Espinoza Alonso. Introducción a la Filosofía del Derecho. Ediciones Coyoacán.
México, 2012.

No hay comentarios:
Publicar un comentario