A ti me entraño,
y me figuro sombra
paso silente que plácido respira,
bóveda de latidos que como cristales rotos,
hieren mi paso, mi alma enamorada.
A ti me abismo,
y me figuro alas,
ángel sin rostro que al caer la noche ama
-oscuros celos que por tu amor devoran.
A ti noche, estrella placentera; sé
me arrostro todo sigiloso,
y muero y vivo triste
como ave oscura.
¡Ah oscuridad señera,
señora que demora!
¡A ti me entraño,
a ti me abismo;
a ti, noche apacible;
me afrento a ciegas,
y vivo y muero triste!
No hay comentarios:
Publicar un comentario