viernes, 25 de octubre de 2024

Luna lejana



Levántate vamos, da el paso
alza el puño
el sol tócalo si quieres,
besa esta noche la luna,
ven vamos,
es nuestra noche
sigamos la cuesta,
quizá tengamos que seguir subiendo 
o decidas caer irremediablemente,
tengámosle una cerveza, un pinito encendido,
téngame esta noche la diva desnuda,
divague el destino,
toda noche tiene un crepúsculo,
enciende la luz,
Ella te espera o no.

Vamos amigo, ánimo 
bebamos aún así 
una noche sigue otra noche;
Ella se ha ido sí, sin ti
se fue.
Nos queda una ronda,
mucho blues
mucha música,
otra piel,
echa tu guitarra al hombro,
levántate y ve y escribe
toca ese rock,
alza el puño,
y mejor bebamos,
quizá otro luna os besará,
otra otra
menos lejana.

Gabriel Nuñez Palencia 
(Lunapark 2020)

lunes, 16 de septiembre de 2024

Continuo

 Fluye

Y sigue como rumor

Como lluvia como río

Va y sigue latiendo

Y continúa la vida

Hay silencio luego voz

Voces

Palabras que vuelan como alas como labios

Sigo, mi signo es viento

Verdades a medias

Que brotan de una noche densa

Llena de luces ocultas

Opacas,

Una bebida me embriaga es música para mí

Para mi alma

Para mi canción de ahora

La la la

Na na na na

Me elevo sobre roca firme

No ha de cesar mi paso

Acaso la lluvia ya no canta, quizá sí

Sólo es esta tenue manía de vivir, de seguir viviendo

Gabriel Núñez Palencia

(Continuo 2024)


jueves, 29 de agosto de 2024

Aún duermes?

Aún duermes?
Te despiertas al sueño de saber que estas despierto
sueñas al sueño de despertar de tu sueño
la vigilia sabe a un sueño añejo de duendes y brujas bellas
de monstruos hórridos que te duermen con la teta el beso
con cuentos y fábulas con mitos despiertas al sueño
pero se duerme el sueño y te duerme con enredos y cabello
despierto sueñas que sueñas con un sueño de insomnio 
uno que te sueña y sueñas con bostezos de siglos y milenios
que aún duermen su sueño su extravío
con dragones que escupen oro y ciencia de ensueño duermes
con bahías de mares que te arrullan con sus cantos de sirenas
con durmientes de trenes te duermes y sueñas en el viaje eterno
con bailarinas desnudas girando ensueños y de puntitas
con putas que no cobran duermes
sueñas con pesadillas rojas
te duermen?
aún duermes?
despiertas sin cobijas sin ella que aún te ama
en un litoral de arenas movedizas te arrulla y te arrugas aún desnudo
te despiertas al sueño de saber que todo es un sueño que sueña
aún duermes?
aún duermes la eterna siestecita?


Gabriel Núñez Palencia

jueves, 15 de agosto de 2024

vida

Permanece la vida
el hombre cambia
deviene en tragedia
en risa
Eres conmigo vida
Sin mí eres nada 
vacío sin rostro
Te doy tu ser
tu sentido
Vida
Todo me lo debes 
Tiempo
Sin mi noción eres silencios
acaso vientos
polvo
Permanece la vida
El tiempo
El hombre es el que pasa

Gabriel Núñez Palencia

domingo, 11 de agosto de 2024

Angustia


                          I

 

 En pedazos el tiempo se me cae a ratos

Intento levantar tus minutos muertos

 nuestras horas de lamernos y de no dormir

 Se desmayan mis brazos  los besos tuyos me duelen en los huesos

Tu piel me arde y odio tu partida

Tu alma pena en mi cuerpo lleno de desvelos y recuerdos aún ebrios

De segundos que martillan mi cabeza ahora hueca o llena de moscas

de arañas en mi espalda

De secretos que atormentan mis oídos que alucinan tu música vaginal

Aún eres mi heroína mi coca y mi hierba

 

 

                   II

En pedazos me dejaste y nadie me recoge del suelo pétreo

El frío de tu indiferencia congela el corazón que cada vez late menos

que dejará de latir sin tus rasguños ni tu droga

Se hace agua la saliva la sal el  azúcar hiel la miel amarga

Los insectos han invadido nuestro nido mi piel

Los perros no ladran ni mueven la cola

 me taladran con sus aullidos lastimeros el ánimo

Los gatos nocturnos se arañan por  techos y paredes por mi alcoba

Roedores apestosos comen las migajas que dejaste olvidadas por aquí

Por los suelos en que me arrastro

 

 

                                III

 

Dónde te encuentro dónde dónde

Cómo  he de armar el rompecabezas si te llevaste partes

de la vida

Despedazaste el mapa de tu ruta de tu huida repentina

tus palabras ni siquiera están escritas

Cómo he de recibir consuelo si no te leo ni escucho ni veo ni siento ni oigo ni te fumo

En pedazos me dejaste malvada  ahora a ver quien  me da asilo

 quién la diestra  me ofrece

 

Estoy hecho arena

azufre

En añicos  el alma cristalina parece un  parabrisas apedreado un juego sin  pelotas  ni jugadores

Un incendio sin llamas parezco diez mil enfermos sin hospital ni doctor ni medicamentos

 

Mujer ingrata

 te fuiste y ni siquiera la chequera  dejaste

dónde dónde

 he de armar mi cabeza si te llevaste partes

de la vida

palabras que ni siquiera están escritas

 

                   IV

 He de verte en cada beso de otras en cada caricia que me brinde una piel de paso

 He de beber de beberte a tragos de olvido en cada momento de juerga y de alcoba

 En cada jarana en el jolgorio de barrio en la humedad más caliente

 Estoy donde me dejaste en un callejón cerrado y sin luz ni ropa

 Acá un etílico suspiro sabe a recuerdo de desvelo

 Aquí en la noche cada faro es un respiro sin verte ni olerte y duele la oscuridad sin ti sin luces

  Doy con mis huesos como piedras bajo mis pasos como humo de cigarros me fundo con mis días nocturnos

 Hay heridas que matan y no duelen y otras son cicatrices que aún sangran

 El filo del tiempo aún hiere mi pecho sin  tus dedos sin tus senos redondos sin tu respiración ni aliento

 Anda ingrata anda sin mí por esta oscuridad tan negra como la tierra que pisas descalza

 Aquí te dejo una noche más de vida o de muerte de hastío o de vómito

 

Gabriel Núñez Palencia/2024


miércoles, 1 de mayo de 2024

Letrina de letras

1

Escribo sobre la piel, tras mis pasos de sólido concreto, sobre una ciudad sin nombre, deletreo al aire cada palabra grande, chica, gastada, festiva o triste, obscenas escenas, rojos amaneceres escribo, escritos que sólo en mi cabeza resuenan.

Escribo con sangre o con mierda sobre esta ciudad sitiada, atestada de animales acéfalos, de cortinas de humo que ciegan almas condenadas a la nada, y cuyo único oficio es una ociosa pesadilla.

Escribo desde el infierno, lleno de odios mutuos y rencores ancestros, escribo sobre muerte y crímenes nefastos, sobre seres infernales que pisan ángeles.

He de ser un escritor, un heraldo de maleficios, un poeta oscuro, un novelista de ficciones ciertas, o un ser al servicio del vicio y la decadencia, un aullido del desaliento de un futuro mezquino y decrepito.

Escribo algo ya escrito y decretado por una Deidad inventada, por un sopor de la desventura de alcantarilla, he de ser lo no amado, la verdad sin lengua, la mentira con dientes, pero, todos son grumos, todas y todes son un vómito abrupto, un eructo de los siglos negros.

No ha de brillar más una letra, un código de letrina sucia, no habrá más acentos ni puntos suspensivos,  sólo un punto final. Y, ninguna firma.

Gabriel Núñez Palencia

[Angustia 2024]

 

domingo, 28 de abril de 2024

No Es

No todo es papel,

No todo es una margarita deshojada,

Una bebida ebria,

Una noche completamente desnuda, no.

Acaso tu vestido es aéreo o líquido,

Eres una flor sin prendas, claro, una copa para beber en esta oscuridad con alas.

Plenamente desnudos, sí (por supuesto que sí).

No todo es sucio dinero sé, pero si te beso todo es tan azul, tan claro.

No todo es de papel, flor marchita o fuego. Pero,

si me sigues, ven, ven, hagamos desayuno de zumo esta mañana.

Agárrate, que aún nos queda noche ebria para que sea mañana, para que sea más fácil el mañana.

Gabriel Núñez Palencia

2024


domingo, 21 de abril de 2024

Tú En La Cama

Universidad Autónoma de la Ciudad de México, UACM

 

 Tú, en la cama,  encendida. Tú cabello oscuro y suelto como río creciente. Ese vestido rojo tuyo caído, y tus ojos, tus ojos iluminando la noche también desnuda, como tus senos, y la breve cintura:  las ventanas, las puertas  abiertas, lo mismo que tus piernas, y una prenda única, cubriendo celosa,  la joya de mi  deseo.

 

A la ventana, una desbandada de aves y corceles blancos en irrefrenable vuelo y carrera. De nuevo el vestido rojo en el suelo, y tus ojos, tus ojos  iluminando mi cuerpo expuesto al frío,  a esa hoguera de tu cuerpo, de tus piernas. Cascos de caballos desbocados, a galope a pelo, aves al viento.

 

Luego tú ahí, prendida,  expuesta, sin nada, sólo mordiendo mis labios,  una manzana roja y jugosa, dulce  como tu boca, blanca como tus dientes que me muerden. Tus labios entreabiertos  saboreando mis ansias, sin palabras. Después tu mano, en tu sexo y en el mío lujuriosa, lasciva. Tus movimientos rítmicos, los corceles, las aves  blancas aún en vuelo, la  carrera irrefrenable. Yo y mi lluvia de besos y caricias y envestidas, galopando a pelo. Tú al vuelo.  El  fuego se aviva, nos abraza, nos consume. Tu alcoba se incendia, los caballos siguen en su carrera infinita. Tu cabellera explota, aves salen de tu boca, se desborda el río inundándolo todo, flotamos en una cama y sobre un mar tranquilo  y azul profundo,  como tus ojos, y vienes a mi oído y dices:  te amo, muchas veces lo dices, hasta que se duerme la noche y se cansa tu boca, y despierto sin alcobas encendidas o camas que flotan en aguas tranquilas.

 

Al suelo, ese vestido rojo tuyo que imagino caído, y tus ojos iluminando la siguiente noche, y la siguiente, y la siguiente; todas las noches desnudas de todos los días y meses y años, como tus senos y tu breve cintura, que ahora palpo en el vacío  y bajo las sabanas huérfanas de mi sueño. Las ventanas y puertas  cerradas, herméticas y sin llamado alguno, sin te amos a mi oído; la noche a secas y  sin corceles ni aves  blancas, ni hogueras, ni joyas ocultas, ni viento, ni pieles expuestas, ni ojos azul profundo, ni palabras que se cansan en tu boca. Solo un silencio frío y  sin correspondencia ni remitente ni giro postal alguno.

 

Sólo, sólo es que tengo frío,...sólo es qué: te sueño, solo,  que imagino  que te amo en una cama encendida, y aún sin conocerte, y sin saber quien eres... Tú. Yo, soy el iluso que te escribe esto, a lo que algunos y algunas que escriben llaman y llamaremos, por los siglos de los siglos, letras.


Gabriel Núñez Palencia


jueves, 18 de abril de 2024

Angustia


                          I

 En pedazos el tiempo se me cae a ratos

Intento levantar tus minutos muertos

 nuestras horas de lamernos y de no dormir

 Se desmayan mis brazos  los besos tuyos me duelen en los huesos

Tu piel me arde y odio tu partida

Tu alma pena en mi cuerpo lleno de desvelos y recuerdos aún ebrios

De segundos que martillan mi cabeza ahora hueca o llena de moscas

de arañas en mi espalda

De secretos que atormentan mis oídos que alucinan tu música vaginal

Aún eres mi heroína mi coca y mi hierba

                   II

En pedazos me dejaste y nadie me recoge del suelo pétreo

El frío de tu indiferencia congela el corazón que cada vez late menos

que dejara de latir sin tus rasguños ni tu droga

Se hace agua la saliva la sal el  azúcar hiel la miel amarga

Los insectos han invadido nuestro nido mi piel

Los perros no ladran ni mueven la cola

 me taladran con sus aullidos lastimeros el ánimo

Los gatos nocturnos se arañan por  techos y paredes por mi alcoba

Roedores apestosos comen las migajas que dejaste olvidadas por aquí

Por los suelos en que me arrastro

 

                                III

Dónde te encuentro dónde dónde

Cómo  he de armar el rompecabezas si te llevaste partes

de la vida

Despedazaste el mapa de tu ruta de tu huida repentina

tus palabras ni siquiera están escritas

Cómo he de recibir consuelo si no te leo ni escucho ni veo ni siento ni oigo ni te fumo

En pedazos me dejaste malvada  ahora a ver quien  me da asilo

 quién la diestra  me ofrece

Estoy hecho arena

azufre

En añicos  el alma cristalina parece un  parabrisas apedreado un juego sin  pelotas  ni jugadores

Un incendio sin llamas parezco diez mil enfermos sin hospital ni doctor ni medicamentos

Mujer ingrata

 te fuiste y ni siquiera la chequera  dejaste

dónde dónde

 he de armar mi cabeza si te llevaste partes

de la vida

palabras que ni siquiera están escritas

Gabriel Núñez Palencia



domingo, 7 de abril de 2024

Partiendo piedra

El mundo se despertó hecho un asco

Estoy pateando piedras

Mis parias están partiendo piedra

El mundo sólo habla de dinero, se pudre hasta el lomo, hasta el culo

Los parias pican piedra, cargan una loza a la vigilia

Unas garras arañan las caras muertas, unas fauces sangrientas asolan su sueño gris  al alba

Yo sigo pateando piedras con odio

Bla Bla bla

Mis parias están partiendo piedra hasta muy noche

Esos que hablan defecan mierda en coche

Bla Bla bla

Yo seguiré pensando, pateando piedras hasta el borde

El mundo no tiene pies ni manos ni cabeza

Bla Bla bla

Esos del androi están cargando una loza a toda hora, pican piedra cada día cada mes cada año cada siglo

Yo sigo pateando piedras, sigo pensando

Bla bla bla

El mundo se despertó bostezando humo negro

El mundo huele a hule a caries a ano a náusea

Esos que hablan eructando heces son sólo eso

Más mierda

Bla Bla bla

Mis parias están partiendo piedra,

Yo sigo pateando piedras, soy un chulo

Pateando piedras muy chulo

Bla bla bla

El mundo absurdo ahorita duerme una sistesita hostil, una pesadilla sin fin

Este mundo es una basca, huele a humo negro a hule a ano a culo

Sigo pensando, pateando piedras muy chulo

Pateando piedras cada segundo cada hora cada mes, todo el año muy chulo pensando, pateando piedras pensando a diario

 

Gabriel Núñez Palencia

2024

 

 



miércoles, 3 de abril de 2024

Las Arañas


 

Gabriel Núñez Palencia

 

Siempre se mofaban de ellas. Aún no había visto alguna. Cuando vi la primera me dieron ansías, temblé y sudé de pies a cabeza. No era común que alguien te las mostrará así porque sí. Tenías que aventurarte tú y atreverte a tocar una, una que se dejara acariciar.

 

  Me dijeron que te provocan, que te devoran el vientre, que te enredan y dejan idiota. Que era  peligroso intentar domesticarlas. Comentaban que algunas eran viudas o violinistas, pero que todas eran oscuras, aunque las había rubias y pelirrojas. Algunas lucían en todo su colorido, pero, me previnieron, que ello era para deslumbrarme, para llenarme de veneno.

 

Desde entonces me obsesionan las arañas y me enfermo de fiebre cada día. Tengo sueños y pesadillas a toda hora. Cuando aquella araña llegó  a casa y  dejó verse en todo momento con un descuido cínico  y provocativo algo raro me inquietaba y sucedía. Quería probar ese veneno. No me importaba morir envenenado.  La deje pasearse por mi cuarto, por mi cuerpo y cama, y la toque muy lento; primero suavecito y con temor, después la estrujaba con violencia y la besaba, y la olía y respiraba, la embestía con furia.

 

La araña me empezó a visitar con harta frecuencia y en los lugares menos o más indicados: los rincones oscuros, el jardín de la casa, bajo la cama, el baño, debajo de  la mesa, en las sillas, etcétera. Noté que el vigor y empeño que me excita y provoca al principio cuando la tengo  enfrente moría de repente,  se iba y me  dejaba tan débil que empezaba a creer en los efectos efectivos  de ese veneno suyo.

 

Yihe, trajo su hermosa araña a mi lecho y ambos nos mecíamos en su enredo, pero cuando ella se llevó su araña tan presumida  a presumirla en otros sitios, me molesté y le pedí que le  enredara su telaraña a otro, que a mí esos enredos no me gustaban. Luego, llegó una araña muy venosa que casi me mata y que me enseñó nuevos movimientos y me enredé con mucha facilidad en su tela  y juegos.

 

Después no sé cómo sucedía, o cómo se las ingeniaban las arañas para entrar a mi vida. Las encontraba a mi paso. Con frecuencia me las quitaba de los hombros, de los brazos, del pantalón, de la cara... Me dijeron que no hiciera eso que era afortunado, que las arañas  me darían mucha suerte, que eran dinero. Y sí, si lo creo, las arañas me daban  todo, en especial dinero, aunque yo no les pedía nada más que juegos.

 

Es curioso, me siguen obsesionando y causando fiebre y ansias. Me enredan y tengo pesadillas a causa de ellas, pero me encantan, me seducen con  su luz y textura. ¡Vivan las arañas...! ¡Aunque algún día sé, que  terminaré envenenado por una de ellas...!



Muerte


Corre grana por mis venas la esperanza

Hay algarabía por vivir, por morir gozo a rabia

Muerdo el polvo del camino, mi destino es un colmillo afilado

Mi paso es firme como roca, las cadenas del pasado son rosas caídas como loza

He de beber festivo, comer un chivo tierno

La desdicha de los hombres no solo es hambre y muerte

El abandono de la noche y el día no es sólo desamparo, soledad y desgracia

Acá, no llega el Dios cojo que se mira en el espejo de humo

Mi espejo es un lago claro que cruza todos los valles tristes

Mi corazón piensa, mi cabeza siente una sed de guerra

Soy un guerrero que bebe en la inmortalidad sin freno

No he de temblar por la siguiente luna, aquí la noche duerme en mi lecho y me ama a muerte

Gabriel Núñez Palencia

2024



martes, 2 de abril de 2024

El Gran Mago


Tienes que brillar tu oro 
Nada es nuevo en el reloj
La historia tiene dientes, garras, bestias
Ahora el león duerme de día, tienes una noche para beber sangre
Tienes cadenas en tu tobillo 
Nada es viejo en el celuloide
Esa película las has visto miles de veces
Ahora las sombras no tienen pies ni cabeza, tienes un día para morir
Tienes que triturar las palabras
Ninguna imagen sabe a signo
El gran mago ha develado su secreto
Ahora corta tu cabeza y bebe sesos, saca tus ojos con un filo
Tienes que brillar tu oro?
Tienes cadenas en tu tobillo?
Tienes que triturar las palabras?
Nada es nuevo en el reloj
Nada es viejo en el celuloide 
Ninguna imagen sabe a signo
La historia tiene dientes, garras, bestias
Esta película la has visto miles de veces
El gran mago ha develado su secreto
Ahora el León duerme de día, tienes una noche para sangrar
Ahora las sombras no tienen pies ni cabeza, tienes un día para morir
Ahora corta tu cabeza y bebe sesos, saca tus ojos con un filo
El mago ha abierto la caja, nada esta oculto?
No todo lo que brilla es sucio dinero, puedes rebobinar la película 
Duermes con tu madre, mataste a tu padre, bebes sesos?
Ahora corta tu cabeza, saca tus ojos con un filo
Tienes un segundo para morir, las sombras no tienen cabeza ni pies...

Gabriel Núñez Palencia 
2016

sábado, 30 de marzo de 2024

*De soledades y fuego *

Fuego

Hay fuegos que como lunas se esconden te acogen como densa noche

Fuegos que sólo los apaga la parca soledad oscura

Que como vino se añejan al pasar los años mozos

Se fugan en una luz de labios rojos y bajo una falda mustia

Hay mujeres que incendian sueños y prenden alcobas vacías

Lunas citadinas que paran trenes tristes

Que doman tigres que no duermen y que rugen al olvido

Que se desgarran y sangran su furia

Que se pasean de un lado a otro atrapados e incendian su piel sus dientes

Hay fuegos que ni el alva apaga porque se vuelven soles

Gabriel Núñez Palencia

2024

*De soledades y fuegos*

La Eterna Reclusión

.Universidad Autónoma de la Ciudad de México, UACM

Gabriel Núñez Palencia.

ROBERTO

Los separos eran muy fríos  me aterraba la idea de estar recluido, se sentía la impotencia que han de sentir los condenados. Aún no me declaraban no me declararían nunca, pero ahí estaban otros dos: un chico que dijo llamarse Genaro y un anciano llamado Humberto. Ellos y yo en un mismo espacio,  reducidos ante una vida reducida para ellos, comprada por mí a deseo. Los celadores hoscos, ceñudos y fríos en el actuar: malos y violentos, de película.

...Debía matarla, ¡claro que debía matarla, matarla!

A mí quizá me darían  una pena larga pero soy inmensamente rico, asesine a una mujer, sí. 

Los tres habíamos infringido la ley humana; yo una divina, la cual no entiendo. No, no  sabía aun que hicieron ellos para merecer su destino -ni me importa-  ¿qué les llevó a ese estado y lugar?

Genaro era flaco y de tes blanca como nieve,  de cabello negro, ojos hundidos muy oscuros, y de voz delgada; era la suya una canción triste, no hablaba: cantaba el chico.

Humberto, no tenía cabello y el poco que tenía era muy fino y completamente blanco y ralo; sólo tenía un par de dientes y quizá ninguna muela; sus ojos eran muy claros, eran los suyos una mirada misericordiosa.  Su complexión era robusta, pero encorvada por los años que llevaba a cuestas.

_Oye chico, ¿cómo te llamas?

_ Genaro

_ ¿Por qué tiemblas? No tengas miedo, lo hecho, hecho.

_ ¿Es  la primera vez que te encierran?

_ No, ya había  caído, pero por cosas menores.

Los celadores en ese momento se llevaban al anciano, quizá para interrogarlo. Roberto y Genaro quedaron en el más absoluto ensimismamiento. Un silencio infranqueable  se interpuso entre ellos: el arrepentimiento para  el chico, la posición para el otro.

GENARO

Si muestro miedo, lo huelen  y puede ser peor, no sé que he de esperar aquí al lado de estos. Ni sé porque trajeron a ese anciano, y al caballero aquel de porte y ropa fina, no imagino tampoco que hace aquí él -con seguridad saldrá más pronto que el Sol- yo robe  a mano armada, y sin querer cause mal -mucho mal- mate al tendero, pasaré aquí sepa, cuánto tiempo.

Hace mucho frío, tengo mucha hambre, debí escuchar a la abuela y su letanía, al párroco de la iglesia, a mi hermana Sofía. A mi novia Lucía. ¡Ah, Lucy!, la pena que te he de estar causado.

El tendero aquel día tenía un presentimiento, se lo había dicho a su mujer e hijos en el desayuno. Se sentía con un vacío interno, una tristeza sin sentido, acaso no lo tenía todo, al menos una familia.

_ No sé qué me pasa mujer, pero siento un vacío inmenso.

_ ¡Solo ha de ser un resfriado!

_ No, esto es algo extraño y diferente, siento unas ganas de soltarme a llorar y sin motivo.

_ Es raro papá,  siempre has sido un hombre con mucha voluntad y determinación.

_ No lo se hijo, pero tengo un presentimiento indescriptible.

Lucia en esos momentos sufría el encierro de Genaro, a quien había prometido fidelidad eterna  y dado lo mejor de sí, incluyendo su cuerpo. Llevaba en el vientre la semilla de aquel al que amaba, y al que en lo sucesivo amaría solamente en visitas conyugales de una hora, hasta fastidiarse y terminar de puta.

...Pero, era inevitable tenía que robar, necesitaba el dinero, lo necesitaba, lo necesitaba.

Sofía estaba desesperada no tenían recursos para enfrentar el juicio y sentencia de su hermano menor. Finalmente cedía a las bajas inclinaciones y deseos de un abogado que prometió liberar a Genaro:

_ Reduciré los atenuantes del caso, moveré influencias y yo pagare su fianza, ¡saldrá libre pronto, ahora desnúdate Sofía, y se buena conmigo!

HUMBERTO

A Humberto le conducían con empellones insulsos hacia otro  separo: un primer interrogatorio.

...No creo que se atrevan con un anciano, la mala suerte ha sido mi sombra y si pequé, que me perdone mi Señor padre, la ahogue porque no soportaba verla en ese estado, pero la amaba. ¡Por Dios que la amaba!, por eso le ayudé, por eso estoy aquí, me consuela que ella no se dio cuenta de lo que hice en su favor, la virgencita esta de testigo, sufría, sufría, sufría.

_ ¿Por qué mataste a la  anciana, viejo?

_ No lo sé. 

_ ¿Aceptas que lo hiciste entonces?

_ Sé que ella me lo hubiera pedido...

_ Eso es absurdo, ella estaba inconsciente, ¿ o no?

_ ¡Sufría, sufría, sufría!

Cuando estaban juntos Humberto y Erendira disfrutaban de la mutua soledad, pero cuando ella empezó por desconocerlo, y luego cuando se quedaba en blanco mirando a la nada, él se fue envejeciendo más de la cuenta, lo mataba la tristeza de ver como ella se moría poco a poco ante sus ojos incrédulos.

_ ¿Qué hace usted aquí en mi casa?

_ ¡Soy yo Ere, tu marido?

_ No, ¿quién le dejó entrar?, ¿quién es usted? ¡Váyase !

_ ¡Pero Ere, qué te sucede?

_ ¡Váyase  le digo, váyase o grito

ROBERTO

Antes del anochecer pague lo que pidieron, lo necesario y salí como de uno de eso sueños molestos e imprevisibles, salí sabiendo que debía matarla y sin deberla ni temerla... No me importaba en absoluto la suerte de aquellos dos, el de la mujer que asesiné, menos aún.

Sofía daba positivo en la prueba de embarazo, los celadores en la prueba por uso de estupefacientes. La prueba de Elisa sería positiva para todos,  lo sabían, y no se  la practicarían ni en sueños.

Sin molestarse siquiera por presentarlos debidamente ante el Ministerio Público, como debía ser, Genaro y Humberto ya adentro, fueron trasladados a un centro de reclusión de máxima seguridad;  afuera, la eterna reclusión  seguiría. 


viernes, 29 de marzo de 2024

Vivir en el acto y el intento

Todos los cielos desde que nací hasta ahora son los mismos cielos de éste solo día

Todas las noches de mi vida tienen la oscuridad de una sola noche

Las estrellas del firmamento son las mismas cuentas de luz que nadie cuenta

Y todas las mujeres de mi vientre y boca son la misma sombra femenina de mi alcoba

Este corazón es la percusión de la música que me gusta y siento apecho

Este sol y este mar con su fuego y sal  son meros accidentes de mi existencia de mi piel canela

Vivo y muero a cada sol a cada luna a cada suspiro a cada tic tac de esta otra melodía

Mi sombra mi sombrero han de ser la esperanza de una voz femenina

Este vino de mis labios sólo es una etiqueta de colores cálidos como mis palabras

No soy un animal cautivo más bien soy un fugitivo de este tiempo con muros

Ni ser ni estar, sólo soy un animal que asecha su propia muerte

Intento y acto certero como una flecha que da en su blanco

Sólo eso

únicamente eso

Gabriel Núñez Palencia

2024

*Vivir en acto e intento *


jueves, 28 de marzo de 2024

Interculturalidad

Universidad Autónoma de la Ciudad de México.  UACM

Ensayo 

(Gabriel Núñez Palencia)


NOTA: este escrito fue realizado antes de la 4T cuando no se respetaba el voto popular [29 de marzo, 2015]

RESUMEN.

Se ha hablado en demasía sobre el carácter del mexicano pero, ¿tiene sentido ser mexicano? En nuestro país, y desde el siglo XIX, existen dos mundos contrastantes: uno, el que ha sido relegado al olvido e ignorado desde hace poco más de quinientos años; y  otro, el que pretende una occidentalización, y cuyo objetivo europeo --y después norteamericano-- le hace sentirse inferior, salvaje, primitivo, incivilizado, subdesarrollado... ¿Cuáles son las contradicciones que se derivan de ello? Pretendo en este ensayo mostrar la contrariedad de la interculturalidad en un contexto del nosotros y la otredad, compartiendo la tesis de que "lo mexicano"  es una idea mediática, una ilusión que es pieza importante de un sistema autoritario que se dice transita hacia la democracia, y que se ha valido de la literatura, los medios de comunicación, y el mito para imponer un carácter funcional  a dicha denominación.

 México es un país de crisis recurrentes, de despotismos políticos y de mitos nacionales

de identidad, que bien han sido utilizados por los poderes de facto.

¿Por qué toleramos un sistema de dominación tan longevo? La desigualdad y la

explotación es una realidad de la vida mexicana, la falta de democracia se ha dejado

sentir a lo largo  de décadas desde 1929 con la creación del PNR (Partido Nacional

Revolucionario), después en los años treintas PMR (Partido Mexicano Revolucionario), y

en  los cuarentas PRI (Partido Revolucionario Institucional); con una supuesta alternancia

de doce años de PAN (Partido Acción Nacional); y hoy: la actual vuelta del PRI al poder.

¿A qué llamamos carácter nacional? ¿Cuál es la ideología política de la revolución de

1910? ¿Cuáles son los estereotipos históricos?

Los medios de comunicación en general (prensa, radio, televisión, cine e Internet) y  sus

productos mediáticos, son los lugares comunes de lo mexicano, de la cultura

popular. Lo mexicano únicamente tiene una existencia mediática, literaria y mitológica;

esto es, a través de todos estos instrumentos de mediación, vale decir de dominación

ideológica --aparatos ideológicos de Estado-- se ha creado una ilusión funcional de "lo mexicano".

Cuando hablo de ideología, me refiero "...a los aparatos ideológicos de Estado y a sus prácticas, (...) son la realización de una ideología (ya que la unidad de esas diferentes ideologías particulares --religiosa, moral, jurídica, política, estética, etc.-- está asegurada por su subordinación a la ideología dominante)"  (Althusser, 1998:58)

Hemos sufrido por décadas el autoritarismo y la esclavitud, incluida la mediática, con un discurso de una democracia a la que no hemos arribado nunca. En las primeras décadas del  México posrevolucionario, Antonio Caso y José Vasconcelos ya hacían un llamado al espíritu nacionalista; después,  Guadalupe Posada y muralistas mexicanos como Rivera, Siquieros y Orozco lo reflejarían en  una auténtica expresión artística y popular.

Se ha especulado por décadas con "lo mexicano": Paz, Reyes, Zea, Bartra, y otros intelectuales del país, lo han intentado fallidamente: quisieron dar con nuestro estereotipo.

Ello, sólo ha generado muchos  antagonismos en las élites académicas y culturales, mostrando finalmente nuestra caricatura en obras literarias y personajes cinematográficos.

"La idea de que existe un sujeto único de la historia nacional --"el mexicano"-- es una poderosa ilusión  cohesiónadora; (en) su versión estructuralista o funcionalista" (Bartra,

1987: 22)

La realidad es de contrastes, la existencia de dos o de muchos Méxicos, ¿cuáles son las características de cada uno de estos mundos, cuáles son sus contradicciones? La

interculturalidad supone la existencia de diversas y múltiples culturas, en lugar de una sola. Cada comunidad tiene su propia lengua y cultura.

¿Qué es el nosotros? ¿Qué es la otredad? Estamos habituados -condicionados-- a una educación formal occidentalizada; cómo iniciar un diálogo intercultural entre el "nosotros".

Hoy no se habla de interculturalidad por la sencilla razón de que no existe un diálogo entre culturas.

El castellano para el mexicano significa la lengua nacional; somos mexicanos --soy mexicano-- pero qué hay de los otros pueblos, de "la otredad", de las otras culturas y los otros Méxicos distantes y olvidados por siglos; aquellos con sus principios, usos y costumbres; con su propia lengua y cultura.

Rubín Ramón nos deja ver en su novela La bruma lo vuelve azul, el mundo huichol: su sentido de comunidad. Nos muestra un mundo de supersticiones y contradicciones varias; para ellos el otro es el mestizo; nos detalla sus leyes primitivas y supersticiosas --muy ajenas a nuestra cultura occidental-- nos deja ver que el diálogo intercultural no existe, que siempre se impone la cultura dominante y hegemónica.

En verdad, ¿nos encontramos los unos a los otros como iguales y a la vez diferentes? No.

Un diálogo intercultural implicaría: de entrada, un encuentro entre iguales --lo que no sucede en México-- un respeto mutuo, una simultaneidad entre las culturas, un diálogo con aprendizaje; el percibir a la otredad como igual, y ello no sucede en el planeta.

En México hay quinientos años de una cercanía entre culturas desiguales; en donde, la cultura oficial es la portadora dominante que impone sus mentiras como verdades, tanto se repite una mentira que se convierte en una verdad.

Julio Cortázar da un ejemplo de esto, 1979,  en su cuento La salud de los enfermos, donde los personajes ocultan la muerte de Alejandro, que se había matado en un accidente, para no causar un mal a la mamá enferma; y para que finalmente, convirtiera la mentira  en una verdad aparente.

En el país la verdad, de estos Méxicos contrastantes, no se puede ocultar: son muchos

años de olvido para nuestras culturas autóctonas, que han vivido y sufrido el yugo de la esclavitud y el sometimiento.

En algunas culturas (los huícholes) la comunidad se impone a lo individual: es el nosotros, que se moviliza cuando algo le aqueja o le afecta. Lenkersdorf, 2003, en Lenguas y diálogo intercultural, nos muestra las contrariedades a que se enfrenta lo occidental y lo huíchol: lo individualista y lo comunitario. Para los huícholes el nosotros no niega la capacidad individual; no, la moviliza, la despliega en un contexto del nosotros activado. La individualidad, entonces, como lo observamos en el mundo accidental al que pertenecemos por conquista e imposición, no se preocupa por una solución para el nosotros; de aquí que el nosotros tenga más capacidad que una masa de individuos aislados.

Por décadas y siglos, la visión accidental ha incitado a la competencia individual salvaje: el otro no es un compañero, más bien es el adversario en potencia, el que espera su recompensa; el que vive en una sociedad capitalista competitiva; una sociedad de la libre concurrencia, del dejar hacer y dejar pasar; una sociedad --vale decir un Estado-- al que no le interesa dar una solución a los problemas de la otredad, del pueblo; huelga decir, de la comunidad; sino que únicamente, premia al individuo aislado.

Por ello reafirmo que la sociedad mexicana occidentalizada se ajusta a este modelo estadounidense y de ancestros europeos, y cuyos principios organizativos y sociales, son más bien competitivos e individualistas, y muy opuestos; se diría antagónicos, a los principios  de la comunidad.

En suma, el ser mexicano no tiene un sentido ya que es una idea mediática, una ilusión cuya función estructural y hegemónica es propiedad de la sociedad política, y no de la civil, y cuyo objetivo es mantener el status quo y dejar de lado el diálogo intercultural, que al menos, en el país, no se da y sólo es parte del discurso ideológico de Estado.


Referencias;

Althusser, Luois. Ideología y aparatos ideológicos de Estado. Ed. Quinto sol.   México, 1998.

Bartra, Roger. La jaula de la melancolía. Grijalbo. México, 1987.

Cortázar, Julio. La salud de los enfermos, en Todos los fuegos el fuego. Ed. Sudamericana. Buenos Aires, Argentina, 1966.

Lenkersdorf Carlos. Lenguas y diálogo intercultural, en tomos Revista electrónica de Estudios Filológicos. Número 6, diciembre de 2003. UNAM. México. Disponible en: http//www.um.es/tomosdigital/znu6/estudios/lenkersdorf.htm

Rubín, Ramón. La bruma lo vuelve azul.FCE, México, 1980.



martes, 19 de marzo de 2024

Ambigüedad

No hay nada más triste que un mundo absurdo, una razón doblemente absurda y un oro que brilla menos que la ambición y la ambigüedad humana.

Gabriel Núñez Palencia

lunes, 18 de marzo de 2024

Los he visto en todo lugar

Los he visto en todo lugar, son como sombras, como sacados de una serie de enanos. Se dicen únicos pero, todos son una calca del sistema. Acaso, las hormigas tienen nombre, los borregos apellido. He caminado solo por calles atestadas de seres grises, si acaso el color de sus ropas les hace notarse creo, pero son únicamente masa.  En este mundo sin rostro he de seguir por el ala de las aves.

Gabriel Núñez Palencia
2024

domingo, 10 de marzo de 2024

Asolado

Desde esta trinchera y asolado por la sombra de tu ser, se desvanece mi piel, mi vida, y un cristal, un pedazo de cielo queda de tu cuerpo, de tu canto de alcoba: turbia, tibia y fría. Como fruta te deleitas pura y pulcra como agua, como humo, te fumo, y pienso en estas calles nuestras en este olvido, en este tinto lleno de bendiciones encendidas, ve, da el paso ciego, que en mi soledad te sigue mi sol, y eso que llevas en tu piel, es (tan solo) un poco del veneno que me cura del olvido.

 

Gabriel Núñez Palencia

2024


viernes, 8 de marzo de 2024

Eterno



He dado voz a las voces que como metal brillan ante un sol candente y lejano, estridente como las notas de mis pasos. Tan pausados, tan prestos como aves negras del destino iluso, he dado saltos como rocas, como plumas, como gotas de lluvia, de chubascos. He querido como pocos, amado como muchos. Pirámides de hielos me conmueven, me derriten como llama, lagrimas a mi diestra a mi espalda, risas muchas. Ni canciones, ni orquestas, ni poemas me hacen, son mis huesos que no han de morir del todo nunca.

Gabriel Núñez Palencia 
2024

miércoles, 6 de marzo de 2024

Besos

¡ Cuantos besos querida, como mares y soles, como noches tibias, tantos como latidos, como ruido! Silencio ha de ser lo amado, palabras sin acento, sólo viento fugitivo, rumor de aves, rumores de río. Quédate tranquila como nuestra muerte, o vaguemos fríos que un peso vale lo vivido cuando sin amores sé se nos desvanece la piel, la piedra indiferente del olvido.

 

Gabriel Núñez Palencia

Marzo de 2024

 

viernes, 1 de marzo de 2024

Nocturno 2



Desde hace  cuánta noche, Desde ha cuánto jeans roto, tanta amistad fallida, tanta música de viento, tanta mujer con sus tardes y sus notas  sinuosas  que caminan y cantan, que doblan calles y sueñan con ciudades. Ha edad sin tiempo, tiempo sin años. He de ser un animal nocturno. Un música. Ha cuanta soledad compartida, cuanta cuesta arriba, cuanta cuesta abajo, cuantos zapatos sin nombre. He de ser un animal que sueña, que duerme por hábito, que habita en esta ciudad dormida. En este tiempo congelado.

Gabriel Núñez Palencia 
(2024)

miércoles, 21 de febrero de 2024

Ensayo poético

 De frente he de seguir como este viento frío, 

He de ir , a veces, siempre adelante, luego 

No sé, he de fluir como huesos, 

Como quien se petrifica cual piedra despeñada,  

Como esta tierra en que germina vida. 

Lo sabes, paso a paso, risco a risco. 

Un sol cálido a mi espalda, 

Un aroma florido, 

Una música de río, 

Un verde de pino. 

De frente, perenne. 

De perfil me ves y ríes, de  tu mano y me sigues. 

Caminamos por esta cuesta que duele, que grita. 

Hablamos con este lenguaje de pájaros. 

Con este código de mar. 

Con este idioma estelar. 

La tarde arrecia, le sigue una noche que nos duerme, 

Y que nos despierta en la cima.  

 



Ensayo poético, 2024. 

domingo, 18 de febrero de 2024

De Copa en copa

Clara y turbia
como elíxires de alcoba,
clara y rubia
como melodía, como luna.
Más rara y oscura,
se bebe contigo y
bajo manto cristalino,
se embriagan las bocas,
se escurre el cabello negro,
el tiempo que galopa.
Zapatillas que cantan,
tu bolso que murmura cosas,
tu vestido de  papel que quemas, 
tus medias que iluminan dientes, 
que incendian en adagio, 
en alegro y presto,
en lento y largo, el beso. 
Oscura y sinuosa  noche, 
almendra o leche a veces, 
siempre ave que vuelas, 
que ligera rezas palabras, 
avivas brazas, y hogueras, 
avispas mieles, y venenos fieros. 
Suave y olorosa flor que te abres, 
que te vas en talle y sin hojas, 
que desnudas el otoño, 
que en invierno abrigas, 
Primavera cálida, roja. 
Verano, tu fiesta loca. 
Bebe turbia, bebe, 
bébeme  rara y oscura, 
bésame, esta boca loca. 

(De copa en copa 2024)

miércoles, 7 de febrero de 2024

Ambarina en llamas



tiempo de arder, llama de la flor de mieles
segundo alado de luz ámbar, Ambarina
pechos álgidos del sacrificio en labios 
en rocíos húmedos de lunas que lamen noches,
redondos toques que ejecutan suspiros, 
floridos cantos de aves
tiempos de quemar días, horas nocturnas,
de serenar aves encendidas como teas que lamen filos,
se te asemejan los ríos, pero eres mar de lumbre
de sales dulces
tiempo de beber fuego, de prender prendas suaves
lumbre de Helena de Electra de Casandra, de troyanas,
tiempo de prender hembras de incendiarlas en sus llamas,
tiempo de guerras y de destruir murallas y ciudades 
tiempo de sueño, de mujeres, cuadro de ideas de ti, de colores que prenden
que incendian hombres, que secan ríos desbordados,
cuellos finos de marfil los de ellas, pechos de jade y mieles,
leche de mil infantes, espadas de piedra las de ellos
tiempo de vivir deseo de cuerpos súbitos de lumbre
de pechos que se agitan como alas y se elevan lechosos en su cumbre,
en sus grutas que llueven de noche a noche, de luces,
de tumultos de gritos de aves, y de ramos de flores agridulces 
tiempos de habitar de habitarte en tus líquidos lugares,
de lunares que seducen y suceden besos silvestres, de quebrarte como tallo tierno
y doblarte como pétalo en zumo dulce,
casa de mi roca que se despeña en tu abismo, en tu río de ninfa
ah lluvia, ah brisa, ah rocío nocturno
te asemejas a la nieve pero eres furia de lumbre,
Ambarina en llamas eres, sal de sales,
dulce dulce dulce