viernes, 25 de octubre de 2024
Luna lejana
lunes, 16 de septiembre de 2024
Continuo
Fluye
Y sigue como rumor
Como lluvia como río
Va y sigue latiendo
Y continúa la vida
Hay silencio luego voz
Voces
Palabras que vuelan como alas como labios
Sigo, mi signo es viento
Verdades a medias
Que brotan de una noche densa
Llena de luces ocultas
Opacas,
Una bebida me embriaga es música para mí
Para mi alma
Para mi canción de ahora
La la la
Na na na na
Me elevo sobre roca firme
No ha de cesar mi paso
Acaso la lluvia ya no canta, quizá sí
Sólo es esta tenue manía de vivir, de seguir viviendo
Gabriel Núñez Palencia
(Continuo 2024)
jueves, 29 de agosto de 2024
Aún duermes?
jueves, 15 de agosto de 2024
vida
domingo, 11 de agosto de 2024
Angustia
I
En pedazos el tiempo se me cae a ratos
Intento levantar tus
minutos muertos
nuestras horas de lamernos y de no dormir
Se desmayan mis brazos los besos tuyos me duelen en los huesos
Tu piel me arde y odio
tu partida
Tu alma pena en mi
cuerpo lleno de desvelos y recuerdos aún ebrios
De segundos que
martillan mi cabeza ahora hueca o llena de moscas
de arañas en mi
espalda
De secretos que
atormentan mis oídos que alucinan tu música vaginal
Aún eres mi heroína mi
coca y mi hierba
II
En pedazos me dejaste
y nadie me recoge del suelo pétreo
El frío de tu
indiferencia congela el corazón que cada vez late menos
que dejará de latir
sin tus rasguños ni tu droga
Se hace agua la saliva
la sal el azúcar hiel la miel amarga
Los insectos han
invadido nuestro nido mi piel
Los perros no ladran
ni mueven la cola
me taladran con sus aullidos lastimeros el
ánimo
Los gatos nocturnos se
arañan por techos y paredes por mi
alcoba
Roedores apestosos
comen las migajas que dejaste olvidadas por aquí
Por los suelos en que
me arrastro
III
Dónde te encuentro
dónde dónde
Cómo he de armar el rompecabezas si te llevaste
partes
de la vida
Despedazaste el mapa
de tu ruta de tu huida repentina
tus palabras ni
siquiera están escritas
Cómo he de recibir
consuelo si no te leo ni escucho ni veo ni siento ni oigo ni te fumo
En pedazos me dejaste
malvada ahora a ver quien me da asilo
quién la diestra me ofrece
Estoy hecho arena
azufre
En añicos el alma cristalina parece un parabrisas apedreado un juego sin pelotas
ni jugadores
Un incendio sin llamas
parezco diez mil enfermos sin hospital ni doctor ni medicamentos
Mujer ingrata
te fuiste y ni siquiera la chequera dejaste
dónde dónde
he de armar mi cabeza si te llevaste partes
de la vida
palabras que ni
siquiera están escritas
IV
He de verte en cada beso de otras en cada
caricia que me brinde una piel de paso
He de beber de beberte a tragos de olvido en
cada momento de juerga y de alcoba
En cada jarana en el jolgorio de barrio en la
humedad más caliente
Estoy donde me dejaste en un callejón cerrado
y sin luz ni ropa
Acá un etílico suspiro sabe a recuerdo de
desvelo
Aquí en la noche cada faro es un respiro sin
verte ni olerte y duele la oscuridad sin ti sin luces
Doy con mis huesos como piedras bajo mis
pasos como humo de cigarros me fundo con mis días nocturnos
Hay heridas que matan y no duelen y otras son
cicatrices que aún sangran
El filo del tiempo aún hiere mi pecho sin tus dedos sin tus senos redondos sin tu
respiración ni aliento
Anda ingrata anda sin mí por esta oscuridad tan
negra como la tierra que pisas descalza
Aquí te dejo una noche más de vida o de muerte
de hastío o de vómito
Gabriel Núñez Palencia/2024
miércoles, 1 de mayo de 2024
Letrina de letras
1
Escribo sobre la piel, tras mis pasos de sólido concreto, sobre una ciudad sin nombre, deletreo al aire cada palabra grande, chica, gastada, festiva o triste, obscenas escenas, rojos amaneceres escribo, escritos que sólo en mi cabeza resuenan.
Escribo con sangre o con mierda sobre esta ciudad sitiada, atestada de animales acéfalos, de cortinas de humo que ciegan almas condenadas a la nada, y cuyo único oficio es una ociosa pesadilla.
Escribo desde el infierno, lleno de odios mutuos y rencores ancestros, escribo sobre muerte y crímenes nefastos, sobre seres infernales que pisan ángeles.
He de ser un escritor, un heraldo de maleficios, un poeta oscuro, un novelista de ficciones ciertas, o un ser al servicio del vicio y la decadencia, un aullido del desaliento de un futuro mezquino y decrepito.
Escribo algo ya escrito y decretado por una Deidad inventada, por un sopor de la desventura de alcantarilla, he de ser lo no amado, la verdad sin lengua, la mentira con dientes, pero, todos son grumos, todas y todes son un vómito abrupto, un eructo de los siglos negros.
No ha de brillar más una letra, un código de letrina sucia, no habrá más acentos ni puntos suspensivos, sólo un punto final. Y, ninguna firma.
Gabriel Núñez Palencia
[Angustia 2024]
domingo, 28 de abril de 2024
No Es
No todo es papel,
No todo es una margarita deshojada,
Una bebida ebria,
Una noche completamente desnuda, no.
Acaso tu vestido es aéreo o líquido,
Eres una flor sin prendas, claro, una copa para beber en esta oscuridad con alas.
Plenamente desnudos, sí (por supuesto que sí).
No todo es sucio dinero sé, pero si te beso todo es tan azul, tan claro.
No todo es de papel, flor marchita o fuego. Pero,
si me sigues, ven, ven, hagamos desayuno de zumo esta mañana.
Agárrate, que aún nos queda noche ebria para que sea mañana, para que sea más fácil el mañana.
Gabriel Núñez Palencia
2024
domingo, 21 de abril de 2024
Tú En La Cama
Universidad Autónoma de la Ciudad de México, UACM
Tú, en la cama, encendida. Tú cabello oscuro y suelto como río creciente. Ese vestido rojo tuyo caído, y tus ojos, tus ojos iluminando la noche también desnuda, como tus senos, y la breve cintura: las ventanas, las puertas abiertas, lo mismo que tus piernas, y una prenda única, cubriendo celosa, la joya de mi deseo.
A la ventana, una desbandada de aves y corceles blancos en irrefrenable vuelo y carrera. De nuevo el vestido rojo en el suelo, y tus ojos, tus ojos iluminando mi cuerpo expuesto al frío, a esa hoguera de tu cuerpo, de tus piernas. Cascos de caballos desbocados, a galope a pelo, aves al viento.
Luego tú ahí, prendida, expuesta, sin nada, sólo mordiendo mis labios, una manzana roja y jugosa, dulce como tu boca, blanca como tus dientes que me muerden. Tus labios entreabiertos saboreando mis ansias, sin palabras. Después tu mano, en tu sexo y en el mío lujuriosa, lasciva. Tus movimientos rítmicos, los corceles, las aves blancas aún en vuelo, la carrera irrefrenable. Yo y mi lluvia de besos y caricias y envestidas, galopando a pelo. Tú al vuelo. El fuego se aviva, nos abraza, nos consume. Tu alcoba se incendia, los caballos siguen en su carrera infinita. Tu cabellera explota, aves salen de tu boca, se desborda el río inundándolo todo, flotamos en una cama y sobre un mar tranquilo y azul profundo, como tus ojos, y vienes a mi oído y dices: te amo, muchas veces lo dices, hasta que se duerme la noche y se cansa tu boca, y despierto sin alcobas encendidas o camas que flotan en aguas tranquilas.
Al suelo, ese vestido rojo tuyo que imagino caído, y tus ojos iluminando la siguiente noche, y la siguiente, y la siguiente; todas las noches desnudas de todos los días y meses y años, como tus senos y tu breve cintura, que ahora palpo en el vacío y bajo las sabanas huérfanas de mi sueño. Las ventanas y puertas cerradas, herméticas y sin llamado alguno, sin te amos a mi oído; la noche a secas y sin corceles ni aves blancas, ni hogueras, ni joyas ocultas, ni viento, ni pieles expuestas, ni ojos azul profundo, ni palabras que se cansan en tu boca. Solo un silencio frío y sin correspondencia ni remitente ni giro postal alguno.
Sólo, sólo es que tengo frío,...sólo es qué: te sueño, solo, que imagino que te amo en una cama encendida, y aún sin conocerte, y sin saber quien eres... Tú. Yo, soy el iluso que te escribe esto, a lo que algunos y algunas que escriben llaman y llamaremos, por los siglos de los siglos, letras.
Gabriel Núñez Palencia
jueves, 18 de abril de 2024
Angustia
I
En pedazos el tiempo se me cae a ratos
Intento levantar tus minutos muertos
nuestras horas de lamernos y de no dormir
Se desmayan mis brazos los besos tuyos me duelen en los huesos
Tu piel me arde y odio tu partida
Tu alma pena en mi cuerpo lleno de desvelos y recuerdos aún ebrios
De segundos que martillan mi cabeza ahora hueca o llena de moscas
de arañas en mi espalda
De secretos que atormentan mis oídos que alucinan tu música vaginal
Aún eres mi heroína mi coca y mi hierba
II
En pedazos me dejaste y nadie me recoge del suelo pétreo
El frío de tu indiferencia congela el corazón que cada vez late menos
que dejara de latir sin tus rasguños ni tu droga
Se hace agua la saliva la sal el azúcar hiel la miel amarga
Los insectos han invadido nuestro nido mi piel
Los perros no ladran ni mueven la cola
me taladran con sus aullidos lastimeros el ánimo
Los gatos nocturnos se arañan por techos y paredes por mi alcoba
Roedores apestosos comen las migajas que dejaste olvidadas por aquí
Por los suelos en que me arrastro
III
Dónde te encuentro dónde dónde
Cómo he de armar el rompecabezas si te llevaste partes
de la vida
Despedazaste el mapa de tu ruta de tu huida repentina
tus palabras ni siquiera están escritas
Cómo he de recibir consuelo si no te leo ni escucho ni veo ni siento ni oigo ni te fumo
En pedazos me dejaste malvada ahora a ver quien me da asilo
quién la diestra me ofrece
Estoy hecho arena
azufre
En añicos el alma cristalina parece un parabrisas apedreado un juego sin pelotas ni jugadores
Un incendio sin llamas parezco diez mil enfermos sin hospital ni doctor ni medicamentos
Mujer ingrata
te fuiste y ni siquiera la chequera dejaste
dónde dónde
he de armar mi cabeza si te llevaste partes
de la vida
palabras que ni siquiera están escritas
Gabriel Núñez Palencia
domingo, 7 de abril de 2024
Partiendo piedra
El mundo se despertó hecho un asco
Estoy pateando piedras
Mis parias están partiendo piedra
El mundo sólo habla de dinero, se pudre hasta el lomo, hasta
el culo
Los parias pican piedra, cargan una loza a la vigilia
Unas garras arañan las caras muertas, unas fauces sangrientas
asolan su sueño gris al alba
Yo sigo pateando piedras con odio
Bla Bla bla
Mis parias están partiendo piedra hasta muy noche
Esos que hablan defecan mierda en coche
Bla Bla bla
Yo seguiré pensando, pateando piedras hasta el borde
El mundo no tiene pies ni manos ni cabeza
Bla Bla bla
Esos del androi están cargando una loza a toda hora, pican piedra
cada día cada mes cada año cada siglo
Yo sigo pateando piedras, sigo pensando
Bla bla bla
El mundo se despertó bostezando humo negro
El mundo huele a hule a caries a ano a náusea
Esos que hablan eructando heces son sólo eso
Más mierda
Bla Bla bla
Mis parias están partiendo piedra,
Yo sigo pateando piedras, soy un chulo
Pateando piedras muy chulo
Bla bla bla
El mundo absurdo ahorita duerme una sistesita hostil, una pesadilla
sin fin
Este mundo es una basca, huele a humo negro a hule a ano a culo
Sigo pensando, pateando piedras muy chulo
Pateando piedras cada segundo cada hora cada mes, todo el año
muy chulo pensando, pateando piedras pensando a diario
Gabriel Núñez Palencia
2024
miércoles, 3 de abril de 2024
Las Arañas
Gabriel
Núñez Palencia
Siempre se mofaban de ellas. Aún no había visto
alguna. Cuando vi la primera me dieron ansías, temblé y sudé de pies a cabeza.
No era común que alguien te las mostrará así porque sí. Tenías que aventurarte
tú y atreverte a tocar una, una que se dejara acariciar.
Me
dijeron que te provocan, que te devoran el vientre, que te enredan y dejan
idiota. Que era peligroso intentar
domesticarlas. Comentaban que algunas eran viudas o violinistas, pero que todas
eran oscuras, aunque las había rubias y pelirrojas. Algunas lucían en todo su
colorido, pero, me previnieron, que ello era para deslumbrarme, para llenarme
de veneno.
Desde entonces me obsesionan las arañas y me
enfermo de fiebre cada día. Tengo sueños y pesadillas a toda hora. Cuando
aquella araña llegó a casa y dejó verse en todo momento con un descuido cínico y provocativo algo raro me inquietaba y
sucedía. Quería probar ese veneno. No me importaba morir envenenado. La deje pasearse por mi cuarto, por mi cuerpo
y cama, y la toque muy lento; primero suavecito y con temor, después la
estrujaba con violencia y la besaba, y la olía y respiraba, la embestía con
furia.
La araña me empezó a visitar con harta
frecuencia y en los lugares menos o más indicados: los rincones oscuros, el
jardín de la casa, bajo la cama, el baño, debajo de la mesa, en las sillas, etcétera. Noté que el
vigor y empeño que me excita y provoca al principio cuando la tengo enfrente moría de repente, se iba y me dejaba tan débil que empezaba a creer en los
efectos efectivos de ese veneno suyo.
Yihe, trajo su hermosa araña a mi lecho y ambos
nos mecíamos en su enredo, pero cuando ella se llevó su araña tan presumida a presumirla en otros sitios, me molesté y le
pedí que le enredara su telaraña a otro,
que a mí esos enredos no me gustaban. Luego, llegó una araña muy venosa que
casi me mata y que me enseñó nuevos movimientos y me enredé con mucha facilidad
en su tela y juegos.
Después no sé cómo sucedía, o cómo se las
ingeniaban las arañas para entrar a mi vida. Las encontraba a mi paso. Con
frecuencia me las quitaba de los hombros, de los brazos, del pantalón, de la
cara... Me dijeron que no hiciera eso que era afortunado, que las arañas me darían mucha suerte, que eran dinero. Y sí,
si lo creo, las arañas me daban todo, en
especial dinero, aunque yo no les pedía nada más que juegos.
Es curioso, me siguen obsesionando y causando
fiebre y ansias. Me enredan y tengo pesadillas a causa de ellas, pero me
encantan, me seducen con su luz y
textura. ¡Vivan las arañas...! ¡Aunque algún día sé, que terminaré envenenado por una de ellas...!
Muerte
Corre grana por mis venas la esperanza
Hay algarabía por vivir, por morir gozo a rabia
Muerdo el polvo del camino, mi destino es un colmillo afilado
Mi paso es firme como roca, las cadenas del pasado son rosas caídas como loza
He de beber festivo, comer un chivo tierno
La desdicha de los hombres no solo es hambre y muerte
El abandono de la noche y el día no es sólo desamparo, soledad y desgracia
Acá, no llega el Dios cojo que se mira en el espejo de humo
Mi espejo es un lago claro que cruza todos los valles tristes
Mi corazón piensa, mi cabeza siente una sed de guerra
Soy un guerrero que bebe en la inmortalidad sin freno
No he de temblar por la siguiente luna, aquí la noche duerme en mi lecho y me ama a muerte
Gabriel Núñez Palencia
2024
martes, 2 de abril de 2024
El Gran Mago
sábado, 30 de marzo de 2024
*De soledades y fuego *
Fuego
Hay fuegos que como lunas se esconden te acogen como densa noche
Fuegos que sólo los apaga la parca soledad oscura
Que como vino se añejan al pasar los años mozos
Se fugan en una luz de labios rojos y bajo una falda mustia
Hay mujeres que incendian sueños y prenden alcobas vacías
Lunas citadinas que paran trenes tristes
Que doman tigres que no duermen y que rugen al olvido
Que se desgarran y sangran su furia
Que se pasean de un lado a otro atrapados e incendian su piel sus dientes
Hay fuegos que ni el alva apaga porque se vuelven soles
Gabriel Núñez Palencia
2024
*De soledades y fuegos*
La Eterna Reclusión
.Universidad Autónoma de la Ciudad de México, UACM
Gabriel Núñez Palencia.
ROBERTO
Los separos eran muy fríos me aterraba la idea de estar recluido, se sentía la impotencia que han de sentir los condenados. Aún no me declaraban no me declararían nunca, pero ahí estaban otros dos: un chico que dijo llamarse Genaro y un anciano llamado Humberto. Ellos y yo en un mismo espacio, reducidos ante una vida reducida para ellos, comprada por mí a deseo. Los celadores hoscos, ceñudos y fríos en el actuar: malos y violentos, de película.
...Debía matarla, ¡claro que debía matarla, matarla!
A mí quizá me darían una pena larga pero soy inmensamente rico, asesine a una mujer, sí.
Los tres habíamos infringido la ley humana; yo una divina, la cual no entiendo. No, no sabía aun que hicieron ellos para merecer su destino -ni me importa- ¿qué les llevó a ese estado y lugar?
Genaro era flaco y de tes blanca como nieve, de cabello negro, ojos hundidos muy oscuros, y de voz delgada; era la suya una canción triste, no hablaba: cantaba el chico.
Humberto, no tenía cabello y el poco que tenía era muy fino y completamente blanco y ralo; sólo tenía un par de dientes y quizá ninguna muela; sus ojos eran muy claros, eran los suyos una mirada misericordiosa. Su complexión era robusta, pero encorvada por los años que llevaba a cuestas.
_Oye chico, ¿cómo te llamas?
_ Genaro
_ ¿Por qué tiemblas? No tengas miedo, lo hecho, hecho.
_ ¿Es la primera vez que te encierran?
_ No, ya había caído, pero por cosas menores.
Los celadores en ese momento se llevaban al anciano, quizá para interrogarlo. Roberto y Genaro quedaron en el más absoluto ensimismamiento. Un silencio infranqueable se interpuso entre ellos: el arrepentimiento para el chico, la posición para el otro.
GENARO
Si muestro miedo, lo huelen y puede ser peor, no sé que he de esperar aquí al lado de estos. Ni sé porque trajeron a ese anciano, y al caballero aquel de porte y ropa fina, no imagino tampoco que hace aquí él -con seguridad saldrá más pronto que el Sol- yo robe a mano armada, y sin querer cause mal -mucho mal- mate al tendero, pasaré aquí sepa, cuánto tiempo.
Hace mucho frío, tengo mucha hambre, debí escuchar a la abuela y su letanía, al párroco de la iglesia, a mi hermana Sofía. A mi novia Lucía. ¡Ah, Lucy!, la pena que te he de estar causado.
El tendero aquel día tenía un presentimiento, se lo había dicho a su mujer e hijos en el desayuno. Se sentía con un vacío interno, una tristeza sin sentido, acaso no lo tenía todo, al menos una familia.
_ No sé qué me pasa mujer, pero siento un vacío inmenso.
_ ¡Solo ha de ser un resfriado!
_ No, esto es algo extraño y diferente, siento unas ganas de soltarme a llorar y sin motivo.
_ Es raro papá, siempre has sido un hombre con mucha voluntad y determinación.
_ No lo se hijo, pero tengo un presentimiento indescriptible.
Lucia en esos momentos sufría el encierro de Genaro, a quien había prometido fidelidad eterna y dado lo mejor de sí, incluyendo su cuerpo. Llevaba en el vientre la semilla de aquel al que amaba, y al que en lo sucesivo amaría solamente en visitas conyugales de una hora, hasta fastidiarse y terminar de puta.
...Pero, era inevitable tenía que robar, necesitaba el dinero, lo necesitaba, lo necesitaba.
Sofía estaba desesperada no tenían recursos para enfrentar el juicio y sentencia de su hermano menor. Finalmente cedía a las bajas inclinaciones y deseos de un abogado que prometió liberar a Genaro:
_ Reduciré los atenuantes del caso, moveré influencias y yo pagare su fianza, ¡saldrá libre pronto, ahora desnúdate Sofía, y se buena conmigo!
HUMBERTO
A Humberto le conducían con empellones insulsos hacia otro separo: un primer interrogatorio.
...No creo que se atrevan con un anciano, la mala suerte ha sido mi sombra y si pequé, que me perdone mi Señor padre, la ahogue porque no soportaba verla en ese estado, pero la amaba. ¡Por Dios que la amaba!, por eso le ayudé, por eso estoy aquí, me consuela que ella no se dio cuenta de lo que hice en su favor, la virgencita esta de testigo, sufría, sufría, sufría.
_ ¿Por qué mataste a la anciana, viejo?
_ No lo sé.
_ ¿Aceptas que lo hiciste entonces?
_ Sé que ella me lo hubiera pedido...
_ Eso es absurdo, ella estaba inconsciente, ¿ o no?
_ ¡Sufría, sufría, sufría!
Cuando estaban juntos Humberto y Erendira disfrutaban de la mutua soledad, pero cuando ella empezó por desconocerlo, y luego cuando se quedaba en blanco mirando a la nada, él se fue envejeciendo más de la cuenta, lo mataba la tristeza de ver como ella se moría poco a poco ante sus ojos incrédulos.
_ ¿Qué hace usted aquí en mi casa?
_ ¡Soy yo Ere, tu marido?
_ No, ¿quién le dejó entrar?, ¿quién es usted? ¡Váyase !
_ ¡Pero Ere, qué te sucede?
_ ¡Váyase le digo, váyase o grito
ROBERTO
Antes del anochecer pague lo que pidieron, lo necesario y salí como de uno de eso sueños molestos e imprevisibles, salí sabiendo que debía matarla y sin deberla ni temerla... No me importaba en absoluto la suerte de aquellos dos, el de la mujer que asesiné, menos aún.
Sofía daba positivo en la prueba de embarazo, los celadores en la prueba por uso de estupefacientes. La prueba de Elisa sería positiva para todos, lo sabían, y no se la practicarían ni en sueños.
Sin molestarse siquiera por presentarlos debidamente ante el Ministerio Público, como debía ser, Genaro y Humberto ya adentro, fueron trasladados a un centro de reclusión de máxima seguridad; afuera, la eterna reclusión seguiría.
viernes, 29 de marzo de 2024
Vivir en el acto y el intento
Todos los cielos desde que nací hasta ahora son los mismos cielos de éste solo día
Todas las noches de mi vida tienen la oscuridad de una sola noche
Las estrellas del firmamento son las mismas cuentas de luz que nadie cuenta
Y todas las mujeres de mi vientre y boca son la misma sombra femenina de mi alcoba
Este corazón es la percusión de la música que me gusta y siento apecho
Este sol y este mar con su fuego y sal son meros accidentes de mi existencia de mi piel canela
Vivo y muero a cada sol a cada luna a cada suspiro a cada tic tac de esta otra melodía
Mi sombra mi sombrero han de ser la esperanza de una voz femenina
Este vino de mis labios sólo es una etiqueta de colores cálidos como mis palabras
No soy un animal cautivo más bien soy un fugitivo de este tiempo con muros
Ni ser ni estar, sólo soy un animal que asecha su propia muerte
Intento y acto certero como una flecha que da en su blanco
Sólo eso
únicamente eso
Gabriel Núñez Palencia
2024
*Vivir en acto e intento *
jueves, 28 de marzo de 2024
Interculturalidad
Universidad Autónoma de la Ciudad de México. UACM
Ensayo
(Gabriel Núñez Palencia)
NOTA: este escrito fue realizado antes de la 4T cuando no se respetaba el voto popular [29 de marzo, 2015]
RESUMEN.
Se ha hablado en demasía sobre el carácter del mexicano pero, ¿tiene sentido ser mexicano? En nuestro país, y desde el siglo XIX, existen dos mundos contrastantes: uno, el que ha sido relegado al olvido e ignorado desde hace poco más de quinientos años; y otro, el que pretende una occidentalización, y cuyo objetivo europeo --y después norteamericano-- le hace sentirse inferior, salvaje, primitivo, incivilizado, subdesarrollado... ¿Cuáles son las contradicciones que se derivan de ello? Pretendo en este ensayo mostrar la contrariedad de la interculturalidad en un contexto del nosotros y la otredad, compartiendo la tesis de que "lo mexicano" es una idea mediática, una ilusión que es pieza importante de un sistema autoritario que se dice transita hacia la democracia, y que se ha valido de la literatura, los medios de comunicación, y el mito para imponer un carácter funcional a dicha denominación.
México es un país de crisis recurrentes, de despotismos políticos y de mitos nacionales
de identidad, que bien han sido utilizados por los poderes de facto.
¿Por qué toleramos un sistema de dominación tan longevo? La desigualdad y la
explotación es una realidad de la vida mexicana, la falta de democracia se ha dejado
sentir a lo largo de décadas desde 1929 con la creación del PNR (Partido Nacional
Revolucionario), después en los años treintas PMR (Partido Mexicano Revolucionario), y
en los cuarentas PRI (Partido Revolucionario Institucional); con una supuesta alternancia
de doce años de PAN (Partido Acción Nacional); y hoy: la actual vuelta del PRI al poder.
¿A qué llamamos carácter nacional? ¿Cuál es la ideología política de la revolución de
1910? ¿Cuáles son los estereotipos históricos?
Los medios de comunicación en general (prensa, radio, televisión, cine e Internet) y sus
productos mediáticos, son los lugares comunes de lo mexicano, de la cultura
popular. Lo mexicano únicamente tiene una existencia mediática, literaria y mitológica;
esto es, a través de todos estos instrumentos de mediación, vale decir de dominación
ideológica --aparatos ideológicos de Estado-- se ha creado una ilusión funcional de "lo mexicano".
Cuando hablo de ideología, me refiero "...a los aparatos ideológicos de Estado y a sus prácticas, (...) son la realización de una ideología (ya que la unidad de esas diferentes ideologías particulares --religiosa, moral, jurídica, política, estética, etc.-- está asegurada por su subordinación a la ideología dominante)" (Althusser, 1998:58)
Hemos sufrido por décadas el autoritarismo y la esclavitud, incluida la mediática, con un discurso de una democracia a la que no hemos arribado nunca. En las primeras décadas del México posrevolucionario, Antonio Caso y José Vasconcelos ya hacían un llamado al espíritu nacionalista; después, Guadalupe Posada y muralistas mexicanos como Rivera, Siquieros y Orozco lo reflejarían en una auténtica expresión artística y popular.
Se ha especulado por décadas con "lo mexicano": Paz, Reyes, Zea, Bartra, y otros intelectuales del país, lo han intentado fallidamente: quisieron dar con nuestro estereotipo.
Ello, sólo ha generado muchos antagonismos en las élites académicas y culturales, mostrando finalmente nuestra caricatura en obras literarias y personajes cinematográficos.
"La idea de que existe un sujeto único de la historia nacional --"el mexicano"-- es una poderosa ilusión cohesiónadora; (en) su versión estructuralista o funcionalista" (Bartra,
1987: 22)
La realidad es de contrastes, la existencia de dos o de muchos Méxicos, ¿cuáles son las características de cada uno de estos mundos, cuáles son sus contradicciones? La
interculturalidad supone la existencia de diversas y múltiples culturas, en lugar de una sola. Cada comunidad tiene su propia lengua y cultura.
¿Qué es el nosotros? ¿Qué es la otredad? Estamos habituados -condicionados-- a una educación formal occidentalizada; cómo iniciar un diálogo intercultural entre el "nosotros".
Hoy no se habla de interculturalidad por la sencilla razón de que no existe un diálogo entre culturas.
El castellano para el mexicano significa la lengua nacional; somos mexicanos --soy mexicano-- pero qué hay de los otros pueblos, de "la otredad", de las otras culturas y los otros Méxicos distantes y olvidados por siglos; aquellos con sus principios, usos y costumbres; con su propia lengua y cultura.
Rubín Ramón nos deja ver en su novela La bruma lo vuelve azul, el mundo huichol: su sentido de comunidad. Nos muestra un mundo de supersticiones y contradicciones varias; para ellos el otro es el mestizo; nos detalla sus leyes primitivas y supersticiosas --muy ajenas a nuestra cultura occidental-- nos deja ver que el diálogo intercultural no existe, que siempre se impone la cultura dominante y hegemónica.
En verdad, ¿nos encontramos los unos a los otros como iguales y a la vez diferentes? No.
Un diálogo intercultural implicaría: de entrada, un encuentro entre iguales --lo que no sucede en México-- un respeto mutuo, una simultaneidad entre las culturas, un diálogo con aprendizaje; el percibir a la otredad como igual, y ello no sucede en el planeta.
En México hay quinientos años de una cercanía entre culturas desiguales; en donde, la cultura oficial es la portadora dominante que impone sus mentiras como verdades, tanto se repite una mentira que se convierte en una verdad.
Julio Cortázar da un ejemplo de esto, 1979, en su cuento La salud de los enfermos, donde los personajes ocultan la muerte de Alejandro, que se había matado en un accidente, para no causar un mal a la mamá enferma; y para que finalmente, convirtiera la mentira en una verdad aparente.
En el país la verdad, de estos Méxicos contrastantes, no se puede ocultar: son muchos
años de olvido para nuestras culturas autóctonas, que han vivido y sufrido el yugo de la esclavitud y el sometimiento.
En algunas culturas (los huícholes) la comunidad se impone a lo individual: es el nosotros, que se moviliza cuando algo le aqueja o le afecta. Lenkersdorf, 2003, en Lenguas y diálogo intercultural, nos muestra las contrariedades a que se enfrenta lo occidental y lo huíchol: lo individualista y lo comunitario. Para los huícholes el nosotros no niega la capacidad individual; no, la moviliza, la despliega en un contexto del nosotros activado. La individualidad, entonces, como lo observamos en el mundo accidental al que pertenecemos por conquista e imposición, no se preocupa por una solución para el nosotros; de aquí que el nosotros tenga más capacidad que una masa de individuos aislados.
Por décadas y siglos, la visión accidental ha incitado a la competencia individual salvaje: el otro no es un compañero, más bien es el adversario en potencia, el que espera su recompensa; el que vive en una sociedad capitalista competitiva; una sociedad de la libre concurrencia, del dejar hacer y dejar pasar; una sociedad --vale decir un Estado-- al que no le interesa dar una solución a los problemas de la otredad, del pueblo; huelga decir, de la comunidad; sino que únicamente, premia al individuo aislado.
Por ello reafirmo que la sociedad mexicana occidentalizada se ajusta a este modelo estadounidense y de ancestros europeos, y cuyos principios organizativos y sociales, son más bien competitivos e individualistas, y muy opuestos; se diría antagónicos, a los principios de la comunidad.
En suma, el ser mexicano no tiene un sentido ya que es una idea mediática, una ilusión cuya función estructural y hegemónica es propiedad de la sociedad política, y no de la civil, y cuyo objetivo es mantener el status quo y dejar de lado el diálogo intercultural, que al menos, en el país, no se da y sólo es parte del discurso ideológico de Estado.
Referencias;
Althusser, Luois. Ideología y aparatos ideológicos de Estado. Ed. Quinto sol. México, 1998.
Bartra, Roger. La jaula de la melancolía. Grijalbo. México, 1987.
Cortázar, Julio. La salud de los enfermos, en Todos los fuegos el fuego. Ed. Sudamericana. Buenos Aires, Argentina, 1966.
Lenkersdorf Carlos. Lenguas y diálogo intercultural, en tomos Revista electrónica de Estudios Filológicos. Número 6, diciembre de 2003. UNAM. México. Disponible en: http//www.um.es/tomosdigital/znu6/estudios/lenkersdorf.htm
Rubín, Ramón. La bruma lo vuelve azul.FCE, México, 1980.
martes, 19 de marzo de 2024
Ambigüedad
lunes, 18 de marzo de 2024
Los he visto en todo lugar
domingo, 10 de marzo de 2024
Asolado
Desde esta trinchera y asolado por la sombra de tu ser, se desvanece
mi piel, mi vida, y un cristal, un pedazo de cielo queda de tu cuerpo, de tu canto
de alcoba: turbia, tibia y fría. Como fruta te deleitas pura y pulcra como agua,
como humo, te fumo, y pienso en estas calles nuestras en este olvido, en este tinto
lleno de bendiciones encendidas, ve, da el paso ciego, que en mi soledad te sigue
mi sol, y eso que llevas en tu piel, es (tan solo) un poco del veneno que me cura
del olvido.
Gabriel Núñez Palencia
2024
viernes, 8 de marzo de 2024
Eterno
miércoles, 6 de marzo de 2024
Besos
¡ Cuantos besos
querida, como mares y soles, como noches tibias, tantos como latidos, como ruido!
Silencio ha de ser lo amado, palabras sin acento, sólo viento fugitivo, rumor de
aves, rumores de río. Quédate tranquila como nuestra muerte, o vaguemos fríos que
un peso vale lo vivido cuando sin amores sé se nos desvanece la piel, la piedra
indiferente del olvido.
Gabriel
Núñez Palencia
Marzo de 2024
viernes, 1 de marzo de 2024
Nocturno 2
miércoles, 21 de febrero de 2024
Ensayo poético
De frente he de seguir como este viento frío,
He de ir , a veces, siempre adelante, luego
No sé, he de fluir como huesos,
Como quien se petrifica cual piedra despeñada,
Como esta tierra en que germina vida.
Lo sabes, paso a paso, risco a risco.
Un sol cálido a mi espalda,
Un aroma florido,
Una música de río,
Un verde de pino.
De frente, perenne.
De perfil me ves y ríes, de tu mano y me sigues.
Caminamos por esta cuesta que duele, que grita.
Hablamos con este lenguaje de pájaros.
Con este código de mar.
Con este idioma estelar.
La tarde arrecia, le sigue una noche que nos duerme,
Y que nos despierta en la cima.
Ensayo poético, 2024.
