I
En pedazos el tiempo se me cae a ratos
Intento levantar tus
minutos muertos
nuestras horas de lamernos y de no dormir
Se desmayan mis brazos los besos tuyos me duelen en los huesos
Tu piel me arde y odio
tu partida
Tu alma pena en mi
cuerpo lleno de desvelos y recuerdos aún ebrios
De segundos que
martillan mi cabeza ahora hueca o llena de moscas
de arañas en mi
espalda
De secretos que
atormentan mis oídos que alucinan tu música vaginal
Aún eres mi heroína mi
coca y mi hierba
II
En pedazos me dejaste
y nadie me recoge del suelo pétreo
El frío de tu
indiferencia congela el corazón que cada vez late menos
que dejará de latir
sin tus rasguños ni tu droga
Se hace agua la saliva
la sal el azúcar hiel la miel amarga
Los insectos han
invadido nuestro nido mi piel
Los perros no ladran
ni mueven la cola
me taladran con sus aullidos lastimeros el
ánimo
Los gatos nocturnos se
arañan por techos y paredes por mi
alcoba
Roedores apestosos
comen las migajas que dejaste olvidadas por aquí
Por los suelos en que
me arrastro
III
Dónde te encuentro
dónde dónde
Cómo he de armar el rompecabezas si te llevaste
partes
de la vida
Despedazaste el mapa
de tu ruta de tu huida repentina
tus palabras ni
siquiera están escritas
Cómo he de recibir
consuelo si no te leo ni escucho ni veo ni siento ni oigo ni te fumo
En pedazos me dejaste
malvada ahora a ver quien me da asilo
quién la diestra me ofrece
Estoy hecho arena
azufre
En añicos el alma cristalina parece un parabrisas apedreado un juego sin pelotas
ni jugadores
Un incendio sin llamas
parezco diez mil enfermos sin hospital ni doctor ni medicamentos
Mujer ingrata
te fuiste y ni siquiera la chequera dejaste
dónde dónde
he de armar mi cabeza si te llevaste partes
de la vida
palabras que ni
siquiera están escritas
IV
He de verte en cada beso de otras en cada
caricia que me brinde una piel de paso
He de beber de beberte a tragos de olvido en
cada momento de juerga y de alcoba
En cada jarana en el jolgorio de barrio en la
humedad más caliente
Estoy donde me dejaste en un callejón cerrado
y sin luz ni ropa
Acá un etílico suspiro sabe a recuerdo de
desvelo
Aquí en la noche cada faro es un respiro sin
verte ni olerte y duele la oscuridad sin ti sin luces
Doy con mis huesos como piedras bajo mis
pasos como humo de cigarros me fundo con mis días nocturnos
Hay heridas que matan y no duelen y otras son
cicatrices que aún sangran
El filo del tiempo aún hiere mi pecho sin tus dedos sin tus senos redondos sin tu
respiración ni aliento
Anda ingrata anda sin mí por esta oscuridad tan
negra como la tierra que pisas descalza
Aquí te dejo una noche más de vida o de muerte
de hastío o de vómito
Gabriel Núñez Palencia/2024
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