Alguno besa con mi boca esa boquita roja
Alguno toca esos senos con su música de alcoba
Y canta feliz en tu tonada de ave gris
Alguno toca la paloma de mi recuerdo y la besa
La huele en su vuelo dulce y le dice cosas rojas:
Encendidas
Algún otro siente ese río desmedido en su centro
Y lo matas y lo resucitas para volverlo a matar
Como a mí me mataste y sin miramientos
Volaste allá en las lejanías pasajeras de tu era divina
Luego pájaros angustiados por tus altos vuelos
Huían despavoridos de tu cielo en llamas
Se olvidaban para no cantarte más en su tonada recia
Algún otro ahora muerto no resucitará jamás
Y entre tus piernas el humo se disipa entre cenizas
Se extingue la llama se apaga la noche
Yo sueño con una luna de boquita roja con tacones plateados
Algún otro sueña mi desgracia y toca pianos y palomas
ya sin vuelo ni sueño futuro alguno
Gabriel Núñez Palencia
30 de junio, 2015
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