jueves, 3 de septiembre de 2020

Hacia una concepción del Estado



En principio hay que destacar que históricamente su concepción ha estado sujeta a los criterios de un horizonte filosófico o de una tradición ya sea de Occidente o, incluso de Medio Oriente. Esto es, podríamos hablar de un Estado Teocrático, o de sus diversas posibilidades teóricas, como lo serían por ejemplo, un Estado Oligárquico, Uno Democrático, u otro Autoritario. 

Por otro lado hay ciertos elementos necesarios para su concepción: 1) un grupo de individuos social, política y económicamente determinados por su cultura; 2) se habla de una institución impuesta por el grupo victorioso en una contienda electoral o por la vía de la fuerza, y, 3) el ejercicio de una soberanía. 

En suma, se podrá decir que el Estado es una forma de organización social, económica, política y soberana de coerción, que se forma por una institución voluntaria que detenta el poder de un territorio o pueblo determinado. 

Sin embargo, esto no es suficiente para conocer su naturaleza y alcances, la problemática actual de su ejercicio y sus expectativas en vías a lo que se ha dado el en llamar un Estado de Derecho. 

Ahora bien y atendiendo a algunas de sus concepciones, Cicerón veía una multitud humana unida por una comunidad de derecho y un bien común; para San Agustín era una unión basada en la razón, la virtud y el bien común; Bodino concebía familias y una administración material bajo un poder de mando guiado por la razón; Savigny hablaba de la representación material del pueblo; Kant habla de una variedad humana regida por leyes jurídicas; F. Oppenheimer dice que el Estado es una institución social impuesta por el grupo victorioso sobre el derrotado, y cuyo propósito es regular su dominio y agruparse contra la rebelión interna y los ataques exteriores; F. Lasalle dice que es una asociación de clases pobres; Hobbes ve una persona de cuyos actos una multitud, por pacto mutuo ha sido instituida en un soberano, y de cuyo objeto puede utilizar la fuerza como juzgue oportuno  para asegurar la paz y la defensa común; Duguit habla de una corporación de servicios públicos controlada y dirigida por un gobierno; Hegel lo ve como una conciencia; Grocio como una asociación libre y  perfecta unida para gozar de derechos y de una utilidad común; dice, es una asociación política soberana, con territorio propio y organización específica, y un supremo poder; Herman Heller, lo define como una conexión de quehaceres sociales; de unidad organizada en su interior y exterior, con soberanía y poder territorial exclusivo y supremo; y, Weber ve en el Estado una coacción legítima y específica, mientras que Marx lo ve  como un aparato represivo de clase. 

La médula de su concepción no resuelve los siguientes hechos: a)Es una representación material, diríamos económicamente determinada; b)Está instituida por leyes, es decir, regida por una Constitución Política; y, c)Tiene el monopolio de la fuerza y es coactiva. De lo anterior se deriva que es casi imposible separar la dualidad política-economía; hay poderes de facto, diría de clase y las leyes lamentablemente responden a esos intereses facciosos o de facciones políticas legislativas; y tienen en su poder el monopolio de la fuerza, y esto, sin hablar aún del llamado Narco-Estado.

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