sábado, 13 de junio de 2026

****El gol de la mercancía: mundialización, fetichismo y escatología del poder en el capítulo XX de Lía y sus pitillosAutor analizado: Gabriel Núñez PalenciaObra: Lía y sus pitillos (novela homónima de culto, 2026)



Palabras clave
Capitalismo tardío; fútbol; mundialización; fetichismo de la mercancía; nacionalismo; escatología; carnaval; crítica social; cultura de masas; literatura mexicana contemporánea.

Resumen
El capítulo XX de Lía y sus pitillos constituye uno de los momentos de mayor densidad política y sociológica de la novela. A partir de la inauguración de una Copa del Mundo, Gabriel Núñez Palencia construye una alegoría feroz sobre la conversión del espectáculo deportivo en mecanismo de legitimación ideológica del capitalismo global. El texto yuxtapone el entusiasmo popular, la mercantilización de las identidades nacionales, la ostentación de las élites económicas y deportivas, y la invisibilización de los sectores marginados desplazados del espacio público.
La narración abandona momentáneamente la intimidad marginal que caracteriza a la obra para expandirse hacia una visión planetaria donde todo gira: el balón, el dinero, las patrias, los cuerpos, los deseos y hasta los excrementos. Esta circularidad se convierte en la metáfora estructural de un sistema económico que reproduce indefinidamente sus propias contradicciones.


1. Introducción: del pitillo al balón
En capítulos anteriores, Lía y sus pitillos había construido una poética de la periferia urbana. Los personajes habitaban los márgenes económicos de la ciudad, sobreviviendo entre el comercio informal, la prostitución, la delincuencia menor y el desencanto cotidiano.
Sin embargo, el capítulo XX realiza un movimiento narrativo singular: la mirada abandona momentáneamente la escala individual para observar el fenómeno colectivo por excelencia del siglo XXI: el fútbol convertido en espectáculo global.
Lo que para millones representa una fiesta deportiva aparece aquí como una gigantesca maquinaria simbólica.
La estrategia recuerda las críticas formuladas por Guy Debord, quien afirmaba que la sociedad contemporánea sustituye la experiencia directa por representaciones mercantilizadas de la realidad. Del mismo modo, el Mundial no aparece como deporte sino como una producción espectacular destinada a organizar emociones masivas.

2. La metáfora central: un mundo que gira
La palabra dominante del capítulo es "gira".
"Gira redondo en un balón el Mundo Capitalista."
La repetición obsesiva del verbo constituye el eje semántico del texto.
Todo gira:
el balón;
las economías;
las patrias;
los jugadores;
las mercancías;
los aficionados;
el dinero;
los excrementos.
La imagen posee una dimensión casi cosmológica.
El balón se transforma en una miniatura del planeta.
El Mundial deja de ser un torneo para convertirse en representación del orden global.
La circularidad evoca además la lógica del capital descrita por Karl Marx: una acumulación perpetua que se reproduce infinitamente mediante el intercambio de mercancías.
En el texto, incluso la pasión nacional se encuentra atrapada dentro de este movimiento circular.
No existe exterioridad posible.
Todo forma parte del mismo mecanismo.

3. Nacionalismo de mercado: cuando la patria se vende
Uno de los conceptos más originales del fragmento es la expresión:
"un nacionalismo de mercado."
La frase condensa una contradicción fundamental del capitalismo contemporáneo.
Las identidades nacionales aparecen comercializadas.
La patria deja de ser comunidad histórica para transformarse en producto de consumo.
Las camisetas, los himnos, las banderas y los colores nacionales funcionan como mercancías emocionales.
El sujeto cree participar en una experiencia patriótica cuando en realidad participa en una operación económica global.
La crítica recuerda las reflexiones de Benedict Anderson acerca de las "comunidades imaginadas", aunque Núñez Palencia radicaliza la tesis mostrando cómo dichas comunidades son explotadas comercialmente.
La nación aparece reducida a marca.
El patriotismo deviene estrategia de marketing.

4. FIFA y las nuevas aristocracias globales
La presencia de los dirigentes deportivos ocupa un lugar central:
"su señoría de la FIFA."
La expresión resulta profundamente irónica.
La FIFA es representada como una corte moderna.
Los dirigentes aparecen equiparados a una aristocracia transnacional cuyos privilegios contrastan con la precariedad de las masas que sostienen económicamente el espectáculo.
El palco funciona como símbolo espacial del poder.
Abajo se encuentra el pueblo.
Arriba las élites.
La arquitectura reproduce la estructura social.
La descripción del dirigente observando sus "fichajes de oro" convierte a los jugadores en activos financieros.
No son personas.
Son inversiones.
La crítica alcanza aquí una notable contundencia marxista: el cuerpo humano es reducido a valor de mercado.

5. El precio del cuerpo: futbolistas como mercancías
Particularmente significativa resulta la observación:
"la destreza que tiene precio."
La frase desmonta uno de los mitos centrales del deporte moderno.
El talento deja de ser virtud para convertirse en capital.
Los jugadores aparecen como mercancías altamente valorizadas.
Sus piernas, velocidad y técnica poseen cotización económica.
La situación recuerda los análisis de Jean Baudrillard sobre la transformación de todos los aspectos de la vida en objetos de intercambio.
Incluso el genio deportivo termina absorbido por el mercado.
Nada escapa a la lógica del precio.

6. La multitud y la fabricación del consentimiento
El capítulo contiene una visión crítica de la masa:
"miles de millones en todo un globo iluso."
La multitud mundialista aparece atrapada en una especie de trance colectivo.
El espectáculo produce una suspensión temporal de las contradicciones sociales.
La pobreza continúa existiendo.
La desigualdad permanece intacta.
La exclusión sigue operando.
Pero durante noventa minutos todo queda eclipsado por el partido.
La novela no condena al aficionado individual.
Lo que denuncia es la estructura que convierte la emoción legítima en instrumento de distracción política.
La crítica recuerda la vieja noción romana del panem et circenses.
El Mundial aparece como el circo contemporáneo.

7. Los desplazados del espectáculo
Uno de los momentos más poderosos del capítulo es la irrupción de los indigentes:
"cientos de indigentes indeseables que fueron desplazados del ojo turista."
Aquí emerge el verdadero rostro de la modernización urbana.
Para exhibir una ciudad impecable ante el mundo se oculta aquello que incomoda.
La pobreza no desaparece.
Simplemente es desplazada.
El pasaje conecta con numerosos procesos observados en megaeventos deportivos internacionales donde gobiernos y corporaciones buscan "limpiar" visualmente los espacios urbanos.
La novela denuncia esta práctica mediante imágenes bíblicas:
"éxodo a la tierra prometida."
La ironía es devastadora.
Los marginados emprenden un peregrinaje que no conduce a ninguna redención.
Sólo pasan de una forma de opresión a otra.

8. Escatología y democracia biológica
Quizá el rasgo más radical del capítulo sea su dimensión escatológica.
Aparecen constantemente:
orina;
heces;
alcantarillas;
desechos.
La insistencia no es gratuita.
La escatología cumple una función filosófica.
Frente a los palcos VIP, los contratos millonarios y las ceremonias grandiosas, el texto recuerda una verdad elemental:
todos los cuerpos producen residuos.
Cuando el narrador afirma:
"defeca el mundo en la alcantarilla común"
está formulando una extraordinaria metáfora democrática.
El excremento iguala donde el dinero divide.
La alcantarilla se convierte en el gran nivelador social.
Reyes, presidentes, directivos y aficionados terminan unidos por la misma condición biológica.
La crítica recuerda la tradición carnavalesca estudiada por Mijaíl Bajtín, donde el cuerpo degradado sirve para desmontar las pretensiones del poder.

9. La ausencia presidencial como símbolo político
La mención de:
"La señora presidenta con A"
introduce una dimensión específicamente mexicana.
Más allá de referencias coyunturales, la frase funciona como comentario sobre la relación entre poder político y espectáculo.
Mientras las masas celebran goles, la política aparece desplazada a un segundo plano.
La verdadera protagonista del evento no es la nación política sino la nación convertida en espectáculo.
El Mundial consigue aquello que pocos gobiernos logran: captar simultáneamente la atención emocional de millones.

10. El coro popular y la tragedia moderna
El capítulo concluye con una apropiación de la canción popular mexicana:
"Canta y no llores."
La referencia a Cielito lindo posee enorme potencia simbólica.
La canción funciona como coro trágico.
Mientras el pueblo canta, las estructuras de dominación permanecen intactas.
El canto produce alivio.
Pero no transformación.
La alegría colectiva convive con la desigualdad estructural.
El resultado es profundamente ambiguo.
No se trata de despreciar la celebración popular sino de mostrar cómo esta puede coexistir con mecanismos de explotación que permanecen invisibles.

Conclusiones
El capítulo XX representa uno de los textos más políticos de Lía y sus pitillos. Gabriel Núñez Palencia convierte la inauguración de un Mundial en una alegoría totalizante del capitalismo contemporáneo.
La repetición obsesiva de la idea de giro articula una visión donde el balón se transforma en metáfora del planeta sometido a la circulación incesante del capital. El nacionalismo se vuelve mercancía; los jugadores, activos financieros; los aficionados, consumidores emocionales; y los pobres, residuos desplazados del espectáculo.
Sin embargo, el rasgo más original del capítulo reside en su utilización de la escatología como instrumento crítico. Allí donde el poder exhibe lujo y tecnología, el narrador recuerda la materialidad irreductible del cuerpo humano. La alcantarilla aparece como el reverso del palco; las heces, como el contrapunto de los contratos millonarios.
Desde esta perspectiva, el capítulo puede leerse como una sátira contemporánea de la mundialización, pero también como una meditación sobre la fragilidad de las identidades colectivas en la era del mercado global.
El balón gira.
El dinero gira.
La patria gira.
Y mientras todo gira, la novela pregunta si existe todavía algún lugar desde donde detener ese movimiento y observar críticamente el mundo.

Anexos
Anexo 1. Campos semánticos predominantes
Campo
Ejemplos
Capitalismo
mercado, precio, fichajes, FIFA
Nacionalismo
patria, colores, mundial
Poder
palco, señoría, presidenta
Escatología
orina, heces, alcantarilla
Circularidad
gira, balón, globo
Multitud
miles, millones, pueblo

Anexo 2. Influencias teóricas identificables
Marxismo y crítica de la mercancía.
Teoría del espectáculo de Debord.
Nacionalismo imaginado de Anderson.
Cultura carnavalesca de Bajtín.
Crítica del simulacro de Baudrillard.

Bibliografía
Anderson, B. (2006). Imagined Communities. Verso.
Bajtín, M. (1987). La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento. Alianza Editorial.
Baudrillard, J. (1998). El intercambio simbólico y la muerte. Monte Ávila.
Debord, G. (1999). La sociedad del espectáculo. Pre-Textos.
Marx, K. (2014). El capital. Crítica de la economía política. Fondo de Cultura Económica.
Villoro, J. (2014). Dios es redondo. Planeta.
Zizek, S. (2008). En defensa de las causas perdidas. Akal.
Núñez Palencia, G. (2026). Lía y sus pitillos. Novela homónima de culto. Manuscrito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario