Palabras clave: cosificación, automatización, inteligencia artificial, algoritmos, capitalismo global, subjetividad, alienación, técnica.
Introducción
La tesis de Gabriel Núñez Palencia —según la cual la deshumanización del hombre no solo responde a su cosificación en un mercado global, sino también al desarrollo tecnológico, particularmente de los algoritmos y la inteligencia artificial— sitúa la discusión en el núcleo de una de las crisis más profundas de la modernidad tardía: la pérdida de la centralidad del sujeto.
La cosificación implica que el hombre deja de ser fin en sí mismo para convertirse en objeto, en medio, en cosa. En este sentido, el presente ensayo sostiene que la automatización contemporánea no es únicamente un fenómeno técnico, sino una extensión radical de la cosificación iniciada por el capitalismo, ahora intensificada por la lógica algorítmica.
Marco teórico
El concepto de cosificación encuentra su formulación clásica en Georg Lukács, quien, a partir de Karl Marx, describe cómo las relaciones sociales se transforman en relaciones entre cosas. Este proceso se articula con la crítica de la razón instrumental desarrollada por la Escuela de Frankfurt, especialmente en Theodor Adorno y Max Horkheimer.
Asimismo, se incorporan las reflexiones sobre la técnica de Martin Heidegger y la noción de sociedades de control de Gilles Deleuze, junto con la crítica de la colonización del mundo de la vida propuesta por Jürgen Habermas.
I. La cosificación del hombre en el mercado global
En el capitalismo contemporáneo, el sujeto es reducido a mercancía. No se trata solo de vender fuerza de trabajo, sino de transformar la totalidad de la existencia en valor de cambio.
Como señala Karl Marx: “el trabajador se convierte en una mercancía tanto más barata cuanto más mercancías produce” (Marx, 1844). Esta lógica se radicaliza en la actualidad: el individuo no solo produce mercancías, sino que él mismo es mercantilizado en su identidad, sus datos, su tiempo y su atención.
La cosificación implica, entonces, una inversión ontológica: lo humano se objetualiza, mientras los objetos (capital, datos, algoritmos) adquieren una suerte de agencia estructural.
II. Algoritmos y racionalidad instrumental: la automatización de la cosificación
Los algoritmos representan la culminación de la razón instrumental descrita por Theodor Adorno. En ellos, la realidad es traducida a datos, y los datos a decisiones automatizadas.
La cosificación alcanza aquí un nuevo nivel: ya no solo se trata de tratar al hombre como cosa, sino de procesarlo como información. El sujeto deviene input; su conducta, output predecible.
En este contexto, la inteligencia artificial no solo reproduce estructuras de poder, sino que las automatiza, eliminando incluso la apariencia de deliberación humana.
III. De la cosificación económica a la cosificación ontológica
Para Martin Heidegger, la técnica moderna configura un modo de revelación en el que todo ente aparece como recurso disponible. Esta lógica, llevada al extremo por la inteligencia artificial, convierte al hombre en “reserva de datos”.
La cosificación deja de ser únicamente económica para volverse ontológica: el ser humano ya no solo es tratado como cosa, sino que comienza a concebirse a sí mismo como tal.
Aquí resuena la advertencia de Gilles Deleuze: en las sociedades de control, los individuos son modulados continuamente por sistemas que anticipan y regulan su comportamiento.
IV. Inteligencia artificial y crisis de la subjetividad
La inteligencia artificial introduce una forma de heteronomía radical. El sujeto ya no es plenamente autor de sus decisiones, sino que estas son sugeridas, filtradas o directamente determinadas por sistemas algorítmicos.
Según Jürgen Habermas, cuando los sistemas invaden el mundo de la vida, se erosiona la racionalidad comunicativa. La consecuencia es una subjetividad debilitada, incapaz de sostener procesos críticos autónomos.
La cosificación se interioriza: el individuo se percibe a sí mismo como perfil, como dato, como nodo dentro de una red de procesamiento.
V. Hacia una posible rehumanización
Frente a este proceso, la rehumanización exige una reapropiación crítica de la técnica. No se trata de rechazar la inteligencia artificial, sino de subordinarla a fines humanos.
Herbert Marcuse planteó la posibilidad de una tecnología emancipadora, siempre que se libere de su subordinación al capital.
La clave radica en recuperar la dimensión ética, simbólica y crítica de la existencia, resistiendo la reducción de lo humano a mera función operativa.
Conclusión
La sustitución de “codificación” por “cosificación” no es un mero ajuste terminológico: revela la profundidad del fenómeno analizado. La deshumanización contemporánea no consiste únicamente en traducir al hombre en datos, sino en convertirlo en cosa.
La convergencia entre capitalismo global y tecnología algorítmica ha producido una forma inédita de alienación: una cosificación automatizada, donde el sujeto no solo es objeto, sino objeto gestionado por sistemas que lo trascienden.
Sin embargo, la posibilidad de resistencia permanece abierta. En ella, la filosofía tiene un papel fundamental: recordar que lo humano no puede reducirse a cálculo.
Anexos
Anexo 1: Evolución de la cosificación
Etapa
Tipo de cosificación
Mecanismo
Capitalismo industrial
Económica
Mercancía
Capitalismo global
Total
Mercado
Era algorítmica
Ontológica
Datos / IA
Anexo 2: Preguntas de debate
¿Puede la cosificación ser revertida en una sociedad digital?
¿La inteligencia artificial profundiza o transforma la alienación?
¿Existe un límite ético para la automatización de la vida humana?
¿Qué formas de resistencia son posibles ante la lógica algorítmica?
Bibliografía
Adorno, T. W., & Horkheimer, M. (2002). Dialéctica de la Ilustración. Trotta.
Deleuze, G. (1995). Conversaciones. Pre-Textos.
Habermas, J. (1987). Teoría de la acción comunicativa. Taurus.
Heidegger, M. (1994). La pregunta por la técnica. Serbal.
Lukács, G. (1970). Historia y conciencia de clase. Grijalbo.
Marcuse, H. (1964). El hombre unidimensional. Ariel.
Marx, K. (2004). Manuscritos económico-filosóficos de 1844. Alianza.
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