jueves, 31 de marzo de 2022

Ni puta ni siempre desnuda

Ni putas ni siempre desnudas,

son compañeras en este  viaje,

un corazón que late fuerte en tu pecho, (y empero)

una de ellas, lo confeccionó (¿lo sabes?...)

y lo alimentó 9 meses en su vientre,

son pues, sangre de tu sangre,

más que lunas y flores, y que metáforas líricas, (y canciones)

son más que un puño de tierra o un mar inmensurable,

ni sólo madres, ni vírgenes inmaculadas (son diosas), ni sólo hermanas ni amigas (son la gloria),

 son tu espejo y tu paso,

 son tu carne y tus huesos mortales, tus ojos y tu último  aliento (tu alimento), tu cosmos y tu inevitable  muerte (tu mente que ama), (el principio y  fin de este drama)

 

Gabriel Núñez Palencia 2022

 

 

Sin Ti (II)

El cielo camina aéreo y sube muy alto,
la tierra ha de ser esta vereda llena de verde bosque,
los ríos saben a la sed de un tinto agridulce,
y una mariposa se posa en mi diestra y sueña,
 y bebe conmigo (comemos pan)

El canto es un trinar de aves de colores,
el vuelo es una extensión de esperanzas y mil gracias,
la vida es un milagro sin rostro que palpita fuerte,
y una idea de ti, se posa en mi cabeza y me duerme dulce, dulce

Aquí estoy como siempre mirando este cielo y
cantándole a los meses sueños (de glorias con tu mano), 
camino sinuoso con tu corazón ausente,
y cuando tengo sed beso este río agradable 
y platico de ti con esta mariposa,
y sigue y sigue el sueño, 
y bebemos y bebemos y cantamos mucho 

Acá (en este instante de luces) 
esta partitura tiene un director de orquesta que sabe de corazones,
y de maravillas luminosas, 
al tacto de su pulgar apretado a su índice, se alza tenue
esa batuta mágica,
 y pienso en ti en cada paso en que lates como  fruto de abril conmigo, 
como una luz (en flor) de fin de enero palpitas muy dulce 


(Sin ti 2022)

miércoles, 30 de marzo de 2022

Monólogos con la Parca

No vengo a pedirte nada,

ni creas que no te sé a cada rato,

eres la carga más liviana, si quiero

y si no quieres, pues ya será la hora,

que bueno que no he de saber de citas fúnebres ni de relojes de arena,

allá en el horizonte te he de ver con estos huesos fríos, mientras, acá

la luna es el jarabe más dulce, no

no me tiente tu beso de dientes, no, ni creas que no te he de besar, pero, no ahora ingrata ingesta de tierra, vete al carajo, aquí no me cabes en este pecho henchido,

no cabes en esta vida que sólo sabe de vida, de mezcal con limón y sal, de mujer sabe,

hay mañana me platicas (si me quieres y te he de querer, qué no), ahora

déjame pues, que mire y more la llanura líquida de este mar que no tiene fin ni fondo,

 


(Monólogos con la Parca 2022)


martes, 29 de marzo de 2022

Sin Ti

Sin ti, es como caminar bajo el sol
sin agua, como tener hambre y no poder  siquiera,
oler la  fruta dulce,
 como querer mirar la mar sin nadar en sus olas,
Es como querer embriagarme con leche, 
o tener mucho frío y estar desnudo,
Sin ti, mi mano es instrumento inútil, 
y mi paso es un andar a ningún sitio (caminar a lo pendejo), 
Es como abrazar al aire y besar hielos,
 como anhelar cielos siempre azules,
y compartir una noche sin luciérnagas ni grillos,
 qué decir, sin sus estrellas,
es como querer hacer una fogata sin fuego ni maderos (sin cerillas),
 e ir de invitado a un banquete sin comensales ni gente feliz,
 qué decir, sin fiesta,
He caminado horas bajo este sol fiero (y te extraño un chingo),
No hay seña de ti,
 y me figuro que vivir sin tu latido (es vivir encabronado),
Ha de ser como caminar descalzo sobre esta arena desértica,
 y bajo este sol infernal fundirse
 (morir de la chingada y con toda la sed de este mundo ingrato),
qué decir, sin tu boca (y sin ti)


(Sin ti 2022)

lunes, 28 de marzo de 2022

S.O.S

Me anclo a tu sombra,

como condenado (sufro),

 pendo del cuello, y nada me salva (lloro),

me ahoga tu boca ausente,

este lecho ha de ser de muerte (memoria triste es),

no hay paso ni voz ni luces,

ni aves ni mariposas (ni flores que canten),

atado como perro,

como gato en jaula (araño todo),

no hay remedio (ni consuelo),

ni abejas ni miel hay,

no hay ganas ni fe (respiro poco ahora),

pendo en el olvido, me mueve un aire sin ti (siempre hay noche),

nada me salva, nada (excepto, la luz de tus ojos, y tu voz, tu voz, tu… (tú me salvas, sos…)

 


‘Melancolía2022’


 

 

 

 

lunes, 21 de marzo de 2022

sin alas

Será que este sentimiento dibuja alas,

que esta lírica vuela sobre mares,

que los pinos se visten de adjetivos y perlas,

que cada concepto es un latido, y cada latido palabras y flora,

que hay cantos sin aves y aves sin alas en mi boca,

Será que este sentir es un discurso de reliquias luminosas, un dige o un collar que penden en tu sombra, será un sentido sin tu piel, sin tu cuadro colorido y lleno de luces,

Será que vuelo alto y esta caída duele, serán (éstos) versos y estrofas, mucha música, o será que, soy un enamorado descalzo caminando por tu mar, y volando en esta bahía solitaria, que te echa de menos, y que suma y resta volcado en arenas vanas, y besos ausentes,

 


(Sin Alas 2022)


vivir sin musas?


Ella me dice,

_No le cantes más a las musas,

 no lires sobre perfumes,  rubores y bocas,

que verse sobre objetos y cosas abstractas, (dice) que deje de hacer pinturas y canciones tuyas,

_No le cantes  más a las musas, (insiste manoteando insectos imaginarios, y furias)

Pero, ¿qué sería de las flores sin su perfume y  color?; qué sería de este mundo sin tus besos, de mí (¡qué sería!) sin tu caricia y tu mano fría,

¿Qué sería de los sedientos sin ríos de agua dulce?; qué de los peces sin su mar; ¡qué de mí, sirena,

de mí lira y mí lírica melancólica, (qué hago) si no te canto y no bebo del vino y miel que me toca!, ¡si no he de tener tu aguijón y tu cintura de avispa, tu sisar y secretos rojos, tus días azules, tus tardes naranjas y tus estaciones con lluvias, flores y fríos; tu calor y candor de noche,   

 


‘Musas2022’


 

domingo, 20 de marzo de 2022

Lucila a las dos de la tarde




Lucila se mira en tus ojos. Te absorbe. Está y no está. Te  lleva como en un sueño a sitios líquidos  inimaginables. La encuentras en  cada uno de estos sin faltar a la cita.  Luego se va como siempre para volver en cualquier momento y lugar sin importarle nada: ni tú le importas. 

La otra vez estaba en una isla sin su Robinson -es decir sin ti- ni su Viernes -es decir, sin el otro. Estaba jugando con la arena a inventar relojes de tiempo que no funcionan a propósito. A construir naves en las que nunca se embarcan. 

Son las dos de la tarde menos cinco. Lucila no llega. Siempre ha jugado con el tiempo. Con todo juega. En una ocasión jugó a que contaran  hormigas que salían de su comunidad, y que las siguieran en su odisea. Se fue la tarde, también Lucila.

Son las dos menos cinco. Lucila se mira en el espejo y se gusta, se mira y ríe. Saca un conejo de su boina bolivariana. Después te sorprende con una lluvia de papelitos de colores varios. Luego vuelve al espejo y se desprende de sus ropas delante ti y de quien este, sin  importarle un bledo su naturaleza, ni la tuya, ni la de nadie. 

La tarde de un día cualquiera juegan a ser personajes de esta historia, que escriben sin darse cuenta.  Luego, por la noche de un mes indescriptible, la ves nadando en tu pecera, se confunde con los peces de colores. Después la ves en una película muda: actúa  al lado del diminuto hombre del bombín y el bigotito.   

Son las dos menos cinco. Lucila no ha terminado de enterrar a su madre y hace una tarta de manzana en la cocina de tu apartamento. Más tarde llora desconsolada leyendo a Neruda. Fuma dos cigarrillos sin filtro que ella misma fabrica, y toma luego, un café; mucho café  más amargo que la vida de Frida.

A la Lucila, la han confundido con diferentes actrices y le han pedido autógrafos por la calle. La noche de un jueves un promotor de talentos le ofrecía un papel protagónico en una telenovela venezolana. Ella le dijo que le llamaría: no llamó. No te llama a ti. 

Son las dos menos cinco. Lucila tarda horas entre las piernas de Viernes, días encerrados en sus cuerpos y  sin comer siquiera, solo beben cerveza fría de bote. Aún sigo aquí, esperándola y no llega, siempre la espero, indistintamente pasa el tiempo y no llega.

Son las dos de la tarde, Lucila duerme y sueña que tiene una cita conmigo, a la que no llego. Yo me encuentro en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México escribiendo este cuento.

Tren

Mantengámonos en este tren de manos,
En esta pendiente de rieles vayámonos por inercias, que este boleto  tenga premio,
Carguémonos todo el peso, que esta maleta se haga nube o plumas de ave,
El viento no tiene precio,
El día sólo tiene 24 horas,
A esta tarde de lluvias le sigue un día de sol, una noche densa para pensar y dormir con plomo,
La luna siempre es serena, y aún hay suficientes vasos para beberse todo,
En esta mesa redonda, todos comen y ríen,  
 No podríamos subir o bajar la cuesta sin un abrazo, un beso,
Abrazar y besar son verbos auxiliares, son una verdad a flote muy redonda,
Habéis visto hecho e ido, 
Habéis sido, dejado forjado, e ir rodando, riendo, riéndose, viéndose, rindiéndose, hundiéndose, o vendiéndose, 
Este tren aún no descarrila,
Los vientos del Sur son cálidos, 
Besemos, bebamos lluvia, y miremos flores, la floresta es tupida,
Que este café, no nos beba ni hable a solas,
Que este mezcal,  tenga un cumpleaños, una boda, una gran fiesta, 
Que esta moneda, valga, no sea farsante,
Que alguien abra la puerta, las ventanas,
Que esta luz, ilumine tus rincones,
Sacudámonos el polvo,
 ¿Habréis lustrado tus botas?
Estas notas, tienen remitente, 
Este son sin música, ni danza, ahoga,
Este expreso, es un tren de deseos de ½ noche,
Cierra el pico cuando escuches al cielo,
Mira la eternidad de vez en vez, de vez en cuando, 
Este tren, tiene un destino, quizá bajes solo en la estación más próxima o lejana
1+1+1…

Gabriel Núñez Palencia 
(Tren 2021)

viernes, 18 de marzo de 2022

fúnebre

Abro mis alas como la noche,

y el cielo es un espantajo de sombras y espectros tan negros como mi sangre bajo tierra,

planeo entre pesadillas de sangre y hielo seco, huesos de muertos sin rostro lloran y gritan mudos,

y me desvanezco en una prisión de acero inexorable, sin brillo  ni reflejo alguno, ni voz

Abro mis alas y me abismo a este infierno de nieve, y un frío melancólico e intoxicado me hiere de muerte,

Planeo entre rencores y odios añejos, y bebo ya ebrio de ebriedades oscuras, e inhalo mi propia muerte,

Abro mis alas como la noche, y me consume un fuego  que me funde los huesos, y truena mi cráneo seco y hay un eco, una música sombría y triste

Planeo en una pista de féretros abiertos y pestilentes, putrefactos

Esta ha de ser mi muerte nuevamente,

Una noche de témpano, en medio de dos océanos imberbes y mudos y

sin fondo, y ciegos de nacimiento,

 


( muestra de muerte, 2022)


salmo

Has de resucitar muertos
andar sobre el agua y multiplicar pánes y peces
hablar con verdad y poesía 
con parábolas y alegorías
Decir: ‘levántate y anda’
Hacer profecías y derribar templos y morir por los hombres 
Habrás de bendecir la tierra y anunciar la salvación día tras día 
‘cantar la gloria'
y ser el más temible de los dioses 
ser Rey y gobernar rectamente 
Aleluya aleluya 
Cantemos a Dios grande
Aleluya aleluya 
Adoremos a Dios 
en oraciones comulguemos
Aleluya aleluya 
¡Oh Dios,  no calles ante tanta indiferencia¡
Cambia los ríos y abre nuevamente los mares
Aleluya aleluya 
¡Os doy las gracias!
Os has revelado en obras y acto
Aleluya 
Dichoso quien te sigue y ama 
Aleluya 
Aleluya 


(Salmo 2022)

miércoles, 16 de marzo de 2022

Cinco putas de Denver

Cinco putas de Denver

Tenía aún algunos buenos dólares. A esas horas no es problema conseguir putas y whisky en Denver. Había a la entrada del Bar cinco de ellas columpiando sus impúdicos culos de B  y sus sonrisas de C muy cosméticas y rojas. Me rodaron, entonces, un par  de tetas por el  brazo diestro.

_Nos invitas una copa –dijo mientras mascaba una goma y fumaba derramando el humo con su boca de  O ante mi  jeta.
_¡Por supuesto! –dije mientras le palpaba su inquieto culo de B.
_¡He, Abner alcánzanos unas copas! –el mesero en un tris llegó mientras las otras  acomodaban sus complacientes y olorosos culos a diestra y siniestra de la mesa.

Nos bebimos dos botellas y les propuse llevármelas a todas en mi latamotor. Les brillé así  el fajo de dólares y en otro tris dijeron sí, sí, sí a varias voces. Nos cargamos cuatro botellas más  de whisky  y unos porros. Nos enfilamos al Boulevard en dirección a mi cuarto de rentas ya vencidas. 

Me preguntaron mi nombre, yo no pregunte por los suyos, quizá les dije Nick, Harry o John, da lo mismo. Me imagine entrando por donde una vez salí púber. Traía la polla latente,  de  sobremirar -allende al  volante-  tantas tetas m.

_¿Nick, dónde están tus vasos?– les alargue varios cubos.
_Me esperan mi par de chicos para darles de comer –decía la más  pintada con un dejo de borracha nostalgia y locura.
_Desde qué hora te esperan  –preguntó la puta pelirroja.
_¡No lo sé¡
_¡Déjate de tonterías y sirve la otra copa! –le escupió la puta rubia.

Entonces llegó McKelvey  exigiendo el alquiler.

_¡Saca de aquí todos estos culos apestosos, incluyendo el tuyo¡

Le di  un fuerte gancho en su vientre  flojo, aflojándole algo más que el  aire de  un sonoro ventoso. Cayó como plancha,  mientras festejaban histéricas mis cinco tristes  putas.
Me empale con la de pelo oscuro en el retrete, y luego con la de ojos azul profundo. Tenía listas en la nevera, varias cervezas. Nos bebimos varios whiskys con hielo, o agua. Se nos acabó la noche y los porros.  Quizá me le trepe a todas, no lo sé, también  da lo mismo. 

Desperté encima de la más loca, que se quedó varios meses conmigo. Le escribí dos docenas de poemas y bebíamos día y noche. Otro día, se fue de pronto cargando con sus poemas y con todas mis pinturas. 
 
(Gabriel Núñez Palencia)

tu recuerdo

tu recuerdo es una conversación con café y tinto

una pesadilla con ángeles sin alas

es una convocatoria de caricias mudas

un almanaque de misivas sin contestación ni heraldo

un silencio y un sitio de olvidos sin agua ni víveres divinos

aquí (con este tinto) tu cumpleaños es un tesoro sin joyas ni reina ni palacio ni pajes risueños

una banca de jardín aturdida y muy sola, un columpio sin ti

ardillas sin tus mijas y tu diestra, es este perro aburrido, triste y viejo

aquí con este café insípido e incipiente, tu recuerdo es tan amargo que no he bebido un solo trago ni recuerdo ya tu olor dulce

 

Gabriel Núñez Palencia

(Memorial sin ti 2022)

 

martes, 15 de marzo de 2022

#YoSoy

No soy cuadrado,
mucho memos me he de trazar en paralelogramos o líneas, 
ni he de trazar círculos divinos,
Mi vida es el electrocardiograma,
mera magia que se mira así:
¡?

Gabriel Núñez Palencia 2022

Cálida

Cantas como el agua caliente,

canto porque busco tu calor

y el sol ha salido esta cálida tarde

y la luna tiene un rubor naranja hoy.


(Cálida 2022)


miércoles, 9 de marzo de 2022

Balada sin fin 2021

Cuánto me cabe en este  silencio que aturde,
ahogado en recuerdos ebrios de tu piel,  se hace tarde, 
Cuánto llevo en esta maleta de segundos nocturnos,
de encanto moribundo,
He de cargar un mundo
sin ti,
alada mariposa fría,
beber de un mar salado,
ir de bar en bar cansado y solo,  chocando un vació líquido,
de sirena en sirena he de ir
besando tu boca rota, que me sangra gota a gota,
En este abismo voy desangrado, 
en este vaso vacío de mezcal sin tu sal ni tu limón agrio,  y caigo en fondo,
en esta plaza llena de música, 
de mariachis tristes, y canto, “Me cansé de rogarle,
He de rasgar mi garganta, mi piel,  mis huesos duros, 
tu vestido invisible que respira sin ti,
tu cuerpo que me quema, en este invierno sin tu hoguera, palpita,
mi cabeza sin ti, aturdida
aburrida sé,
rueda oscura,   y arde moribunda,
No hay luz, ni infierno tuyo,
Cuánto he de cargar este mundo indiferente y ciego, 
Un cielo sin tu oscuridad desnuda,   me aplasta, 
Me hunde, 
este poema sin tu paso,
esta rima irreverente, 
este ritmo de música
 agoniza sin tus coros,
Mi canción es ahora,
un ritmo sin tambores,  sin tacones altos,
una cuerda sin dedos,
un ejecutante sin seso,
sin sexo desvelado, 
Soy un guerrero sin arco,
Ya no hay guerra nuestra,
tu paz en esta trinchera mata lentamente, y sin prendas,
No hay seña, no vislumbro tus armas, ni la amenaza de tu desnudez, ni el filo de tu boca, ni tu río salino,
No hay estrella, sólo esta oscuridad en que me abismo sin remedio,
sin tu canto avelino,
No me conozco sin ti,
Y aturdido bebo de tu copa rota,
Sigo sangrando 
  tu alada partida,
mariposa fría,  y 
mueren las noches  hartas, 
Ya estoy lunático 
Pero,
sin luna,
solo,
solo,
   chocando un vació líquido, 
sin temple, y
 ni siquiera 
tu paso oigo,
siquiera una nota,
una gota de tu saliva,
tu sal agria
 aún duele mucho,
Beberé esta noche fría,
Esta última botella de mezcal sin tu oscuridad, ni tu boca 
Luego, me avisas cuando llegues hirviente,
Sólo toca tres veces,
aquí espero,
quizá 
con suerte,
ya estaré en el otro mundo, hecho hueso,
seguro  esta muerte ya no sabe a tu guerra,
seguiré en esta trinchera de hielo, esperando   un aroma, un rezo,   tus armas,   tu armisticio,   la calculadora de tu falda corta,   tu retórica dulce,  tu índice suave en mi frente,
Sigo atrincherado, y no se cuánto resistirme, 
cuánto resistiré muerto entre tanto muerto,

Ahogado en huesos,
aburrido en hueso, 
ahogado en recuerdos ebrios de tu piel ausente, 
sólo toca,
tócame tres veces,  con suerte ya estaré en el otro mundo,   hecho hueso, 
ahogado y solo, muy solo

No he de sentir acaso,
de vibrar como aquellas hojas secas, como esa guitarra olvidada,
eres una ausencia con alas y sin notas, 
un tumulto de gozo encendido, y sin ritmo, 
una muchedumbre de cartas y caricias que cantan nocturnos, quejidos, letras amorosas, 
No has de sentirme, un viento del desierto, del destino, me arrastró lejos de ti,
Aquél sol, sólo me quema a mí,
esta llama, ha de encender otras hogueras, ése ha de ser un cisne merodeando el lago  turbio en que te bañas,
aquellas turbulencias de ayer ahogaron mis entrañas, llueve y estoy seco en un desierto lejano,  y es de noche,


(Balada sin fin 2021)

martes, 8 de marzo de 2022

Mujer

Le llaman mujer (así le cantan y le dicen divina)
Le comparan y le es dado el nombre de las flores ( jazmín, rosa, margarita, azucena, dalia, gardenia, flor …)
Es fértil y como la tierra da vida 
y puede ser marea y mar azul (cielo)
mieles y majares, y todo fruto es
Es pues, el animal más bello de entre todas las especies bellas del universo 
una primavera (en París, en Atea, en América, en Ankara, en Argelia, en Argentina, en Atenas, en Santa Bárbara, en Asunción, en los Ángeles, en México  …)
Nos queda siempre su beso y su alma, sus sublimes formas y figura 
la finura de su piel y el delicado o fiero beso
su infinita presencia, su fábula amorosa y su legendaria estrella
Vive y se vive por vivir y por vivirla codo a codo 
Le comparan con la noche y su bóveda celeste
con los días y sus bondades 
con la nitidez de una tarde cálida 
(no hay flor que le dispute su apariencia y perfume)
No hay fruto que le envidie su miel y textura 
No hay diosa que le sea inferior, le corona la fortuna y la gloria diva 
(no hay joya que le iguale en valor ni magia o sortilegio ni rezo ni canción que iguale a su voz)
No hay luz que ilumine igual que ella
Ni vino que se cate ni banderas que se icen de alegría  sin su luz  ni color
No hay sabor que se le parezca ni alimento que sacie mejor que su cuerpo entero (de los pies a la cabeza se le reza y adora, se le venera, se le glorifica)
Siempre en la vida han sido demasiadas las razones y pasiones y no es suficiente aún 
Es magna como las grandezas y no hay magnitud que le mida ni color que se mire igual
No hay valor ni calor ni pulso igual, ni segundos para andar y ser de ella, de su ser de llamarada lunar
Le llaman mujer y así le canto (y le cantaré con esta voz, con esta lírica y con esta lira,
y bajo este sol radiante brilla y ante esta luna plena es un brillante tan resplandeciente, un diamante muy lúcido)

Gabriel Núñez Palencia 
(Día Internacional de la Mujer 2022)

lunes, 7 de marzo de 2022

Letanía nocturna

Qué he de encontrar en esta esencia 
en esta ausencia sin fragancias 
en este encierro sin tu piel
 no estás no hay tinto alguno
no hay signo luminoso 

La flor se seca 
las mieles se amargan 
este café es un consuelo que desvela la noche 
su amargura es silenciosa 

Qué he de encontrar si detrás de la oscuridad hay sombra
un vacío de zozobra sin tu boca ni color
esta libertad se equivoca 

Tu desnudez 
el amago de encontrar ese río 
se sufre y
 amanecen espinas sin agua tibia 

Qué he de encontrar si detrás de ti
hay  sólo  frió 
hielos nocturnos 
no hay nada

A este tronco le falta flor y frutos
mucha agua
Es una sed de ausencia fiera
de encierro mudo y mutuo 



(Letanía nocturna 2022)

martes, 1 de marzo de 2022

Oscuridad

La oscuridad me viste y me acecha con su garra sobre mi pecho pétreo

Es una misiva ágrafa escrita en  negra sangre

Afuera las sombras siguen a unos pasos agrios y amargos por esa música sin músicos ni vivos

La oscuridad me viste y su garra de sombra hace rugir mi ser al alba sombría

Adentro no se vislumbra más que silencio, un vacío sin ecos que muere su muerte

Todo duerme, incluso la noche se posa en mi epitafio sombrío que se lamenta sin voz ni luces 

2022