viernes, 29 de abril de 2022
La Mula manía 'de morirse a cada día '
martes, 26 de abril de 2022
Ciudad de Idiotas
Cuando el señor Ordaz preguntó a su esposa si nuevamente
estaba preñada, un escalofrío helado recorrió su espina dorsal: con dos idiotas
era suficiente, un inútil más en casa era inaudito; insoportable, pero en la
ciudad sólo nacían idiotas, quizá designios de una postmodernidad o el
vaticinio del fin de la racionalidad humana.
Los Pérez decidieron no tener hijos, sin
embargo, la ciudad se estaba llenando de bebes idiotas y en algunas décadas
dejarían de existir personas cuerdas e inteligentes. En las escuelas iniciaba
ya la primera generación de idiotas y los profesores no sabían cómo lidiar con
esta situación alucinante.
La señora de Peña había intentado un aborto
desesperado y lo único que logró fue no solo tener un idiota más en casa, sino
que además, el neonato se malformó dando a luz, sí, un idiota, pero irreconocible como humano. Por las calles aún
quedaban algunos ancianos cuerdos, pero la ciudad ya se encontraba plagada de idiotas y los hábitos, costumbres y
valores ya se había alterado. Se había transformado la sociedad en una masa de
acciones humanas sin sentido y caóticas.
Los idiotas
no sabían conducir, así que por calles, parques y avenidas sólo se les
veía ir sin acierto de un lado a otro, y en los centros comerciales tomaban
productos de manera arbitraria sin pagar
por ello un solo centavo. Era esta una ciudad de idiotas nómadas que
iban de un lugar a otro tomando lo que una pizca de intuición, tal vez animal,
les exigía: alimento, pero sin respetar un tiempo adecuado para alimentarse.
Los idiotas de Salinas desollaron a sus
abuelos y se los dieron de comer a los perros de casa, y a los que se encontraban en su aleatorio andar. En el Colegio
Imperial, en que asistían los idiotas hijos de la gente bien, cada día había
saldos de idiotas ahorcados o degollados por otros idiotas -lo mismo sucedía en
las escuelas públicas- todo se había salido de control, los noticieros que muy
pronto dejarían de existir, pronosticaban que la racionalidad humana estaba
condenada a desaparecer de la faz de la tierra.
Un ochenta por ciento de la ciudad estaba
ahora compuesta por idiotas y el veinte por ciento restante estaban muy cerca
de perder la cordura, ya que los idiotas no hablaban ni poseían, al parecer,
ningún contenido significativo en sus testas enmarañadas y sucias. En esta ciudad de dementes empezaron a
sucederse una cadena de accidentes: incendios, ahogados, ahorcados,
atropellados, fracturados... Obviamente no había ya la posibilidad de atender
estas emergencias, así que empezaron apilarse cadáveres por todos sitios, y
esto propicio plagas y más miseria y enfermedades.
Se decretó una alerta generalizada en las
ciudad y un estado de sitio, pero los idiotas no entendían nada de ello: la
industria se paralizó, lo mismo que toda
actividad administrativa, política y
económica. No había a quien gobernar y explotar, el tráfico de drogas y la
delincuencia organizada era un vago recuerdo de la gente aún cuerda; y la
corrupción, el clientelismo partidista y el neopotismo, dejaron de ser
practicas civiles nefastas, ya que lo nefasto había a su vez acabado, y
adquirido en los sucesivo un sentido absurdo de ser.
Los idiotas deambulaban como indigentes por
la ciudad y pernoctaban donde les llegaba la noche, a veces se refugiaban, en días de lluvia o
frío, en las casas de la ciudad, que ahora invariablemente se encontraban con
las puertas abiertas de par en par. Las
áreas vedes lucían descuidadas y como una maleza boscosa, y en medio de la
indigencia idiota se escuchaba en todo momento un murmullo sin sentido como
croar de ranas, y lapsos de carcajadas sosas, lentas y babosas.
Los instrumentos humanos: teléfonos,
televisores, autos...; todo, era ahora
inservible, y más absurdo que la masa de idiotas. Desapareció toda institución
humana y la ciudad se transformó en un poblado animal. Los idiotas hacían sus
necesidades de forma erecta, y todo olía a orines y mierda.
Cuando aún quedaba una decena de gente inteligente,
estos se lamentaban por la humanidad, ya
que se daban cuenta del uso equivocado que invariablemente hicieron con su intelecto; con esa chispa cósmica de luz, y al mirar a la masa de idiotas, comprendían el
absurdo en que habían caído y vivido a su vez durante los últimos veinte siglos:
destrucción, guerra, explotación y miseria
humana.
Entonces esta decena se dispersó..., y se fue confundiendo con la masa de idiotas,
perdiendo finalmente lo que de cordura e inteligencia les quedaba: se acabó en
la nada esa chispa cósmica del designio evolutivo de lo que alguna vez fueron,
se extinguieron los que alguna vez fueron amos y señores del paraíso.
Gesto
Un terruño de estrella,
De cosmos luminoso,
Nos mira, es un gesto,
Acaso un grumo de esperanza,
Aquí abajo, la soberbia
Que tiene boca,
El ego que tiene cara,
Hay un espejo,
Una insignificante mirada,
Aquí abajo la certidumbre
de una atroz caída, el abismo de los días,
Allá arriba el infinito indómito, la
Horrida omnisciencia que es ciega y no se ve en un espejo,
APUESTA2022
Gabriel Núñez Palencia (Gesto)
viernes, 22 de abril de 2022
El Bicho
No puede decirse que nadie lo
hubiera visto. Se paseaba vanidoso por todo sitio. Era una alimaña sin forma
definida, atroz y letal. Los otros animales le rehuían siempre, muchos habían
sido devorados por el bicho. Cuando yo lo vi por vez primera, tuve noción de su hórrida presencia,
la que me habría de señalar y zaherir en todo momento, y no había salida alguna.
Todos los días tenía que enfrentarlo
(vivir mi suerte y destino), en una lucha de sol a sol; día y noche me aterraba
verle a mi paso. Intenté por todo medio renunciar a la idea de su existencia
que como sombra me seguía a mis costados
y espalda: torturándome, asfixiándome y respirando mi aire y viviendo mi
vida. Cuando salía de casa, lo hacía con
mucho sigilo como si fuera posible evitarlo, pero al primer paso ahí
estaba: con sus fauces terroríficas, su
boca de mil filos, sus mil brazos de fiera que todo lo trituraban, sus ojos de
fuego; de un amarillo o verde o rojo que te inyectaban un veneno ancestral de
odio en el alma.
Con el paso del tiempo empecé a ver
en mi imagen una cambio que me atemorizaba, el bicho me estaba transformando en
un ser indiferente, egoísta, ruin, malvado... Los otros me parecían simples
objetos, marionetas de mis deseos; y a ella, ya le había causado mucho daño (demasiado
sufrimiento), permanecía a mi lado por temor, me tenía el mismo miedo que yo
profesaba al bicho.
Una noche tuvimos un susto fenomenal ambos. El bicho
dormía con nosotros y socavaba el cuerpo de ella, lo ultrajaba a antojo, nos
arremolinábamos en un deseo infernal que
nos arrastraba a su vez; era una entrega insaciable de lujuria que me aterraba
y aterra, y aún nos consume en nuestras
relaciones odiosas y sin amor.
Era por demás que yo hiciera un
movimiento que conspirara contra su presencia, contra su designio. Cada uno de
mis pensamientos le pertenecían al bicho, mi voluntad era la suya. Estaba
condenado a perecer como un ser sin libertad ni deseos propios, encadenado al
bicho y a su perversidad.
Empecé por devorar a cada uno de mis
hijos e hijas por puro placer, luego a ella la despedace en sus extremidades y
deshice el tronco de su cuerpo en trozos
que mascaba sin terminar de deglutirlos, era que quería anularla aún sin vida,
y causarle un dolor que ya muerta no sentía. Y cuando en casa ya todo estaba perdido, salí y volqué mi
violencia y maldad contra la casa de mis vecinos, y luego, todo debía ser destruido, ¡ya!;
pero, mis vecinos ya habían hecho lo propio con sus hijos y esposas, el bicho
ya había corrompido en extremo a todo el
vecindario (sus espíritus), a la ciudad, al país...
El bicho en realidad era y es un
personaje con vida pública, una alimaña legendaria. Emitía y emite todo tipo de discursos por todos los medios
posibles y existentes, y su dominio era
y es tal, que regía y rige como soberano
absoluto del poder. El bicho era y es el
Estado. El bicho era y es la religión, el arte, y la cultura en general... No
ha de decirse ni hacerse nada si no es a título del bicho. No puede afirmarse que
nadie lo hubiera visto. Se pasea con toda desfachatez por tu espejo y tu vida. Es atroz y letal, y
adquiere personalidad y rostro: el bicho
eres tú mismo. ¡Muérete!
lunes, 18 de abril de 2022
Chico malo
viernes, 15 de abril de 2022
Medusa
Ha de ser tu mirada,
Que me petrifica,
He despertado al sol,
(Cada día)
Tu lengua me aniquila,
Ha de ser el horror de tus gredas,
(Has de ser insomnio a oscuras, máscara)
Tus cardinales pies, son
ejes que me confunden,
Ha de haber, acaso,
Trigo,
-después de ti?
Te han de enarbolar como bandera, como escudo
(Llevar tu cabeza como trofeo)
Soy una escultura inmóvil,
He aquí el mármol frío de fuego,
Tu indiferencia…
2022(‘Arte-arme’)
jueves, 14 de abril de 2022
Ausencia
Sé, de un tiempo si ti,
De un paso sin tu mano,
De miradas sin tu luz he sabido,
De vasos vacíos si tu buqué, sé,
De embarques sin tu abrazo ni tu reír,
(De embarcaciones a la deriva)
De un espacio sin nosotros sé,
(De un tiempo sin ti)
sin tu sombra ni tu sombrero de ala ancha,
(Tu cuello, tu perfil, tu espalda…)
Hay cielos sin nubes,
(Cielos en celo)
Mares tranquilos hay,
(Un ciclón)
Noches oscuras, meses sin días,
(Años encarnecidos)
Caminos sin tu cintura,
Sé, de esta ausencia tuya,
Que mantiene viva la esperanza,
Pero que mata el corazón
a cada latido,
-Le lanza un puño de tierra, una flor…
2022(abril)
miércoles, 13 de abril de 2022
Nazareno
Tengo clavadas las espinas
que sangran en tu frente indiferente,
Tan ajenas,
y añejas
como esta muerte
-duelen,
Una calle amarga,
he
Transitado por ti,
Me he
cargado el madero, tu mundo, su gente sin fe,
(he muerto
por ti)
He
bebido el cáliz, las hojas verdinegras,
tu veneno, tu té ,
-tus pecados cargo-
Tengo,
las espinas
y
Tu indiferencia,
tu ego,
Me han crucificado
por ti,
el trago amargo
(ahora)
Te lo lego,
Lo dejo
(para ti)
para tu muerte, yo:
‘Toco madera',
no vuelvo ha beber ese cáliz,
la cicuta de tu boca,
‘Nazaret2022’
lunes, 11 de abril de 2022
REFERÉNDUM Y DEMOCRACIA
Hablar de democracia en tiempos de transformación, de referéndum
y consulta popular es asumir de entrada, que no sólo una democracia representativa
o el arribo a una democracia electoral (o de supuesto respeto al sufragio o, y voto)
sean la panacea política, pero las declaraciones del ejecutivo sobre la idea de
un pueblo soberano que ‘quita y pone', sería quizá un instrumento no sólo legal,
sino tal vez ‘un imperativo de carácter moral de nuestro ejercicio’; sin embargo, reconozcamos
que nuestro sistema político y la historia del ejercicio de poder no sólo el propio,
sino el de América Latina y el de la hegemonía
capitalista y su Sistema Mundo Globalizado, es tan oscuro, que se requiere más ‘que
quitar o, y poner’ (a un ejecutivo corrupto o a uno honesto respectivamente hablando)
para lograr la ‘equidad’ en su sentido más amplio y humano, y llegar no solo transformar a nuestro país, sino a ese Sistema Mundo Global Capitalista (en el que estamos inmersos)
y a su marcha bélica geopolítica. El mañana pareciera no ser una lumbrera republicana liberal como se pretende creer, y no conservadora.
Empero, el ejercicio político al que irremediablemente nos sujeta nuestra condición
humana, seguirá siendo tan opaco y oscuro como nuestro inconsciente colectivo, ya no hablemos del individual.
Caos
A veces nos cae,
Con su peso insoportable el universo,
Nos oprime hasta ser menos que un átomo,
Ni tiempo ni espacio parpadean,
No hay ojos ni oídos,
Ni voz ni voces,
Ni ayer ni mañana,
A veces el peso es tan insoportable,
Que se quisiera tenerle bajo nuestro paso,
Pisarlo, hacer añicos
Al universo bajo nuestro zapato
Gabriel Núñez Palencia
‘Caos2022’
viernes, 8 de abril de 2022
Nadie II
Este gato ha de seguir rasguñando el cielo raso,
Añorando, que brote en el intento,
Mil estrellas pero, ni rezo, ni santo,
Este gato ha de traer un cascabel al cuello, atado,
Pues no brota ni una sola de ellas,
Y de aquella,
-de esa ingrata-
Ni viso alguno, de su sombra, ni
De sus luces,
Ni ha de saber a nada de nada,
Este vestido oscuro, y aéreo,
Con que viste,
-muy mona-
Y se hace gala la noche, hoy triste y lejana…
(Nadie-II
En Reproducción 2022:’)
jueves, 7 de abril de 2022
Nadie
miércoles, 6 de abril de 2022
Luna, ni cielo
martes, 5 de abril de 2022
Noche Rota
Noche rota
Luna que me sueñas luna,
En tu noche dulce sin estrellas,
Nace el beso, el suspiro niño de mi boca, y la aurora mora con
un tiempo vagabundo,
Luna que me sueñas luna,
En tu noche dulce sin estrellas,
Vive el corazón mozo, el suspiro de su boca, y ella baila de
mi mano y cae la lluvia retraída y sola,
Luna que me sueñas luna,
En tu noche dulce sin estrellas,
Mueren los amantes -desfallecen- en su amor como claveles, pálidece
el suspiro de sus bocas, y cae la noche -en añicos- de cristales rotos
2022‘Minuetos'
lunes, 4 de abril de 2022
Gira gira gira
Lluevo ,
A veces trueno,
He de ser un sol incandescente,
Un vuelo
Que aún sigue
Planeando,
Me suspendo
Y latente,
como luz ilumino ese
pinar verde,
aquel horizonte
es un murmullo de
pasos,
Ese afluente
es una risa que mata esta sed,
Llueve,
Truena pero,
No se detiene el mundo,
Hay un eco de ensueño,
Una escultural nube,
Esto que llaman vida,
Gira gira gira, y
Sigue el viaje,
2022 (Gira gira gira : )
sábado, 2 de abril de 2022
Motín de Ratas
México,
Motín de ratas.
Ejercicio
de arreglos
turbios,
cloacas
de la calle,
infectos roedores
de alcantarillas
y ventocidades.
Hombres
de papelmoneda,
que agitan su rolex
y no sudan
ni cuando ríen, pero huelen a pura mierda,
y cómo
hablan.
¡bla bla bla bla…!
Por el caño
de la ley humana
defecan
sangre de
otros,
aquí, se condena a los hijos
e hijas
de nadie.
¡ah,
qué larga cola de ratas!
¡ah,
ratas de largas
colas!
¡eh,
has de lamer culos
nobles,
claro,
hurtar sudores
ajenos,
ah roedores
de larga cola, ratas
que moran
en Palacios
malhabidos!
México,
Motín de ratas.
Gabriel Núñez Palencia 2022