viernes, 29 de abril de 2022

La Mula manía 'de morirse a cada día '

 A veces tiro con furia de un carretón desvelado,
Con tanto brío me obstino,
Y no cabe más, me aferro y pesa,
Es un pesar de libros a los que se les caen las letras,

Siempre tiro con fuerza de ese carro desvencijado,
Con tanto odio, con tanto amor,
Que se me desborda el alma,
Es un peso de biblioteca,
De libros que se deshojan como árboles dorados,

Siempre, invariablemente tiro y tiro,
Y no hay camino ni canto, ni poema que beba,
Con tanta devoción rezo y jalo,
Y ese jalón se desmorona y tiembla
 (No respira),
Será la vida y la muerte,

Esta soledad que nos cargamos y pesa,
Esta soledad que se queda tan solita y sin fiesta,
Que no sabe más que de estar sola,
Que es ágrafa y muy terca,
Como esta mula y  arriera vida,

Aveces tiro con sangre, de este carretón tiro tiro con vena,
Ni rezo, ni canción vale,
Es esta soledad que me carga,
Y que me cargo,
Ha de ser la vida que se evapora,
Esta mula manía de morirse a cada día…


(La mula manía, 2022)

martes, 26 de abril de 2022

Ciudad de Idiotas


 

 

Cuando el señor  Ordaz preguntó a su esposa si nuevamente estaba preñada, un escalofrío helado recorrió su espina dorsal: con dos idiotas era suficiente, un inútil más en casa era inaudito; insoportable, pero en la ciudad sólo nacían idiotas, quizá designios de una postmodernidad o el vaticinio del fin de la racionalidad humana.

 

Los Pérez decidieron no tener hijos, sin embargo, la ciudad se estaba llenando de bebes idiotas y en algunas décadas dejarían de existir personas cuerdas e inteligentes. En las escuelas iniciaba ya la primera generación de idiotas y los profesores no sabían cómo lidiar con esta  situación alucinante.

 

La señora de Peña había intentado un aborto desesperado y lo único que logró fue no solo tener un idiota más en casa, sino que además, el neonato se malformó dando a luz, sí, un idiota, pero  irreconocible como humano. Por las calles aún quedaban algunos ancianos cuerdos, pero la ciudad ya se encontraba plagada  de idiotas y los hábitos, costumbres y valores ya se había alterado. Se había transformado la sociedad en una masa de acciones humanas sin sentido y caóticas. 

 

Los idiotas  no sabían conducir, así que por calles, parques y avenidas sólo se les veía ir sin acierto de un lado a otro, y en los centros comerciales tomaban productos de manera arbitraria sin pagar  por ello un solo centavo. Era esta una ciudad de idiotas nómadas que iban de un lugar a otro tomando lo que una pizca de intuición, tal vez animal, les exigía: alimento, pero sin respetar un tiempo adecuado para alimentarse.

 

Los idiotas de Salinas desollaron a sus abuelos y se los dieron de comer a los perros de casa, y a los que se  encontraban en su aleatorio andar. En el Colegio Imperial, en que asistían los idiotas hijos de la gente bien, cada día había saldos de idiotas ahorcados o degollados por otros idiotas -lo mismo sucedía en las escuelas públicas- todo se había salido de control, los noticieros que muy pronto dejarían de existir, pronosticaban que la racionalidad humana estaba condenada a desaparecer de la faz de la tierra.

 

Un ochenta por ciento de la ciudad estaba ahora compuesta por idiotas y el veinte por ciento restante estaban muy cerca de perder la cordura, ya que los idiotas no hablaban ni poseían, al parecer, ningún contenido significativo en sus testas enmarañadas y sucias.  En esta ciudad de dementes empezaron a sucederse una cadena de accidentes: incendios, ahogados, ahorcados, atropellados, fracturados... Obviamente no había ya la posibilidad de atender estas emergencias, así que empezaron apilarse cadáveres por todos sitios, y esto propicio plagas y más miseria y enfermedades.

 

Se decretó una alerta generalizada en las ciudad y un estado de sitio, pero los idiotas no entendían nada de ello: la industria se paralizó, lo mismo que  toda actividad  administrativa, política y económica. No había a quien gobernar y explotar, el tráfico de drogas y la delincuencia organizada era un vago recuerdo de la gente aún cuerda; y la corrupción, el clientelismo partidista y el neopotismo, dejaron de ser practicas civiles nefastas, ya que lo nefasto había a su vez  acabado, y  adquirido en los sucesivo un sentido absurdo de ser.

 

Los idiotas deambulaban como indigentes por la ciudad y pernoctaban donde les llegaba la noche,     a veces se refugiaban, en días de lluvia o frío, en las casas de la ciudad, que ahora invariablemente se encontraban con las puertas abiertas de par en par.  Las áreas vedes lucían descuidadas y como una maleza boscosa, y en medio de la indigencia idiota se escuchaba en todo momento un murmullo sin sentido como croar de ranas, y lapsos de carcajadas sosas, lentas y babosas.

 

Los instrumentos humanos: teléfonos, televisores, autos...;  todo, era ahora inservible, y más absurdo que la masa de idiotas. Desapareció toda institución humana y la ciudad se transformó en un poblado animal. Los idiotas hacían sus necesidades de forma erecta, y todo olía a orines y mierda.

 

Cuando aún quedaba una decena de gente inteligente, estos se  lamentaban por la humanidad, ya que se daban cuenta del uso equivocado que invariablemente hicieron con su  intelecto; con esa chispa cósmica de luz, y  al mirar a la masa de idiotas, comprendían el absurdo en que habían caído y  vivido  a su vez durante los últimos veinte siglos: destrucción, guerra, explotación y miseria  humana.

 

Entonces esta decena se dispersó...,  y se fue confundiendo con la masa de idiotas, perdiendo finalmente lo que de cordura e inteligencia les quedaba: se acabó en la nada esa chispa cósmica del designio evolutivo de lo que alguna vez fueron, se extinguieron los que alguna vez fueron amos y señores del paraíso.

 

 

 

Gesto

Un terruño de estrella,

De cosmos luminoso,

Nos mira, es un gesto,

Acaso un  grumo de esperanza,

Aquí abajo, la soberbia

Que  tiene boca,

El ego que tiene cara,

Hay un espejo,

Una insignificante mirada,

Aquí abajo la  certidumbre de una atroz caída, el abismo de los días,

Allá arriba el infinito indómito, la

Horrida omnisciencia que es ciega y no se ve en un espejo,

 

APUESTA2022

Gabriel Núñez Palencia (Gesto)

viernes, 22 de abril de 2022

El Bicho


 

No puede decirse que nadie lo hubiera visto. Se paseaba vanidoso por todo sitio. Era una alimaña sin forma definida, atroz y letal. Los otros animales le rehuían siempre, muchos habían sido devorados por el bicho. Cuando yo lo vi por  vez primera, tuve noción de su hórrida presencia, la  que me habría de señalar y zaherir  en todo momento,  y no había salida alguna.

 

Todos los días tenía que enfrentarlo (vivir mi suerte y destino), en una lucha de sol a sol; día y noche me aterraba verle a mi paso. Intenté por todo medio renunciar a la idea de su existencia que como sombra me seguía a mis  costados y espalda: torturándome, asfixiándome y respirando mi aire y viviendo mi vida.  Cuando salía de casa, lo hacía con mucho sigilo como si fuera posible evitarlo, pero al primer paso ahí estaba:  con sus fauces terroríficas, su boca de mil filos, sus mil brazos de fiera que todo lo trituraban, sus ojos de fuego; de un amarillo o verde o rojo que te inyectaban un veneno ancestral de odio en el alma.

 

Con el paso del tiempo empecé a ver en mi imagen una cambio que me atemorizaba, el bicho me estaba transformando en un ser indiferente, egoísta, ruin, malvado... Los otros me parecían simples objetos, marionetas de mis deseos; y a ella, ya le había causado mucho daño (demasiado sufrimiento), permanecía a mi lado por temor, me tenía el mismo miedo que yo profesaba al bicho.

 

Una noche  tuvimos un susto fenomenal ambos. El bicho dormía con nosotros y socavaba el cuerpo de ella, lo ultrajaba a antojo, nos arremolinábamos  en un deseo infernal que nos arrastraba a su vez; era una entrega insaciable de lujuria que me aterraba y aterra, y aún nos consume  en nuestras relaciones  odiosas y sin amor.

 

Era por demás que yo hiciera un movimiento que conspirara contra su presencia, contra su designio. Cada uno de mis pensamientos le pertenecían al bicho, mi voluntad era la suya. Estaba condenado a perecer como un ser sin libertad ni deseos propios, encadenado al bicho y a  su perversidad.

 

Empecé por devorar a cada uno de mis hijos e hijas por puro placer, luego a ella la despedace en sus extremidades y deshice  el tronco de su cuerpo en trozos que mascaba sin terminar de deglutirlos, era que quería anularla aún sin vida, y causarle un dolor que ya muerta no sentía. Y cuando  en casa  ya todo estaba perdido, salí y volqué mi violencia y maldad contra la casa de mis  vecinos, y luego, todo debía ser destruido, ¡ya!; pero, mis vecinos ya habían hecho lo propio con sus hijos y esposas, el bicho ya  había corrompido en extremo a todo el vecindario (sus espíritus), a la ciudad, al país...

 

El bicho en realidad era y es un personaje con vida pública, una alimaña legendaria. Emitía y emite  todo tipo de discursos por todos los medios posibles y existentes,  y su dominio era y es  tal, que regía y rige como soberano absoluto del poder. El bicho era y es  el Estado. El bicho era y es la religión, el arte, y la cultura en general... No ha de decirse ni hacerse nada si no es a título del bicho. No puede afirmarse que nadie lo hubiera visto. Se pasea con toda desfachatez  por tu espejo y tu vida. Es atroz y letal, y adquiere personalidad y  rostro: el bicho eres tú mismo. ¡Muérete!

 

 

 

 

lunes, 18 de abril de 2022

Chico malo

Nunca he sido miel,
Menos leche tibia,
Ni horarios para la siesta o pa' la fiesta 
he tenido, 
en realidad, 
-y muy cierto-
Siempre ando de farra
Persiguiendo abejas libres,
Y persignando vírgenes imaginarias, 
_Festejando, pues,
(no'mas empieza La Luz)
Con o sin ellas hay festejo.

Ni moneda, y mucho menos oro y brillo, 
Soy fiel…
A este día, y a la noche
 ni de risa le he de hablar en serio…, 
Nunca he sido agua dulce,
Mas bien, vino,
-pa'beber, y del fuerte, claro-
Siempre ando 
En la jarra,
Persiguiendo mariposas (solitarias),
 y con mucho vuelo…,
Por las tardes siempre (…a cada rato),
 miro el cielo…,
(espanto las moscas)
Le mido cita a la noche,
Lugo ni duermo,
-por andar a rais-
Me la he de pasar jodiendo…, y muy desnudo
‘Uy que miedo…'
‘Así mismo, como he nacido’
Ni menos… ni más…, 
Sólo malo,
Como ‘alguna'
Hierba mala
Que, tú, ya sabrás…

 2022(‘Chico malo')

viernes, 15 de abril de 2022

Medusa

Ha de ser tu mirada,

Que me petrifica,

He despertado al sol,

(Cada día)

Tu lengua me aniquila,

Ha de ser el horror de tus gredas,

(Has de ser insomnio a oscuras, máscara)

Tus  cardinales pies, son ejes que me confunden,

Ha de haber, acaso,

Trigo,

-después de ti?

Te han de enarbolar como bandera, como escudo

(Llevar tu cabeza como trofeo)

Soy una escultura inmóvil,

He aquí el mármol frío de fuego,

Tu indiferencia…

 

 2022(‘Arte-arme’)


 

 

jueves, 14 de abril de 2022

Ausencia

Sé, de un tiempo si ti,

De un paso sin tu mano,

De miradas sin tu luz he sabido,

De vasos vacíos si tu  buqué, sé,

De embarques sin tu abrazo ni tu reír,

(De embarcaciones a la deriva)

De un espacio sin nosotros sé,

(De un tiempo sin ti)

sin tu sombra ni tu sombrero de ala ancha,

(Tu cuello, tu perfil, tu espalda…)

Hay cielos sin nubes,

(Cielos en celo)

Mares tranquilos hay,

(Un ciclón)

Noches oscuras, meses sin días,

(Años encarnecidos)

Caminos sin tu cintura,

Sé, de esta ausencia tuya,

Que mantiene viva la esperanza,

Pero que mata el corazón

a cada latido,

-Le lanza un puño de tierra, una flor…

 


2022(abril)


 

 

 

miércoles, 13 de abril de 2022

Nazareno

Tengo clavadas las espinas

 que sangran en tu frente indiferente,

Tan ajenas, 

y añejas

 como esta muerte  

-duelen,

Una calle amarga, 

he

Transitado por ti,

Me he 

cargado el madero, tu mundo, su gente sin fe,

 (he muerto por ti)

He 

bebido el cáliz, las  hojas verdinegras, 

tu veneno, tu té ,

-tus pecados cargo-

Tengo,

 las espinas 

y

Tu indiferencia, 

tu ego,

Me han crucificado 

por ti, 

el trago amargo 

(ahora)

Te lo lego,

Lo dejo 

(para ti)

para tu muerte, yo:

‘Toco madera', 

no vuelvo ha beber ese cáliz, 

la cicuta de tu boca,


‘Nazaret2022’

 

 

 

 

lunes, 11 de abril de 2022

REFERÉNDUM Y DEMOCRACIA

Hablar de democracia en tiempos de transformación, de referéndum y consulta popular es asumir de entrada, que no sólo una democracia representativa o el arribo a una democracia electoral (o de supuesto respeto al sufragio o, y voto) sean la panacea política, pero las declaraciones del ejecutivo sobre la idea de un pueblo soberano que ‘quita y pone', sería quizá un instrumento no sólo legal, sino tal vez ‘un imperativo de carácter moral de nuestro ejercicio’; sin embargo, reconozcamos que nuestro sistema político y la historia del ejercicio de poder no sólo el propio, sino el de  América Latina y el de la hegemonía capitalista y su Sistema Mundo Globalizado, es tan oscuro, que se requiere más ‘que quitar o, y poner’ (a un ejecutivo corrupto o a uno honesto respectivamente hablando) para lograr la  ‘equidad’ en su sentido más amplio y humano, y llegar no solo transformar a nuestro país, sino a ese Sistema Mundo Global Capitalista (en el que estamos inmersos) y a su marcha bélica geopolítica. El mañana pareciera no ser una  lumbrera republicana liberal como se pretende creer, y no conservadora. Empero, el ejercicio político al que irremediablemente nos sujeta nuestra condición humana, seguirá siendo tan opaco y oscuro como nuestro inconsciente colectivo, ya no hablemos del individual.

 

 

 

Caos

A veces nos cae,

Con su peso insoportable el universo,

Nos oprime hasta ser menos que un átomo,

Ni tiempo ni espacio parpadean,

No hay ojos ni oídos,

Ni voz ni voces,

Ni ayer ni mañana,

A veces el peso es tan insoportable,

Que se quisiera tenerle bajo nuestro paso,

Pisarlo, hacer añicos

Al universo bajo nuestro zapato

 

Gabriel Núñez Palencia

‘Caos2022’

viernes, 8 de abril de 2022

Nadie II

Este gato ha de seguir rasguñando el cielo raso,

Añorando, que brote en el intento,

Mil estrellas pero, ni rezo, ni  santo,

Este gato ha de traer un cascabel al cuello, atado,

Pues no brota ni una sola de ellas,

Y de aquella,

-de esa ingrata-

Ni viso alguno, de su sombra, ni

De sus luces,

Ni ha de saber a nada de nada,

Este vestido oscuro, y aéreo,

Con que viste,

-muy mona-

Y se hace gala la noche, hoy triste y lejana…

 


(Nadie-II

En Reproducción 2022:’)


jueves, 7 de abril de 2022

Nadie



Nadie ha de dormir sin sueño,
Digo que nadie ha de tener sueños,
Tras su muerte,

Nadie dice: muérete o vive,
Digo que se vive para morirse,

Nadie dice no te olvides de respirar,
Digo que no te olvides de amar,
O, al menos, de querer a una piedra,

Nadie sube solo una cuesta,
Digo que si caes, otros también,
Han de bajar la misma cuesta,

Nadie dice: hazte añicos,
Digo que si te rompes,
Que al menos te hagas estrellas,

Nadie ha de decir aráñame el alma,
Creo más bien, que alguna vez,
Quizá muchas, te han de conmover hasta la lágrima,

Nadie ha regresado para enmendar daños,
Digo que como no hemos de regresar,
Que el daño sea poco, y el amor, pues
Mucho,

Nadie, nadie ha volado con alas,
Creo que mucha gente ha volado harto,
Y sin ser ave, ha surcado los mares,

Nadie ha de decir que esta solo, o muy sola,
Digo que todos estamos en soledad,
Pero que estaremos amontonados tras la muerte,

Nadie ha de dormir, sin sueño,
Digo que nadie ha de tener sueños,
Tras su muerte


‘Nadie’
(En Reproducción 2022:')

miércoles, 6 de abril de 2022

Luna, ni cielo

Parece 
como si,
No hubiese 
luna,
Ni celos,
Ni un gato,
rasguñando 
el cielo,

Gabriel Núñez Palencia 

martes, 5 de abril de 2022

Noche Rota



Luna que me sueñas luna,
En tu noche dulce sin estrellas,
Nace el beso, el suspiro niño de mi boca, y la aurora mora con un tiempo vagabundo,

Luna que me sueñas luna,
En tu noche dulce sin estrellas,
Vive el corazón mozo, el suspiro de su boca, y ella baila de mi mano y cae la lluvia retraída y sola,

Luna que me sueñas luna,
En tu noche dulce sin estrellas,
Mueren los amantes -desfallecen- en su amor como claveles, pálidece el suspiro de sus bocas, y cae la noche -en añicos- de cristales rotos 

 2022‘Minuetos'

Noche rota

Luna que me sueñas luna,

En tu noche dulce sin estrellas,

Nace el beso, el suspiro niño de mi boca, y la aurora mora con un tiempo vagabundo,


Luna que me sueñas luna,

En tu noche dulce sin estrellas,

Vive el corazón mozo, el suspiro de su boca, y ella baila de mi mano y cae la lluvia retraída y sola,


Luna que me sueñas luna,

En tu noche dulce sin estrellas,

Mueren los amantes -desfallecen- en su amor como claveles, pálidece el suspiro de sus bocas, y cae la noche -en añicos- de cristales rotos

 

 2022‘Minuetos'


 

 

 

lunes, 4 de abril de 2022

Gira gira gira

Lluevo ,

A veces trueno,

He de ser un sol incandescente,

Un vuelo

Que aún sigue

Planeando,

Me suspendo

Y latente,

 como luz ilumino ese pinar verde,

aquel horizonte

 es un murmullo de pasos,

Ese afluente

es una risa que mata esta sed,

Llueve,

Truena pero,

No se detiene el mundo,

Hay un eco de ensueño,

Una escultural nube,

Esto que llaman vida,

Gira gira gira, y

Sigue el viaje,

 


2022 (Gira gira gira :  )


 

 

 

sábado, 2 de abril de 2022

Motín de Ratas

México,

Motín de ratas.

Ejercicio

de arreglos 

turbios,

cloacas 

de la calle, 

infectos roedores

de alcantarillas

y ventocidades.

Hombres

 de papelmoneda,

que agitan su rolex

y no sudan

ni cuando ríen, pero huelen a pura mierda,

y cómo

 hablan.

¡bla bla bla bla…!

Por el caño

 de la ley humana

 defecan

sangre de

otros,

aquí, se condena a los hijos

 e hijas

de nadie.

¡ah,

qué larga cola de ratas!

¡ah,

 ratas de largas colas!

¡eh,

has de lamer culos

 nobles, 

claro,

hurtar sudores

 ajenos,

ah roedores

de larga cola, ratas

que moran

en Palacios

 malhabidos!

México,

Motín de ratas.

 

Gabriel Núñez Palencia 2022