La noche sabe a Gina
se teje entonces un sueño que con su piel apacible duermes
Los días son un beso que no termina y las tardes un suspiro de
labios rosas
Hay risas, prisas y una prisión sin paredes
Ayer Gina salió de una fábula que se hizo música
Y antierentró a un soneto en el que la miel escurría en cascada
risueña
II
Hoy es un jueves muy ladino y muy añil
Hay azul en sus párpados y un rosa pálido en sus besos que son
muchos
Hay una luz tan cierta
como su susurro y sus pequeñas frases y nuestra existencia con vuelo y mucho
cielo
Gina salió como si fuera una luna plena y porta un bolso de plata
y unas zapatillas luminosas
III
Gina habla el lenguaje de las aves y las flores
La sorprendí en un coloquio de jardín en que se habló de
Madrid
Luego
Surcó el Atlántico y volvió a casa en un tris
Aquí la espera es una esperanzadora fiesta que cuesta unos treinta
minutos y los vale
Gina compensa con miradas dulces y silvestres las ansias y las
preocupaciones que son un lío de arenas
IV
Gina regaña raras veces a los peces de su abuela y les procura
una pizca de comida rápida con sus dedos
aéreos
No le gusta mucho los relojes de pulso ni los calendarios, ama
el reloj cucú de la abuela y vuela cada hora a su entrega sonora
V
Hoy Gina duerme un sueño sonriente al que a veces llegas sin
ser llamado
Mañana voy a compartirlo ahora soñaré junto a ella
(Gina 2022)
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